La educación pública: una historia que sigue construyendo Uruguay

Uruguay conmemora este 29 de setiembre el Día de la Educación Pública, una fecha que pone en valor una construcción profundamente vinculada con la historia y la identidad del país. Desde la reforma impulsada por José Pedro Varela en el siglo XIX hasta los desafíos actuales de garantizar acceso, permanencia y aprendizajes de calidad, la enseñanza pública ha ocupado un lugar central en la formación de generaciones y en la concepción de la educación como un derecho para todas las personas.

Una construcción que atraviesa generaciones

Cada 29 de setiembre Uruguay vuelve la mirada hacia uno de los pilares de su construcción social: la educación pública. Escuelas, liceos, centros de educación técnica, institutos de formación docente y universidades forman parte de una estructura que ha acompañado durante generaciones la vida de niños, jóvenes y adultos en todo el territorio.

El Ministerio de Educación y Cultura incluye oficialmente este 29 de setiembre de 2026 el Día de la Educación Pública dentro de su calendario de actividades nacionales. La conmemoración fue impulsada originalmente por el Sistema Nacional de Educación Pública como una instancia destinada a acercar las instituciones educativas a la sociedad y generar un espacio de reflexión sobre sus logros, dificultades y desafíos.

Los antecedentes se remontan a 2009, cuando se realizó la primera celebración. En aquella oportunidad, centros educativos de distintos puntos del país abrieron sus puertas a la comunidad, buscando fortalecer el vínculo entre la sociedad y las instituciones de enseñanza. Con el paso de los años la celebración adoptó distintas modalidades y fechas dentro del mes de setiembre, hasta consolidarse el 29 como jornada de referencia.

Las raíces de una idea de país

Hablar de educación pública en Uruguay inevitablemente conduce a José Pedro Varela y al proceso de transformación de la enseñanza iniciado durante el siglo XIX.

Varela había desarrollado buena parte de sus ideas en La educación del pueblo, publicada en 1874, donde planteó una profunda reforma del sistema educativo. En 1877 fue promulgado el Decreto-Ley de Educación Común, que reorganizó la enseñanza primaria y estableció, entre otros aspectos, su gratuidad y obligatoriedad. El proyecto original de Varela era más amplio y proponía también la laicidad, principio que no fue incorporado plenamente al decreto de aquel momento y que se consolidaría posteriormente en el sistema educativo uruguayo.

La reforma significó mucho más que una reorganización de las escuelas. Instaló progresivamente la idea de que la enseñanza debía alcanzar a la población sin depender de su situación económica y que el acceso al conocimiento constituía una herramienta fundamental para la formación ciudadana.

Aquella construcción histórica dejó una huella que continúa presente en la concepción uruguaya de la educación.

La educación como derecho

Más de un siglo después de la reforma vareliana, ese principio quedó expresamente establecido en la legislación nacional.

La Ley General de Educación Nº 18.437, promulgada en diciembre de 2008, define la educación como un derecho humano fundamental y establece que el Estado debe garantizar y promover una educación de calidad para todos los habitantes durante toda la vida. También reconoce la educación como un bien público y establece la universalidad del derecho educativo.

Esa definición amplía además la mirada sobre la educación. Ya no se trata solamente de la escuela primaria: comprende la educación inicial, media, técnico-profesional, formación docente, educación terciaria y universitaria, junto con diferentes posibilidades de formación a lo largo de la vida.

Celebrar también es mirar los desafíos

El Día de la Educación Pública no implica únicamente recordar una tradición. Las propias instituciones educativas han presentado históricamente la fecha como una oportunidad para reflexionar tanto sobre los avances alcanzados como sobre los problemas que todavía permanecen abiertos.

Acceso, asistencia regular, permanencia dentro del sistema, culminación de los ciclos educativos, calidad de los aprendizajes, inclusión y reducción de las desigualdades continúan formando parte de esa discusión. En 2025, por ejemplo, el Ministerio de Educación y Cultura situó precisamente el acceso, la permanencia y la culminación de los ciclos entre los principales desafíos asociados a la educación pública.

Pero detrás de las estadísticas y de las políticas educativas existe también una dimensión cotidiana: generaciones enteras que aprendieron a leer y escribir en una escuela pública; adolescentes que encontraron su formación en un liceo o una UTU; jóvenes que accedieron a estudios terciarios y universitarios; docentes, funcionarios y familias que sostienen todos los días esa estructura.

Por eso, el 29 de setiembre funciona también como una fecha para reconocer una institución que ha acompañado la historia uruguaya durante más de un siglo y que continúa enfrentándose a una tarea que nunca queda definitivamente terminada: hacer efectivo el derecho a aprender y generar oportunidades educativas para todos.

 

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