La defensa y organización de las fuerzas del trabajo, debe ser siempre la preocupación y el deber de quienes tienen el privilegio de ser gobierno .El trabajo civiliza y otorga riqueza real a los pueblos y no es rutina, ni explotación del obrero. Las fuentes de ocupación son progreso, facultad creadora del espíritu.
Por Saúl Moisés Piña
La paralización laboral y el exceso de derechos sin contemplar las obligaciones, es símbolo de caos social y ausencia de compromiso con el país. El asistencialismo impulsa el acostumbramiento, quitando libertad y aspiraciones de progreso en las nuevas generaciones, que seguirán dependiendo y no sabrán como superar la pobreza material.
En la década del 30 Durazno enfrentaba una situación de positivos cambios, con el surgimiento de nuevas empresas que brindaban oportunidades laborales .El capital se ponía al servicio del trabajo, en ese mágico equilibrio que hoy algunos “iluminados” pretenden ignorar: “sin capital no hay obreros y sin obreros el capital no produce “.
Estos cambios , generaron otro escenario de esperanza progresista, motivando que un calificado grupo de empresarios y comerciantes con visión de futuro, crearan una institución que los nucleara, otorgando fuerza en la unión del sector de fuentes laborales.
El lunes 29 de setiembre de 1930, se integra una Comisión Provisoria, con: José García Fernández, Arq. Domingo Bocchiardo, Ramón Pérez, Roberto Sierra, Valentín Alonzo, José Aycaguer y Azael Gutiérrez. Fue el nacimiento del Centro Comercial e Industrial de Durazno, que inició sus actividades, ofreciendo una gama de servicios, facilitando el mejor desarrollo administrativo de las empresas del sector comercial, incluyendo el ámbito rural.
La historia de Durazno tiene hechos muy importantes, y está fecundada por sueños y realizaciones que deben operar en la conciencia de las generaciones como un mandato para el futuro.
Hace 96 años, este calificado grupo de vecinos, templados en el vigor del trabajo, el valioso compromiso de la palabra, el respeto por el semejante y el culto por la familia, fundaron el Centro Comercial como herramienta para fortalecer la inversión, en fuentes laborales.
El camino recorrido ha sido largo, debiéndose enfrentar situaciones de dificultad, pero los hechos demuestran el acierto de aquellos visionarios, que hoy cumple un vital aporte ,apoyando la Pequeña Empresa, generando nuevos emprendimientos que abren un futuro auspicioso, desafiando tiempos de marcadas dificultades, donde la cultura del trabajo está distorsionada, planteándose un escenario gremial complejo, una presión fiscal pesada y un fenómeno global que afecta los mercados, todo lo que incide en el momento de las inversiones, por el riesgo que ello implica .
El Centro Comercial funciona hoy en plenitud, contando con un equipo de funcionarios y profesionales capacitados y comprometidos, pero sobre todo con el apoyo de los socios, que han sabido interpretar la filosofía de los pioneros, aceptando los desafíos de los nuevos tiempos, adecuándose al ritmo universal de la evolución y el desarrollo, con lealtad y sentido fraternal a la institución.
El bienestar colectivo y la vida dignamente disfrutada, se forjan no con el asistencialismo y la paralización, sino con las herramientas de la educación y del trabajo, que aportan la dignidad y la libertad de los ciudadanos.


