El edil Pablo Langone, de la Lista 25 del Partido Nacional, presentó cuatro planteos ante la Junta Departamental. Expuso la situación de pacientes de bajos recursos del interior que necesitan cuidados paliativos, propuso designar con el nombre de Genaro Gutiérrez Martínez a la sala velatoria municipal de La Paloma y con el de Hugo Núñez al camping de Blanquillo. Además, felicitó a los vecinos del paraje La Alegría por una nueva edición de su fiesta y pidió revisar las restricciones para realizar celebraciones en escuelas rurales.
por Enrique Antonio
Preocupación por pacientes que necesitan cuidados paliativos
Langone comenzó trasladando una situación planteada por vecinos de Blanquillo, vinculada a una persona de la localidad que requiere cuidados paliativos y que, según explicó, actualmente puede sobrellevar la situación gracias al aporte solidario de vecinos del pueblo y la zona.
El edil señaló las dificultades que enfrentan pacientes de bajos recursos atendidos por ASSE en localidades del interior cuando necesitan este tipo de atención y alojamiento.
“Me pregunto: ¿no será posible que ASSE, el Ministerio de Salud Pública o el Ministerio de Desarrollo Social brinden una solución a este tipo de problemas?”.
Entre las alternativas, planteó la posibilidad de disponer de una solución en la ciudad o contratar eventualmente personal de enfermería para atender casos de estas características, que señaló no son situaciones frecuentes en las pequeñas localidades.
Langone solicitó que sus palabras fueran remitidas al Ministerio de Desarrollo Social y a los diputados por el departamento.
Propuso el nombre de Genaro Gutiérrez Martínez para la sala velatoria de La Paloma
En un segundo planteo, Langone retomó un trámite iniciado en la Junta Local de La Paloma en 2017, por iniciativa de quien entonces se desempeñaba como secretaria, Patricia Camarano.
La propuesta busca que la sala velatoria municipal lleve el nombre de Genaro Gutiérrez Martínez, fallecido en 2016.
Según explicó el edil, Gutiérrez Martínez fue quien donó, alrededor de 1993, el terreno donde años más tarde se construyó la sala velatoria.
Langone destacó que la concreción de ese espacio significó “un antes y un después” para los servicios de la localidad y señaló que permanece a disposición de las diferentes empresas fúnebres que lo requieran.
La iniciativa, agregó, cuenta con el beneplácito de la familia de Gutiérrez Martínez.
Solicitó que sus palabras fueran remitidas a la Comisión de Obras de la Junta Departamental y al intendente de Durazno.
Hugo Núñez, el nombre propuesto para el camping de Blanquillo
Langone presentó una iniciativa similar para el camping ubicado junto al puente sobre el arroyo Blanquillo, en Ruta 42.
Si bien reconoció que actualmente el lugar no se encuentra en sus mejores condiciones debido a las inclemencias climáticas, manifestó su confianza en que pueda recuperarse para el disfrute de los habitantes de Blanquillo y de quienes visitan la zona.
Su propuesta es que el camping pase a llevar el nombre de Hugo Núñez, quien fue secretario de la Junta de Blanquillo desde el año 2000.
“Llegó con la idea, las ganas y todo el empuje necesario para que el camping fuera una realidad”.
El edil señaló que la iniciativa cuenta con el respaldo de vecinos de Blanquillo y la zona.
También en este caso pidió que sus palabras fueran remitidas a la Comisión de Obras de la Junta Departamental y al intendente de Durazno.
Defendió el papel de las fiestas en las escuelas rurales
Finalmente, Langone felicitó a los vecinos del paraje La Alegría, en la séptima sección, por la fiesta realizada durante el fin de semana anterior y destacó la convocatoria lograda en un punto alejado del departamento.
A partir de esa experiencia, cuestionó la prohibición que, según señaló, impide que las escuelas rurales realicen fiestas en sus propios centros educativos y pidió que las autoridades de la enseñanza reconsideren esa decisión.
“Que vuelva cada escuelita a tener la posibilidad de reunir al vecindario, que hace de dichas escuelas la máxima expresión de cada paraje”.
Para Langone, estos encuentros cumplen una función que trasciende la propia actividad y permiten que la escuela continúe siendo un espacio central para la vida social de las comunidades rurales.
El edil pidió que sus palabras fueran remitidas a los vecinos de La Alegría, a las autoridades de ANEP y a los diputados por el departamento.


