La alimentación en liceos y UTU apunta a duplicar su alcance en 2027

Luego de incorporar 59 liceos y centros de UTU al servicio de alimentación durante 2026, el Programa de Alimentación Estudiantil de Educación Media prepara una ampliación para el próximo año. La meta oficial es pasar de unos 20.000 a 40.000 estudiantes alcanzados, con nuevos comedores, apoyo a iniciativas de las comunidades educativas y cobertura durante los recesos.

La alimentación en la Educación Media tendrá una nueva expansión en 2027. La planificación oficial apunta a ampliar el servicio en liceos y centros de UTU, luego de que este año se incorporaran 59 locales mediante la instalación de comedores. El objetivo anunciado es duplicar la cantidad de estudiantes que reciben alimentación en este tramo educativo, de unos 20.000 a 40.000.

El Programa de Alimentación Estudiantil de Educación Media se conformó en 2026 con representantes de la Dirección General de Educación Secundaria y de la Dirección General de Educación Técnico Profesional, además de nutricionistas que trabajan en territorio y una coordinación encargada de supervisar los servicios a nivel nacional.

Los nuevos comedores se sumaron a modalidades que ya funcionaban en los liceos de tiempo completo, los centros María Espínola y los Centros Educativos Asociados. En estos últimos formatos se ofrecen desayuno, almuerzo y merienda. Los centros incorporados durante 2026 brindan almuerzo a través de un servicio tercerizado.

Para el año próximo, la ampliación se definirá a partir de la demanda relevada durante este año y de las necesidades de las distintas regiones. La previsión es replicar la modalidad aplicada en los 59 centros ya incorporados, en aquellos lugares donde se haya solicitado el servicio y existan espacios posibles de adaptar para la elaboración de alimentos.

La cobertura continuará creciendo antes de fin de año. En octubre se integrará al programa el liceo de La Coronilla, en Rocha, también con la modalidad de almuerzo. A la vez, UTU trabaja para aportar partidas y leche en polvo a comunidades educativas que ya impulsaban desayunos o meriendas con participación de equipos de gestión, comisiones de fomento y docentes, junto al apoyo del Instituto Nacional de Alimentación.

El diseño de los menús se realizó con el Programa de Alimentación Escolar de Primaria. Según lo informado, la propuesta busca que los desayunos, almuerzos y meriendas sean balanceados y, al mismo tiempo, aceptados por estudiantes y familias. Las nutricionistas y las visitas territoriales integran el seguimiento de esa respuesta.

La política se vincula con la extensión del tiempo educativo y también procura sostener la alimentación cuando las clases se interrumpen. Tras la experiencia de las vacaciones de julio, se realiza un relevamiento para que los estudiantes que lo necesiten cuenten con cobertura durante el receso de primavera. El Instituto Nacional de Alimentación brindará ese apoyo mediante puntos fijos, móviles o viandas, según cada caso.

Las autoridades adelantan asimismo una propuesta de Verano Educativo, con apertura de liceos y UTU durante la temporada estival. La intención es priorizar centros que ya cuenten con alimentación y asegurarla cuando no la tengan, para mantener el vínculo de adolescentes y jóvenes con los espacios educativos.

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