El presidente de la Junta Departamental de Durazno, Claudio González, explicó la propuesta de la bancada del Frente Amplio para abrir a la ciudadanía y a profesionales la definición del futuro del ex Molino Caorsi, una vez concretada su compra. En la entrevista también evaluó la jornada técnica sobre la garrapata y el conversatorio sobre seguridad, y planteó que ambos asuntos deben abordarse como políticas de Estado.
El futuro del Molino Caorsi
La bancada del Frente Amplio presentó propuestas para la proyección del Molino Caorsi y su entorno. ¿Es así?
Sí. La bancada del Frente Amplio se reunió el sábado para conversar sobre estos temas y llegó a la conclusión expresada en el documento que presentó. Efectivamente, tiene que ver con lo que nos parece que puede ser un buen aporte para después de que se efectivice la compra del molino.
¿La propuesta apunta a la proyección de la obra futura?
No sé si a la proyección de la obra en sí, pero sí, por ejemplo, al llamado. Para nosotros es muy importante que la gente pueda opinar sobre lo que le gustaría que pasara. Tenemos un montón de ideas y también hemos recibido ideas de gente cercana: “A mí me gustaría tal cosa”. Eso es válido, por supuesto.
Nos gustaría que en estos dos meses que llevará aproximadamente el papeleo de la compra, según nos dijo el prosecretario, se habilitara a través de la página web de la Intendencia un espacio para que la gente pudiera opinar. Que lo haga correctamente, no a través de las redes, sino ingresando propuestas concretas como vecino o como institución, dejando su nombre y a quién representa. Eso también evitaría el anonimato de las redes, donde la gente puede llegar a decir muchas cosas. Para nosotros sería importante que la gente pudiera aportar con una visión social y responsable, porque es el ciudadano el que va a pagar. Nada más lejos de politizar el tema, algo que nos está costando erradicar.
Ese era uno de los puntos del documento que hoy presentó el Frente Amplio al intendente. El segundo era que se pudiera involucrar a la Sociedad de Arquitectos del Uruguay y a la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo en un concurso de proyectos. El intendente lo recibió de muy buena manera y estuvimos conversando un buen rato. Vamos a esperar cómo se dilucida el resto del tema.
Para nosotros sería muy importante que la gente se apropiara de ese espacio y que no fuera una obra impuesta, como lo fue el Titanic, por ejemplo: una obra majestuosa sobre la que existe una valoración negativa de la gente. Es importantísimo que se acople el parque que ya está con lo que viene. Nos parece una zona preciosa de Durazno y hay que lograr que los duraznenses nos apropiemos de ella. Una manera de hacerlo es que opinemos y tengamos la posibilidad de decir qué nos gustaría que se hiciera.
¿Qué ideas imaginás para ese lugar?
A mí me gustaría, por ejemplo, una especie de techos verdes y que la Udelar también estuviera, entre otras cosas. Podría armarse un museo del trabajo y de lo que significó el molino en Durazno. Hay un montón de posibilidades.
Para el Frente Amplio es importantísimo que se pueda conversar con la Universidad de la República, ya que en junio de este año estuvo la Facultad de Artes. Es un predio enorme: este padrón tiene unos 6.700 metros y después hay uno más chico que todavía no se está negociando. La Universidad de la República podría instalarse allí de alguna manera. A la Universidad y al intendente les interesa porque en los próximos días el rector y el intendente van a firmar un convenio, aunque no recuerdo cuál. Para nosotros sería importantísimo que esa posibilidad se integrara también en ese lugar.
En lo inmediato, la compra va a significar una mejora para la seguridad de esa zona, que se ha tugurizado mucho. Desde hace varios años, los vecinos reclaman una pronta ejecución y medidas. Nosotros salimos bastante conformes: el intendente nos escuchó y estuvimos intercambiando durante un buen rato.
Para la compra se necesita una mayoría especial de dos tercios en la Junta Departamental y el Ejecutivo necesita al menos un voto del Frente Amplio. ¿La bancada condicionó su voto a esta conversación?
No. Fuimos a presentar estas medidas de una manera propositiva porque para nosotros serían importantes, pero dejamos bien claro que los votos del Frente Amplio van a estar para que se compre.
¿Recordás la cifra acordada?
Creo que es de 1.300.000 dólares. Es una inversión muy importante. Los dueños del terreno estaban pidiendo cerca de 2.500.000 dólares, Catastro lo tasó en casi un millón y se llegó en esa negociación a un acuerdo de 1.300.000 dólares. Es mucho dinero del contribuyente duraznense y para nosotros sería importante que pudiéramos “meter la cuchara”, hablando mal y pronto, en lo que se vaya a hacer allí.
Me gustó mucho la idea del Museo del Molino. Quienes peinamos canas recordamos al panadero en el carro y cómo funcionaba aquello.
Yo también peino canas; no me cuezo en el primer hervor. Mi suegro, Chono Souza, me contaba que cuando era chico iba con su hermano, el Mono Souza, a buscar hielo. La fábrica de hielo lamentablemente se rompió. Iban con una carretilla y levantaban una gran piedra de hielo, que era la heladera que había en la casa. Estoy hablando de los años cuarenta. Y así hay un montón de historias. Estaría muy bueno poder armar algo porque eso es parte de la historia de Durazno.
Vamos a ver cuál es el proyecto que finalmente se lleva adelante. El molino lleva ciento cuarenta y pico de años en Durazno y para nosotros tiene un valor afectivo. Nos hubiera gustado que los silos no se tiraran abajo. Aunque se establezca un mirador, allí hay una historia. El mirador o el museo podrían estar arriba; puede haber un montón de oportunidades.
También se mencionaron la Udelar, la feria dominical, locales comerciales, un centro de conferencias y un anfiteatro.
Sí. Habría que hablar con los feriantes y ordenar bien el espacio para que la feria quede prolija y linda. También pensamos en algún anfiteatro bajo techo. En una de esas, existe además la posibilidad de organizar seminarios y encuentros, como el encuentro empresarial que se llevó a cabo en Santa Bernardina. Hay una cantidad de actividades que se pueden organizar y ese lugar tiene mucha potencia para desarrollar la ciudad y contemplar todo el parque. Además, está en un lugar estratégico y precioso.
¿El intendente quedó en responder? ¿Puede haber otra reunión?
No quedó en darnos ninguna respuesta, pero seguramente habrá otras reuniones porque una cantidad de cosas tendrán que pasar por la Junta, incluido ese llamado. Para nosotros será muy importante seguir en la misma línea que tuvimos hoy. La reunión fue muy fructífera y quedamos muy conformes.
Una jornada para dimensionar la garrapata
La semana pasada se realizó una jornada sobre la garrapata. ¿Qué evaluación hicieron?
Para nosotros fue muy importante. La Junta nunca había hecho una convocatoria de este tipo y me parece que tenemos que apostar a estas reuniones. Esta vez fue la garrapata y dentro de un mes y algo vamos a organizar otra sobre el capim Annoni, un pasto invasor que está avanzando y cada vez toma más fuerza.
También hay otros temas en los que nos gustaría que la Junta fuera protagonista: traer a gente que sabe, adquirir conocimiento y lograr que esos asuntos estén sobre la mesa. Lo de la garrapata es harto conocido, pero quienes somos gente urbana no dimensionamos la importancia que tiene.
Hace un mes y medio fuimos al Congreso Nacional de Ediles y uno de los talleres fue sobre la garrapata. Ese fue el disparador. Casi todos los ediles que asistimos al taller —había representantes de todos los partidos de la Junta— salimos con la idea de replicarlo en Durazno. Entonces empezamos a organizarlo con la Comisión de Ganadería y la Presidencia.
Pudimos contar con tres personas muy importantes en el tema. El doctor Carlos Fuegis, médico veterinario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, que desde hace muchos años trabaja en la lucha contra la garrapata y conoce la materia muy de cerca. También estuvo el ingeniero agrónomo Carlos María Uriarte, exministro de Ganadería del gobierno anterior, quien se puso a las órdenes para una futura actividad sobre el pasto invasor, un tema que conoce especialmente. El tercero fue el doctor Gonzalo Suárez, docente grado 5 de Farmacología de la Facultad de Veterinaria, que se refirió sobre todo a los residuos que dejan los medicamentos.
Contamos con gente de la Asociación Rural, la Federación Rural, los frigoríficos, productores, consignatarios de ganado, representantes de algunos agronegocios y vecinos que querían interiorizarse. Era a todo ese público vinculado al tema al que apuntábamos.
¿Qué devolución recibieron de los asistentes?
Quedaron muy conformes y agradecieron la oportunidad de poner el tema sobre la mesa, comunicarlo, lograr que los medios lo difundieran y que se conversara sobre algo que nos está afectando mucho y que puede afectarnos todavía más. Desde la ciudad no lo dimensionamos como se debe.
La Junta Departamental va a seguir trabajando para abordar temas como este. Organizaremos a través de la Comisión de Ganadería la actividad sobre el pasto invasor en los próximos meses y también nos gustaría convocar a especialistas en otros asuntos. La Junta no es solamente control y legislación; también tiene que marcar presencia, adquirir conocimiento y estar en la sociedad, ocupándose de temas importantes para la gente de Durazno.
La seguridad como política de Estado
El viernes se realizó un conversatorio sobre seguridad organizado por el Partido Colorado. ¿Participaste? Es un tema que sigue preocupando a la gente.
Estuve un rato, aunque no me pude quedar. Todo lo que sean aportes ayuda a encontrar una solución. Fue organizado por el Partido Colorado y la mayoría de los técnicos y referentes presentes pertenecían a ese partido, pero no fue una actividad partidaria.
Para mí, la seguridad debe ser una política de Estado, igual que la garrapata. El Partido Colorado estuvo en el gobierno anterior y vimos lo que pasó en seguridad, pero el día que nos pongamos de acuerdo en los asuntos en los que podemos coincidir podremos avanzar. La garrapata no es blanca ni colorada, y con la seguridad ocurre lo mismo.
El conversatorio fue un aporte muy valioso. Se trata de encontrar puntos en común sobre problemas que afectan a toda la ciudadanía, sin importar el color político, y seguir trabajando a partir de esa base compartida.


