Las ocupaciones alcanzaron este jueves al edificio Alpargatas, donde funcionan dependencias de Medicina y Química, y a las facultades de Psicología y Humanidades y Ciencias de la Educación. Las medidas surgieron luego del intento de femicidio contra una estudiante de Medicina y reclaman respuestas institucionales, apoyo psicológico, formación obligatoria en género y mayor presupuesto para garantizar espacios educativos seguros.
Foto: María Eugenia Scognamiglio
La respuesta estudiantil al intento de femicidio ocurrido en el anexo de la Facultad de Medicina se extendió este jueves a distintos centros de la Universidad de la República. Durante la mañana comenzaron ocupaciones impulsadas por los gremios de Medicina, Química, Psicología y Humanidades y Ciencias de la Educación.
La Asociación de Estudiantes de Medicina ocupó desde las 8.00 el edificio Alpargatas, escenario del ataque contra la estudiante de 19 años. La medida se desarrolla en el marco de un paro estudiantil de 48 horas, previsto para jueves y viernes.
La ocupación del anexo fue definida inicialmente para este jueves y quedó sujeta a una nueva asamblea, convocada para la noche, en la que los estudiantes resolverían si la extendían durante el viernes.
El gremio de Medicina anunció además la realización de mesas de intercambio entre pares, talleres y espacios de reflexión. Entre sus principales planteos se encuentran el acompañamiento y el apoyo psicológico para las personas afectadas, así como la implementación de cursos obligatorios de formación en género, violencia, acoso y discriminación durante las distintas etapas de las carreras.
La Asociación de Estudiantes de Química también resolvió ocupar el edificio Alpargatas. Desde el gremio sostuvieron que la actividad universitaria no podía continuar con normalidad después de que una estudiante fuera atacada dentro de una dependencia de la institución. Asimismo, cuestionaron la respuesta inicial de las autoridades y reclamaron un tiempo colectivo para procesar lo sucedido.
Las medidas se ampliaron posteriormente a la Facultad de Psicología, ocupada desde la mañana del jueves, y a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. En ambos casos, los estudiantes convocaron instancias de organización, diálogo y reflexión sobre la violencia de género dentro de los espacios universitarios.
Parte del reclamo está dirigido a la actuación del Consejo Directivo Central de la Udelar. La representación estudiantil había propuesto suspender las actividades universitarias hasta el viernes y, tras el rechazo de esa iniciativa, planteó una interrupción durante el miércoles. Ninguna de las propuestas obtuvo los votos necesarios.
Los gremios consideran que el ataque no debe tratarse como un episodio aislado y reclaman que la Universidad fortalezca sus mecanismos de prevención, detección y respuesta ante situaciones de violencia y acoso. También vinculan estas políticas con la necesidad de contar con mayor presupuesto para garantizar condiciones seguras de estudio y brindar atención profesional a quienes atraviesan estas situaciones.
Las ocupaciones fueron precedidas por la movilización realizada el miércoles desde la Facultad de Medicina hasta el Palacio Legislativo. Durante la marcha, estudiantes, docentes y trabajadores universitarios reclamaron justicia y respuestas institucionales bajo consignas como “Quiero recibirme, no morirme”.
El hecho que desencadenó las medidas ocurrió el martes 1.º de setiembre, cuando una estudiante fue atacada con un arma blanca por un compañero de la misma edad. La joven permanece fuera de peligro y el caso es investigado como intento de femicidio.

