El intendente de Durazno, Felipe Algorta, valoró el acuerdo alcanzado con UTE para instalar el parque solar fotovoltaico en padrones del ente y avanzar, a la vez, en el proyecto de desarrollo de Baygorria. Explicó cómo se organizará la administración del pueblo y la recuperación de viviendas y espacios públicos, anticipó un aumento de la actividad laboral y detalló la preparación departamental ante el riesgo de nuevas inundaciones.
Felipe Algorta y Roberto Bentancor, el 27 de agosto. Foto: UTE.
Baygorria: acuerdo con UTE y desarrollo
Creemos que lo ocurrido ayer fue un antes y un después.
¿Qué te pareció a vos?
Yo pienso lo mismo. Creo que, si tuviera que describirlo con una palabra, la sensación es de satisfacción. Una satisfacción total. Desde el momento en que el vicepresidente de UTE me visitó, empezamos a conversar y nos reunimos durante casi dos horas. Pero la realidad es que, en diez minutos, nos pusimos de acuerdo en todos los temas.
¿Y eso por qué? ¿Por qué en diez minutos?
Porque ya conocían el proyecto. Sigo diciendo que la decisión sí fue caprichosa, porque prácticamente se accedió a lo mismo. Esto podríamos haberlo evitado, pero ya pasó y no voy a volver a hablar de eso. Como estoy satisfecho, digo: vamos para adelante.
A partir de ahora, como decías, lo de ayer fue un mojón enorme, porque está el compromiso de que los dos proyectos se concreten. El proyecto solar, que tanto quería el Gobierno Nacional y que nosotros también queríamos, pero bajo determinadas condiciones, se va a realizar en las condiciones que sosteníamos y que UTE ya había estudiado y considerado válidas.
Nosotros vamos a colaborar: dejaremos ese terreno en condiciones, ayudaremos en lo que sea necesario y acompañaremos a UTE para que los permisos ambientales se otorguen en plazos razonables y pueda realizar la licitación cuanto antes.
¿Te ofreciste como intermediario?
No, como intermediario no. Me ofrecí para ayudar.
¿Como un aporte?
Exactamente, como un aporte. Lo que nos pidan. Más que mi persona, es la institución: la Intendencia y nuestros técnicos estarán a disposición, como siempre lo estuvieron.
Hay una persona importante en este proceso: Diego Capandeguy, a quien mencionaste. Tenemos entendido que lo conociste cuando fuiste director de UTE y que hoy tiene mucho que ver con este proyecto. ¿Qué podés contarnos sobre su participación?
Diego Capandeguy está al frente del área de Ordenamiento Territorial. Yo ya había anunciado en campaña que iba a contar con él y que íbamos a jerarquizar esa parte. Lo conocí cuando estaba realizando el proyecto para Baygorria. Es consultor, grado 5 de la Universidad de la República, y hoy tenemos el privilegio de que trabaje en nuestro equipo.
Ayer estaba detrás de las cámaras y se encontraba realmente emocionado. Le puso mucho cariño, se encariñó con esa zona y le ve el potencial que le vemos quienes la conocemos. Ha sido importante.
¿Qué cambió para que se pasara de un no a un sí? Fue una marcha atrás rápida.
Lo que queda claro es que las autonomías hay que defenderlas y que no puede venir cualquiera a hacer cualquier cosa en cualquier lugar.
¿Qué fue lo que hiciste?
Cuando vemos que un proyecto de esas características iba a afectar otras potencialidades, el Gobierno Departamental tiene que decir: pongamos paños fríos y reconsideremos. UTE o el Ministerio no lo entendieron al principio y después sí. Por eso hablo para adelante: estamos satisfechos y los dos proyectos van a convivir.
El otro proyecto no es solamente turismo: es desarrollo y abre posibilidades para la gente.
Ahora Durazno tiene otro pueblo.
¿Baygorria va a tener Junta Local?
En principio no, pero sí vamos a tener que contar con una referencia: alguien que trabaje allí o que Carlos Reyles apoye con mayor decisión. Tendremos que armar un equipo de trabajo para la administración de ese pueblo.
De las 120 casas, tenemos entendido que la Intendencia se haría cargo de alrededor del 90 %. Decías que podrían recuperarse mediante inversión privada.
La mitad de esas 105 casas está vacía. Para darle un shock de inversión, vamos a hacer lo que hizo la Intendencia de Soriano con Palmar en determinado momento. Abriremos un período y convocaremos a quienes estén interesados en ser beneficiarios de una casa por 20 años.
Las bases o condiciones establecerán la inversión que deberá hacerse: pintar la casa y la fachada, cambiar el techo o realizar otras mejoras. A cambio, la persona podrá usarla durante 20 años. Eso revitalizó el pueblo de Palmar y es lo que queremos lograr, sin que la Intendencia ponga dinero, pero con una inversión que quienes la utilicen harán con gusto. Tendrán un lugar para descansar, alquilar o vivir.
¿Baygorria tiene policlínica?
Sí, y de eso se va a hacer cargo la Intendencia.
¿Tiene luz, agua y saneamiento?
Sí. Vamos a trabajar con OSE para traspasarle esa responsabilidad. Nosotros nos encargaremos de la gestión del resto. Hay espacios comunes que están destruidos y los vamos a recuperar. Tiene plazas y un camping, que también vamos a recuperar.
Actividad laboral y nuevos proyectos
Sabemos que Raúl Galeano, del SUNCA, estuvo hablando contigo. El sector atraviesa un período con poco trabajo y se planteó la posibilidad de impulsar inversión pública y privada, comenzar con el Plan Vereda y trabajar también en Baygorria.
¿Lo has pensado?
Me reúno con él el próximo lunes, a las 9:30 de la mañana, y vamos a hablar de estos temas para intentar poner en marcha algún proyecto.
Según los últimos datos, salvo entre las grandes empresas, bajó la actividad comercial en emprendimientos, pymes y medianas empresas. El único rubro que creció fue el textil vinculado al retail y a la importación, no a los textiles nacionales. El desempleo ronda el 7 % a nivel nacional y Durazno estaría un poco por encima.
¿Estos proyectos ayudarían a revertir rápidamente la situación?
Creo que en los próximos meses va a aumentar la actividad laboral en Durazno. Aunque se prevén lluvias e inundaciones importantes, sobre todo para noviembre, la actividad comercial y la construcción empezarán a moverse bastante durante el último trimestre de este año y, el año que viene, ni que hablar.
Hay esperanzas, pero no porque sí, sino porque sabemos que van a ocurrir determinadas cosas. La próxima semana tendremos en Durazno un desayuno de trabajo empresarial muy importante.
¿Cuándo será?
El próximo miércoles, en el aeropuerto. Lo organiza una entidad privada y nosotros tendremos la posibilidad de exponer. También lo harán muchas empresas y empresarios vinculados hoy con Durazno, que comentarán sus planes hacia adelante. Eso ayudará a generar un clima de negocios y de trabajo favorable para nuestro departamento.
Para cerrar el tema del parque solar, ¿dónde va a instalarse?
En predios de UTE, en dos padrones que pertenecen al ente.
Es decir que no hay que comprarlos.
De todas maneras, en la hoja que UTE me dejó para ir analizando, figura la posibilidad de que el ente compre algún predio, pero me pareció que no era necesario. Creo que hay que ir por el plan A que ellos plantean: hacerlo en los predios donde UTE pensó instalarlo en algún momento y que después descartó.
Ya quedó claro que allí no hay monte nativo. Por eso nos pusimos a disposición para ir juntos ante la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental o el Ministerio de Ambiente y agilizar esos trámites. Esos dos padrones nunca estuvieron incluidos dentro de la medida cautelar que interpuso la Intendencia; siempre estuvieron liberados, por lo que no hay ningún problema para que el parque se haga allí. UTE vio la alternativa con buenos ojos.
¿En qué queda la medida cautelar y el proceso judicial?
Eso sigue. Es un freno que establece un plazo determinado para presentar el Plan Local de Ordenamiento Territorial. Lo mismo está pasando aquí, en la ciudad de Durazno: antes de que termine este año tenemos que presentar el plan local, con los distintos usos y lugares destinados a vivienda, logística o industria. Es la organización del territorio.
¿Ante quién se presenta?
Primero se presenta públicamente y después ante distintos ministerios, entre ellos el Ministerio de Ambiente, que puede opinar. Finalmente va a la Junta Departamental, que lo aprueba, y a partir de ahí comienza a regir.
¿Saben cuánto cuesta limpiar esos terrenos y dejarlos prontos para que UTE pueda comenzar a trabajar?
No tengo una cifra. Incluso el propio informe dice que, con el excedente o con lo producido por el propio monte, se puede pagar todo. En realidad, es un tema de gestión; no necesariamente de leña. Nosotros nos ofrecimos a gestionarlo.
Esos detalles los veremos en estos días. Vamos a conformar un equipo para elaborar el detalle del convenio que esperamos firmar en septiembre.
Se manejaron dos cifras: el plan de inversiones de UTE por 2.300 millones de dólares y los 30 millones que, en su momento, se dijo que costaría el parque fotovoltaico de Durazno. Es una proporción muy pequeña.
¿Qué explicación encontrás?
Esto nunca debió pasar. Tendríamos que haber hablado. Ahora, por lo menos, el problema se destrabó y puedo decir que no tenemos diferencias entre el Gobierno Nacional y el Gobierno Departamental.
Está bueno mirar hacia adelante, pero las diferencias existieron. Además, ahora quedan trámites engorrosos que podrían haberse evitado. ¿Pueden actuar como interlocutores para agilizarlos y que el proyecto avance lo antes posible?
Cuando hay voluntad, las cosas salen como taponazos. Si no, mirá la represa de Casupá, que tiene 200 hectáreas de monte nativo, y ese sí es monte nativo: lo van a arrasar y el trámite salió como un taponazo. Es una cuestión de voluntad política. Si vamos juntos de la mano, esto debería salir rápidamente.
Preparación ante nuevas inundaciones
Queremos hablar sobre las crecientes y sobre lo previsto para los próximos meses. INUMET ya se reunió con ustedes y el Congreso de Intendentes viene trabajando ante la posibilidad de un episodio de El Niño especialmente intenso, una primavera muy lluviosa y nuevas inundaciones. El CECOED tiene un nuevo local y se planteó que Durazno sea centro de acopio del SINAE. ¿Cómo se están preparando?
Los pronósticos son muy jodidos y complicados, sobre todo para octubre, noviembre y diciembre, y más específicamente para noviembre. Se manejan pronósticos muy superiores a los de la última creciente, que dejó fuera de sus casas a 500 personas. Tendremos que estar preparados.
La Intendencia no espera por nadie. Tenemos que pensar en disponer de lugares para miles de personas eventualmente evacuadas y ya estamos trabajando en eso. De todas maneras, coordinamos con el CECOED y con todas las instituciones, y eso es positivo. Pero la Intendencia es la primera que llega y la última que se va. De hecho, todavía tenemos personas alojadas en el CIB Las Higueras.
El SINAE planteó instalar un centro de acopio, seguramente en dependencias de la Base Aérea, en el viejo aeródromo y en instalaciones de un antiguo liceo militar. Se entendió que es un lugar importante para distribuir ayuda. Durazno, ni que hablar, tiene una ubicación estratégica. Esa parte corre por cuenta del SINAE.
Nosotros tenemos que pensar en el corto, mediano y largo plazo. Ya sabemos qué vamos a hacer para seguir realojando gente. En determinado momento, con seis metros de crecida, Durazno ya tenía que sacar personas de sus casas; ahora eso recién ocurre a los nueve metros. No es que no se haya hecho nada: se ha hecho mucho y hay que seguir trabajando. El problema tiene que ir corriéndose.
Seguiremos avanzando y, cuando tengamos anuncios concretos, los haremos. Nos gusta pisar sobre firme. Hay muchas líneas ya trazadas, muy buenas e interesantes, pero no vamos a anunciarlas hasta que estén concretadas.
¿Qué participación tendrá Cireneos en este proceso?
Con Cireneos ya estamos trabajando. La Intendencia firmó un convenio y transfirió un dinero que ellos devuelven con creces. Ya hay más de diez familias con vivienda propia y la idea es alcanzar por lo menos 50 viviendas en los próximos años. Capaz que suena a mucho, pero estoy seguro de que con Cireneos ese es, más o menos, el número que podemos manejar.
¿La meta son 50 viviendas?
Sí. Ya vamos por más de diez en Sarandí del Yí, Carmen, Carlos Reyles y Durazno.
En materia de vivienda también hay que hablar de la Cartera de Tierras. Nos han consultado si algunos terrenos del barrio Las Higueras, hacia el bypass y el barrio Las Praderas, estarían disponibles.
Cerca de allí estamos negociando una posibilidad concreta y eso sería muy importante. Pero, como decía, prefiero ir concretándolo y después hacer los anuncios.
¿La compra de tierras está prevista en el Presupuesto General?
Sí, pero no con nombre y apellido ni para ese lugar en particular. Hay previsión presupuestal y, si hubiera que gastar un poco más, estoy seguro de que la Junta Departamental no tendría problema.
Cuando aparecen las crecientes también aparecen quienes se preocupan por el tema y nos recomiendan hacer lo que ya venimos haciendo. Nosotros empezamos a trabajar, pero a veces las concreciones demoran; no se logra todo de un día para el otro.
¿Cuánto afecta una creciente al presupuesto departamental? Es una situación que no se puede prever con exactitud. ¿Cuánto cuesta?
Depende de la creciente. Estamos haciendo los números. Tenemos mucho personal que destinamos a esas tareas: en lugar de tapar pozos, puede estar sacando gente de sus casas; o, en lugar de realizar determinado trámite, puede estar registrando a las personas afectadas. El capital humano, que es el más importante que tenemos, se destina a lo que sea necesario.
También hay horas extra, jornadas extendidas y determinados premios para quienes trabajan mucho más de 32 horas, aunque nosotros solamente podamos pagar hasta 32. Los funcionarios del CIB merecen un reconocimiento porque reciben a la gente con mucha dedicación y permanecen las 24 horas, los siete días de la semana, pendientes de toda esa dinámica.
Estamos pensando en rotar los centros de integración barrial, porque la gente de la zona se queda prácticamente sin su gimnasio para realizar muchas actividades. Después están los gastos de combustible, vehículos, alimentación y limpieza, además de la caminería rural, que queda destrozada.
¿La zona que se observa en la fotografía está comprendida en los realojos?
Toda esa franja de la izquierda, hasta el fondo, tiene casas, aunque no se vean en la fotografía. Esa es la primera zona que vamos a realojar. Hace casi un mes nos reunimos con los vecinos de allí y les dije que estaba dentro de nuestros planes realojar a toda esa gente.
La próxima semana se cumple un mes de aquella reunión. Les dije que, en un mes, volveríamos a reunirnos con novedades, y lo haremos la semana próxima para seguir avanzando.
