La edila Hilda Ibarbudes (Lista 23, Partido Colorado) planteó preocupación por la demora en la asistencia médica a una persona accidentada en ruta 11, cerca de San Jorge. Según relató, la víctima permaneció cerca de dos horas atrapada en el vehículo hasta recibir atención. La edila sostuvo que el caso evidencia una carencia estructural en la cobertura de emergencias médicas en rutas y zonas rurales del interior.
por Enrique Antonio
Durante la sesión de la Junta Departamental, la edila Hilda Ibarbudes expuso una situación ocurrida el pasado 1.º de julio en la ruta 11, kilómetro 14, en las cercanías de San Jorge, donde se produjo un accidente de tránsito.
Según relató, el vehículo despistó y dio varias vueltas. La persona que conducía quedó herida y atrapada entre los hierros, mientras su acompañante llamó de inmediato al 911.
“Ahí empezó lo que quiero plantear hoy”, expresó la edila.
Cerca de dos horas para recibir asistencia
Ibarbudes señaló que la Policía actuó con profesionalismo e intentó conseguir una ambulancia para asistir a la persona accidentada.
De acuerdo con su planteo, la mutualista con cobertura más cercana al lugar del siniestro respondió que no concurría porque el punto del accidente excedía la distancia que, según entendía, estaba obligada a cubrir.
Finalmente, fue una ambulancia de Salud Pública, con base en Ciudad del Carmen, la que llegó al lugar, asistió y trasladó a la persona herida.
“Entre el accidente y la asistencia médica pasaron cerca de dos horas. Dos horas, señor presidente, con una persona atrapada en un vehículo, en una ruta departamental, apenas a 30 kilómetros de nuestra capital departamental”, afirmó.
Reconocimiento al personal que actuó
La edila aclaró que su planteo no busca cuestionar a los trabajadores que intervinieron en el operativo.
Por el contrario, destacó la actuación de los efectivos policiales, bomberos, médicos, enfermera y chofer de la ambulancia de Salud Pública que finalmente asistieron a la persona accidentada.
“Actuaron con profesionalismo y con humanidad”, señaló.
Para Ibarbudes, el problema no está en las personas que trabajan dentro del sistema, sino en la organización del propio sistema.
Una falla estructural en el interior
La representante colorada sostuvo que este episodio deja en evidencia que en el interior del país no existe una cobertura de emergencia médica en rutas y caminos comparable con la que funciona en Montevideo.
Según planteó, en la capital las ambulancias pueden cubrir distancias mucho mayores, mientras que en este caso una distancia de aproximadamente 30 kilómetros desde Durazno no pudo ser atendida por el prestador de salud más cercano.
“No estoy hablando de un caso aislado ni de una anécdota. Estoy hablando de una falla estructural que afecta a miles de compatriotas”, expresó.
Ibarbudes mencionó especialmente a quienes trabajan en el campo, recorren rutas y caminos vecinales, viven en zonas rurales y sostienen con su esfuerzo buena parte de la economía del departamento y del país.
“La vida en el interior vale lo mismo que la vida en Montevideo”
La edila remarcó que quienes viven en el interior pagan los mismos impuestos y aportan al mismo Sistema Nacional Integrado de Salud, pero no siempre reciben la misma respuesta ante una emergencia.
“La vida de una persona atrapada en un vehículo no puede depender de si el lugar del accidente está dentro o fuera del radio contractual de la mutualista”, sostuvo.
Y agregó:
“La vida en el campo, la vida en el interior, vale exactamente lo mismo que la vida en Montevideo”.
Para Ibarbudes, el sistema de salud debe organizarse para responder en consecuencia, especialmente cuando existen recursos cercanos que podrían actuar de forma más rápida.
Decreto 309/2008 y criterios de cobertura
En su intervención, la edila hizo referencia al artículo 23 del Decreto 309/2008, que establece criterios vinculados al límite geográfico del área de cobertura de los servicios de emergencia.
Según explicó, cuando se excede ese límite, interviene el Ministerio del Interior a través de Policía Caminera y se comunica con la ambulancia disponible, que en muchos casos corresponde al servicio SAME 105.
Ibarbudes sostuvo que este marco debe ser revisado, porque en los hechos puede generar demoras graves en rutas y zonas rurales.
Pedido de revisión y coordinación real
La edila solicitó que la situación sea analizada no como un hecho puntual, sino como una carencia estructural en la cobertura de emergencias médicas en el interior profundo del país.
Planteó la necesidad de revisar los criterios de distancia y obligatoriedad de respuesta de los prestadores de salud en rutas y zonas rurales.
También pidió avanzar hacia mecanismos de coordinación real entre mutualistas y servicios de emergencia, para que ante un llamado al 911 se movilice el recurso disponible más cercano.
“No puede ser que la afiliación o los kilómetros terminen decidiendo quién recibe atención a tiempo y quién no”, expresó.
Pedido de remisión
Ibarbudes solicitó que sus palabras sean enviadas al Ministerio de Salud Pública, a la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y a los senadores Pedro Bordaberry y Tabaré Viera, para que, si lo consideran pertinente, impulsen desde el Senado las medidas legislativas o de contralor correspondientes.
