El exedil y excandidato a la Intendencia de Durazno por Cabildo Abierto, Carlos Kuster, cuestionó con dureza la decisión de Guido Manini Ríos y los legisladores de esa fuerza de acompañar en general la Rendición de Cuentas. Sostuvo que el líder partidario traicionó la confianza de quienes lo votaron en 2019, afirmó que ya no cree en su palabra y descartó, por el momento, volver a la actividad política pese a las invitaciones recibidas desde otros partidos.
Bien lo dijiste: soy exedil y me alejé de la política después del último fracaso electoral, tan contundente, que se dio en las elecciones.
Hay algo que yo he dicho de Manini —no de Cabildo; hablo de Manini— y por lo que muchos se enojaron conmigo, incluso él: dije que lo que hizo es una traición. ¿Por qué? Porque Manini no llegó a la política como cualquier ciudadano. Llegó con la responsabilidad de haber sido comandante en jefe del Ejército y con una mochila muy grande al hombro.
El comandante en jefe es la máxima autoridad dentro del Ejército Nacional, donde la autoridad, el liderazgo, el respeto y la palabra empeñada son principios que no pueden transgredirse. Cuando Manini llegó a la política no lo votaron solamente integrantes de las Fuerzas Armadas. Obtuvo 270.000 votos, provenientes también de una inmensa cantidad de población civil que vio en él liderazgo, autoridad y palabra.
El famoso “se acabó el recreo” y la promesa de recuperar determinados principios que hemos perdido en el funcionamiento del Uruguay durante las últimas décadas fueron lo que le dieron ese protagonismo. Logró tres senadores y once diputados: algo histórico para un partido recién nacido.
Ahora, con la Rendición de Cuentas, no se trata solamente de un tema parlamentario. Él se adhiere a la fuerza política que tradicionalmente estuvo en la vereda de enfrente. Combatió al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros y hoy se puso en la misma vereda que el MPP. Él dice que los demás son cínicos, pero, para mí, el más cínico y el más traidor es él, aduciendo que lo hace por el bien del pueblo.
Esto comenzó antes, con el tema de Irene Moreira y el Ministerio de Vivienda, y después, en las últimas elecciones nacionales, cuando se produjo la mayor presión. Cuando se armaron las agrupaciones nacionales y planteé que iba a integrar la agrupación de los diputados, Manini nos declaró claramente traidores porque no apoyábamos a Irene.
Pero no es una traición a Kuster: es una traición al partido y a los miles de votantes que lo acompañamos convencidos de que profesaba determinados principios que no podían transgredirse, más aún por tener formación militar.
En política es común que una persona esté en un partido y después vaya a otro. La gran diferencia es la formación. Quien llega a la política con una formación militar tiene principios desde el inicio y no puede transgredir la palabra empeñada.
Palabra de honor. Así lo juramos cuando llegamos a la calidad de oficial. Entonces, para mí, es un traidor a la fuerza política y a quienes lo votamos.
Así como él nos dijo que éramos unos traidores porque no apoyábamos a Irene, yo se lo digo lisa y llanamente: nos traicionaste a los 270.000 votantes. Y acá, en Durazno, no profundizo porque entraría en la parte personal y en las cosas que hizo, aunque tendría argumentos para hacerlo.
Entonces, ¿Cabildo Abierto va a desaparecer? Yo decía que Manini, dentro de un partido tradicional, sacaría más votos que un senador. Una persona muy objetiva para analizarlo me decía lo mismo; es muy objetiva y sabe mucho.
No creo que vuelva. A mí me duele muchísimo lo de Cabildo, porque hubo gente a la que pedí que nos acompañara y lo hizo. Hay personas que me preguntan por qué no me fui antes, y no lo hice justamente porque tengo palabra.
Por ahora no. Me han invitado desde el Partido Nacional y el Partido Colorado. También tengo colegas con los que mantengo una muy buena relación en el Frente Amplio y que me dicen que me quieren en sus filas. Yo les respondo que tenemos una buena relación, pero estamos en veredas opuestas respecto a los principios y a la forma de llevar adelante la política.
Hoy creo que no volvería, porque, si me dedico nuevamente a la política, me van a llevar por Rivera al fondo, con las patitas para adelante. Yo ya me enfermé por la política.
Te hizo mal.
Me hizo mal. Me caliento. Me había alejado de la política, pero cuando vi a Manini votar con el MPP… Él puede decir lo que quiera. Para mí, es el más cínico y el más mentiroso de todos, porque cuando llegó al Senado —y yo fui uno de los que defendió que no fuera— no quiso renunciar a los fueros parlamentarios para comparecer ante la Justicia.
Ese había sido uno de sus caballitos de batalla: decía que iba a ir a la Justicia. Entonces, en este momento, si Manini Ríos, a quien consideré un amigo y defendí a muerte, me dice “buen día”, salgo y miro para comprobar que no sea de noche. No le creo absolutamente nada.
Lo calificaron como el político más falso, mientras nosotros lo defendíamos a capa y espada. Yo era uno de los que daba la vida por Manini. Más de uno me decía: “Mirá que ese viejo te va a traicionar”. Nunca pensé que me traicionaría. Por lo tanto, para mí, Manini Ríos ya no existe en el panorama.
Que tenga suerte. No va a llegar a nada porque no lo va a votar nadie. Cuando estábamos en la Junta me decía que estaba enojado, pero ahora incluso me pasó un mensaje diciendo: “Mirá que estuvo bien”.
Yo lo felicito si considera que estuvo bien. Para mí no estuvo bien, Ruso. Evidentemente, como Cabildo se formó con gente proveniente de otros partidos, muchos van a volver a sus partidos de origen.
No hay que olvidar que, cuando Cabildo obtuvo aquella representación parlamentaria importante, también hubo mucha gente del MPP que votó por el liderazgo de Manini. Cuando tenía tres senadores y once diputados, había fuerza. Ahora no la tiene.
Si esos votos iban para un lado o para otro, inclinaban la balanza. No lo hizo y dio determinadas argumentaciones. Hoy, diga lo que diga, no creo en nada de lo que pueda argumentar.

Al sr. no lo conozco, pero si viví lo que dice y antes de las elecciones, hasta el jusgado me hizo citar por decir estas verdades, y me mintio en la cara, de frente y mano. Le dije que todo lo que aporaba se lo sacaba en la siguiente y asi lo hice, mi prograna de TV era el de mayor audiencia, pero como tengo palabra, dije que mientras este mentiroso estuviera en la politica yo me abria para que notara la diferencia. Se noto, ni el loro lo voto. Y al principal, alcahuete que me hizo la denuncia en el jusgado, preguntenle como corrio, nunca me lo imajine, lo apersone para que alli dirimieramos las diferencias y parecia una niña llorona, Como pudo llegar al cargo de Teniente Coronel y ser tan jodido, Esa es la gente que le quedó.