Transformar las dificultades en oportunidades

Rosamel Norma Ramírez Méndez, de 65 años, nacida en tierras duraznenses y hoy radicada en Maldonado, es hija de Simón y Margarita. Eran 14 hermanos y Rosamel es la primera de las tres más chicas.

Por Anabela Prieto Zarza

Se considera “una mujer libre, aunque está casada. Libre de cabeza, de mente, capaz de hacer lo que se propone, porque tiene los pies en la tierra y lo que se propone siempre es realizable, sin dejar de soñar”.

Está casada en segundas nupcias con Omar. Tiene tres hijos: Leticia, David y Rodrigo Arias, y es abuela de cuatro nietas: Agustina, María Fernanda, Aracely y Catalina, que son mellizas.

Nació y creció en Carlos Reyles, Estación Molles, “pueblo lindo de tierras coloradas, de grutas, de gente amigable, empática”.

Con 4 y 5 años concurrió al Colegio SARU, que era dirigido por hermanas religiosas. De primero a sexto año asistió a la Escuela Nº 22 de dicha localidad, con la Maestra Talita entre otras y la inmaculada directora Julia (mamá del Profesor Mario Graside). Recuerda que, cursando sexto de escuela, estudió corte y confección con las hermanas del SARU. “Con lo aprendido en esa época me hice ropa toda la vida. Hace poco me hice un vestido de fiesta”.

Hizo el ciclo básico, de primero a cuarto en aquella época, en Carlos Reyles. Con orgullo nos cuenta que su generación fue la fundadora del liceo. Para hacer quinto y sexto de preparatorios había que trasladarse a Durazno, por lo tanto, los cursó en el Liceo Rubino.

Por vocación ingresa a Magisterio. Ya tenía dos niños cuando comenzó a estudiar, pero eso no fue un impedimento para recibirse e inmediatamente comenzar su carrera docente, que fue muy fructífera.

Comienza en CEFI, un colegio privado. Trabajó en varias escuelas rurales del departamento de Durazno: Las Cañitas Nº 61, Paso de Aguirre Nº 59, que recientemente fue noticia por reabrir sus puertas para atender a un niño del medio rural, y Rolón Nº 29, cerca de la localidad de El Carmen.

Concursa para escuelas de tiempo completo y se va a Montevideo a trabajar unos años en escuelas urbanas. Tuvo que irse porque en Durazno no había cargos vacantes; es decir, tuvo que emigrar por trabajo.

Estando en la capital aprovechó el tiempo y realizó muchos cursos de especialización en diferentes áreas educativas. Vuelve a Durazno y trabaja en la Escuela Nº 35 como maestra de tiempo completo.

Concursa para directora de escuelas urbanas y elige efectividad en la Dirección de la Escuela Nº 33 de La Paloma.

Inquieta, buscando siempre mejores oportunidades, se traslada como directora a la Escuela Nº 6 de Pan de Azúcar, Maldonado. Estuvo en la Nº 21 de Punta del Este y sus últimos seis años de trabajo los cumplió en la Escuela Nº 19 de La Barra. Durante esos seis años tuvo la oportunidad de hacer una suplencia como inspectora de escuelas en el departamento de Maldonado. Y llegó la jubilación.

Pero quedaron actividades en el tintero: fue profesora de Tecnologías Educativas en el Instituto de Formación Docente de Maldonado durante siete años.

Se siente muy satisfecha con su carrera docente. Nunca hubiera imaginado ser inspectora y tampoco profesora, pese a que le gustaba mucho el área de Tecnologías Educativas. Llegó a programar, amó las Ceibalitas y viajó a Brasil para dar talleres en la Universidad Federada de Brasil, en Porto Alegre.

Profesionalmente se siente totalmente realizada, aunque cree que le faltan cosas por hacer, como escribir un libro de Didáctica.

“Una didáctica que no está escrita pero que está subyacente en todos los centros educativos, que tiene que ver con la historia de los niños que tenemos que educar ahora. No sé si está bien o mal, pero yo le llamaría: Trazabilidad humana”.

En La Barra, además de la suplencia en la inspección, le pasaron otras cosas lindas. Conoció a Omar. Él fue a buscar a una nieta y la vio. Rosamel no. Él le escribió por Messenger; vivía a una cuadra de la escuela.

“Yo estaba sola, comenzamos una relación de amistad, después de pareja, que culminó con el sí ante el Registro Civil y sus familias”. Hace siete años que están juntos.

Rosamel ha escrito y publicado. Le pregunto si se considera escritora. Me contesta: “Me surge un dilema, creo que no soy solo escritora, soy ama de casa, madre, abuela, esposa y después escritora. Porque yo escribí sin pensar en publicar. Personas que leían los fragmentos que publicaba en redes sociales me empezaron a alentar a que publicara”.

Surge así la idea del primer libro: Honoris Causa: Antología de una sobreviviente. Habla de su vida, de las cosas lindas y de las otras. La superación de un cáncer bilateral de mama, su operación en manos del recientemente fallecido Alberto Beriguistain, “que hasta ahora lo estoy llorando porque fue como un Dios para mí”.

Llega el segundo libro, que es una continuación del primero: Honoris Causa II: Pacto con la vida.

“Cuento cómo fue el proceso de reconstrucción de mis mamas con mi propio tejido, pero que es mucho más que eso, en el que me pasaron cosas, transformaciones internas además de las físicas”.

El tercero es Honoris Causa III: El hijo del patrón, Adicciones de la vida real, Principios y finales. Al principio continúa con el tema del cáncer, aborda el tema de las adicciones, principios y finales.

Aprovecha para contarnos que le gustaría seguir escribiendo sobre el tema de las adicciones. La han citado de la Junta Nacional de Drogas para que realice un trabajo de recopilación sobre el tema, pero cree que ese trabajo debería ser hecho por un equipo multidisciplinario, no por una sola persona.

“Debería hacerse con la participación de psicólogos, psiquiatras, docentes, para que aborden un tema tan trascendente desde una óptica integral, un tema que ocurre a nivel mundial, no solo en Uruguay. Por eso no acepté”.

Los tres ejemplares mencionados pueden conseguirse en la librería La Buhardilla de Durazno.

“Y los invito a leerlos porque valen la pena, se basan en hechos reales y en la percepción de una mujer que ha logrado superar las dificultades a las que la vida la enfrentó”.

¿Qué haces en tus tiempos libres? Dice: “hago un montón de cosas: cursos de pintura, artesanías. Me gusta plantar, planto

esponjas vegetales. No las uso solo para fregar o bañarme, las uso como fibra textil con la que hago bolsos, capelinas, carteras, alfombras para la ducha, pantallas para la luz. Cultivo plantas aromáticas. Cosecho y adorno la casa con eso. Planto calabazas y cosas de la huerta que puedo utilizar todos los días en mi casa. La alimentación sana es muy importante para todas las personas, pero en especial para quienes tuvimos cáncer o enfermedades tiroideas. Cultivo condimentos: perejil, orégano, romero, jengibre, cúrcuma, entre otros. También hierbas medicinales como malva, diente de león, etc.”.

Todos los días se hace un espacio para la lectura, sea en libros impresos o digitales. Actualmente está leyendo un libro sobre “cerebros de pan”, del neurólogo Dr. David Perlmutter, que trata sobre el daño que provoca el gluten. Otra de las cosas que le gusta hacer es escuchar música y caminar de 3 a 5 kilómetros diarios.

Ha dedicado parte de su tiempo a mantener entrevistas con mujeres con el objetivo de apoyarlas en su tránsito por el cáncer. En octubre quiere dar un ciclo de charlas sobre el tema, “priorizando el abordaje de cómo enfrentar el diagnóstico y entender que no pega en todas las mujeres igual, y que no hay un solo tipo de cáncer de mama, sino que hay más de 20”.

Sueña con escribir el libro de Didáctica mencionado antes para apoyar a los nuevos docentes. También con recorrer el país dando charlas a mujeres. Y sueña con viajar.

Celebra este espacio dedicado a las mujeres, que no solo impacta en ellas, sino en todas las personas que, a través de esas historias, reciben el mensaje de estímulo para vivir la vida con autoestima, amor y alegría.

A todas las personas que se han jubilado les hace una recomendación muy especial:

“Disfruten de todo lo que nunca pudieron disfrutar, ya sea por temas de horarios o temas económicos. Lo económico no es todo, es importante, pero no es todo. Hay cosas cotidianas, sencillas, que debemos disfrutar todos los días”.

 

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