El senador señaló que ingresar al acuerdo es imprescindible, pero alertó sobre el riesgo para el empleo, la producción y el consumo si no se reducen tarifas, impuestos y costos de producción.
El senador Sergio Botana afirmó que el Mercosur avanza hacia un nuevo acuerdo y que Uruguay debe integrarse, aunque advirtió que el país enfrenta una situación de alto riesgo si no mejora su competitividad.
“Mercosur va al acuerdo, pero ¿entramos al acuerdo? Vamos a decir la verdad: entramos como entramos al Mercosur. El Mercosur no era de nosotros, el acuerdo era de Brasil y Argentina. Y si no nos subíamos, perdíamos las ventajas del PEC y el CAUCE y el comercio regional. Ahora es exactamente lo mismo”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que ingresar es imprescindible, pero aclaró que no se trata de una zona de confort. “Estamos en un riesgo absoluto. Están cerrando empresas todos los días en todo el país. El desempleo se acrecienta. No hay empresa que soporte los costos, los nuevos impuestos, las tarifas, el sobrecosto del trabajo ni el de los combustibles”.
Botana insistió en la necesidad de reducir el costo de la energía. Indicó que Uruguay tiene tarifas tres o cuatro veces más altas que Paraguay, país que en el último año captó unas 2.400 empresas, varias de ellas tecnológicas.
En el análisis por sectores, señaló que la carne y la leche en polvo podrían sostenerse, pero advirtió riesgos para los quesos, los vinos y otros rubros. En cambio, consideró que el arroz tiene buenas perspectivas y que la eliminación de aranceles podría favorecer la incorporación de etapas industriales.
El senador alertó que, si no se realizan cambios, el acuerdo podría acelerar una crisis económica en el corto plazo. “O cambiamos ahora o en dos años vamos a estar haciendo esta misma nota en un Uruguay demasiado triste”.
Consultado sobre el impacto en la economía, afirmó que una eventual caída de las exportaciones afectaría el empleo y el poder adquisitivo. También señaló que el crecimiento previsto del PBI depende en gran medida del consumo interno, el cual se vería comprometido si no hay trabajo ni nuevas inversiones.
Además del costo de la energía, mencionó el sobreprecio de los combustibles, estimado en casi 100 millones de dólares por encima del precio de paridad de importación, y la existencia de trabas burocráticas y para-arancelarias que encarecen productos y reducen la competitividad.
Botana sostuvo que la reducción de costos no debe pasar por los salarios, pero advirtió que en términos de dólares los ingresos resultan elevados para los inversores. También planteó que el atraso cambiario y el endeudamiento en pesos afectan la competitividad y sugirió aumentar la emisión de deuda en dólares para reducir costos financieros.
Por último, se refirió a las declaraciones del ministro de Economía, O’Donnell, quien señaló que Uruguay seguirá siendo un país caro. “No me gustó eso”, expresó, aunque destacó la importancia de mantener el diálogo y alcanzar acuerdos en torno a la necesidad de mejorar la competitividad.
“El país necesita un gran entendimiento nacional en estos temas. El funcionamiento económico tiene sus reglas, y lo que uno no hace bien se paga”, concluyó.
