Sequía y altas temperaturas: claves para entender el riesgo de incendios y cómo prevenirlos

En plena temporada estival y con condiciones de sequía, el riesgo de incendios forestales y de campo en Uruguay aumenta por la combinación de vegetación seca, calor y viento. Conocer por qué se da este escenario y qué prácticas evitar resulta clave para reducir siniestros que, en muchos casos, son prevenibles.

Por qué el riesgo es mayor en verano
Durante el verano, la falta de lluvias sostenidas, las altas temperaturas y la baja humedad del aire provocan que la vegetación se seque con mayor rapidez. Pastizales, montes y áreas forestales se vuelven altamente inflamables, y cualquier chispa puede transformarse en un foco de incendio difícil de controlar.

A este escenario se suma el viento, que favorece la propagación del fuego y complica las tareas de extinción. Estas condiciones hacen que los meses estivales sean considerados un período crítico desde el punto de vista de la prevención.
Restricciones y medidas preventivas
En este contexto, las autoridades aplican restricciones temporales en zonas naturales, áreas protegidas y espacios recreativos, además de prohibiciones vinculadas al uso del fuego al aire libre. Estas medidas no responden a situaciones puntuales, sino a una estrategia preventiva para reducir el riesgo en momentos de alta peligrosidad.
La experiencia demuestra que una gran parte de los incendios tiene origen en acciones humanas, muchas veces vinculadas a descuidos o prácticas habituales que, en condiciones de sequía, pueden resultar peligrosas.
Qué no hacer para evitar incendios
Algunas conductas cotidianas pueden convertirse en un riesgo serio durante el verano:

No encender fogones ni fuegos al aire libre fuera de los espacios expresamente habilitados.
No realizar quemas de residuos, restos de poda o basura, aunque sean de pequeña escala.
No arrojar colillas de cigarrillos, fósforos ni brasas en zonas con pasto seco o monte.
Evitar el uso de herramientas, maquinaria o vehículos que puedan generar chispas en áreas con vegetación seca.
No utilizar pirotecnia en entornos rurales, forestales o cercanos a pastizales.

Cuidados si se permanece al aire libre
En los lugares donde el uso de fuego esté permitido bajo determinadas condiciones, es fundamental extremar los cuidados:
Limpiar el área alrededor del fogón antes de encenderlo.
Mantener vigilancia permanente del fuego mientras esté activo.
Contar siempre con agua u otros elementos para apagarlo.

Asegurarse de que las brasas estén completamente apagadas antes de retirarse del lugar.
Qué hacer ante humo o fuego
Ante la detección de humo o un foco de incendio, dar aviso inmediato a los servicios de emergencia es una de las acciones más importantes. Una alerta temprana permite una respuesta rápida y puede evitar que un incendio de pequeñas dimensiones se transforme en un siniestro de mayor magnitud.