Lunarejo: quebradas del norte para un verano distinto

En el norte de Rivera, el Paisaje Protegido Valle del Lunarejo propone un verano sin apuro: agua clara, monte nativo, cerros y senderos que invitan a caminar, mirar y quedarse un rato más. Entre Masoller y Tranqueras, las quebradas arman un refugio verde ideal para escapadas de uno o varios días.

Un verano que no se parece a la costa
Cuando el calor aprieta, Lunarejo ofrece otra cosa: sombra, cursos de agua, paredes rocosas, monte nativo y silencios largos. Es el Uruguay de las Quebradas del Norte, un paisaje poco “de postal”, pero muy potente: cerros chatos que recortan el horizonte y valles modelados por arroyos. Allí el verano se vive caminando, metiendo los pies al agua y dejando que el día se estire sin apuros.

Cómo llegar y dónde empezar
El acceso principal es por la Ruta 30, en el entorno de las localidades de Masoller, Boquerón, La Palma y Lunarejo. El Centro de Visitantes funciona como punto de referencia para ubicarse y definir el plan del día.
Para quienes llegan por primera vez, una buena opción es dedicar una jornada a senderos cortos, miradores y zonas de descanso junto al agua. En estadías de dos o tres días, el abanico se amplía con caminatas más largas, cabalgatas y experiencias rurales guiadas.

Qué se puede hacer
La propuesta del valle gira en torno a actividades simples, pero muy bien integradas al entorno natural:
Senderismo y trekking por quebradas y miradores.
Cabalgatas guiadas para recorrer cañadas y cerros.
Baños en arroyos y pozos naturales durante los días de calor.
Observación de aves y fauna nativa.
No se trata de acumular actividades, sino de elegir pocas y dejar que el paisaje haga el resto.

Servicios y estadía
En el Valle del Lunarejo y sus alrededores existen distintas opciones de alojamiento, que van desde campings y propuestas rústicas hasta cabañas, tipis y posadas con mayor nivel de confort. Algunos emprendimientos combinan estadía con actividades como cabalgatas, caminatas guiadas o experiencias gastronómicas de campo.
La recomendación es coordinar con antelación, especialmente en verano, ya que varios servicios funcionan con cupos limitados y dependen de las condiciones del clima y los caminos rurales.

Precios y datos útiles
Los costos de alojamiento y actividades varían según el tipo de propuesta, la duración de la estadía y la época del año. Hay alternativas accesibles para quienes viajan de forma independiente y opciones más completas para quienes buscan una experiencia organizada. En todos los casos, conviene confirmar precios y disponibilidad al momento de reservar.

Qué llevar
Agua y algo de comida, especialmente para caminatas largas.
Calzado cómodo para senderos y zonas de agua.
Protección solar, gorra y repelente.
Bolsa para residuos, respetando el entorno natural.
Un cierre bien “Uruguay por dentro”
Lunarejo no compite con el verano de sombrilla. Compite —y suele ganar— en otra liga: la del descanso real, el verde cerrado, el rumor del agua y la caminata sin apuro. Un destino para volver con pocas fotos perfectas, pero con la sensación clara de que todavía quedan veranos distintos, si uno se anima a ir hacia adentro.