La vida en porcentaje

La batería dejó de ser un dato técnico para convertirse en una forma de medir el tiempo, la ansiedad y la permanencia en el mundo conectado. Vivimos pendientes de un número que baja y condiciona decisiones, recorridos y estados de ánimo.

Hubo un tiempo en que el cansancio se sentía en el cuerpo.
Hoy, muchas veces, se mira en una esquina de la pantalla.
La batería no es solo energía: es medida del tiempo, del ánimo y de la urgencia. Organizamos el día según un número que desciende lentamente, como una cuenta regresiva silenciosa. Al 80% todo parece posible. Al 30% empezamos a calcular. Al 10%, el mundo se vuelve chico.

La batería reemplazó al reloj. Ya no preguntamos “qué hora es”, sino “cuánto me queda”. No de día, sino de conexión. No de energía física, sino de presencia digital. Cuando el porcentaje cae, no es solo el teléfono el que se apaga: se apagan accesos, contactos, mapas, recuerdos, trabajo, entretenimiento. Quedarse sin batería es, por momentos, quedarse afuera.
El cargador pasó a ser un objeto imprescindible, casi íntimo. Se lo presta con desconfianza, se lo busca con desesperación, se lo olvida con culpa. Aparece en mochilas, autos, oficinas, bares. Hay enchufes que valen más que una mesa cómoda. Hay decisiones que se toman en función de dónde cargar.

También cambió la ansiedad. Antes era llegar tarde. Hoy es llegar sin batería. Antes se temía perderse. Hoy se teme desconectarse. El porcentaje gobierna el humor: tranquiliza o inquieta, habilita o limita. Una vida fragmentada en barras verdes, amarillas y rojas.

La tecnología prometía libertad. Y la dio, en muchos sentidos. Pero también nos ató a una fuente invisible de energía que no siempre controlamos. Dependemos de cables, enchufes y baterías externas. Dependemos de estar cargados para existir en el ritmo actual.
Tal vez el desafío no sea cargar más rápido, sino aprender a bajar el consumo. No solo del dispositivo, sino de la urgencia permanente. Recordar que, aun cuando el porcentaje llega a cero, seguimos estando. Aunque no haya una pantalla que lo confirme.