UN PRIVILEGIO DE DURAZNO

Es vieja la tradición del Uruguay en materia educativa por obra de sus gobiernos y de personalidades rectoras, que ubicó al país en nivel de privilegio ,como ejemplo en América Latina, por ser tierra de libertad, de paz, de cobijo de familias perseguidas por razones políticas o religiosas.

Por Saúl Moisés Piña

Eso fue producto del trabajo de docentes que cumplieron su labor en el marco de un grado superior de apostolado en auténtica laicidad.

Este país vivió la experiencia de que la voz del interior tenía peso en el accionar del gobierno nacional. En enero del año 1907 el Presidente de la República José Batlle y Ordoñez por un Decreto decidió la extensión correspondiente a la creación de los Liceos en el Interior del país, expresándose en el mensaje: “Se trata de levantar la cultura general del país, formar hombres de iniciativa propia que sean útiles en todos los órdenes de la actividad nacional”. La aspiración se concretó en la Ley promulgada el 5 de enero de 1912. Desde 1912 Batlle ya señalaba su preocupación por la falta de Liceos en el interior, expresando que: “Así para los no ricos, la educación de sus hijos es muy difícil y priva a estos de la vida del hogar; la educación de las mujeres es casi imposible .Para los pobres, ambas cosas son igualmente irrealizables “.Decía además, que los jóvenes formados en Montevideo, se resistían volver a sus pueblos de origen fomentando el centralismo.

Durazno tiene el privilegio histórico de ser un adelantado en materia de educación Secundaria, ya que en el año 1894, el Dr. Julio Bastos solicita autorización en 1913 ,para el funcionamiento de su Centro privado de estudios, bajo la Dirección del Profesor Alberto Bravo, se transforma en el primer liceo oficial, hoy denominado “Dr. .Miguel C. Rubino”, institución, que ha sido el crisol en la formación de duraznenses de particular destaque en las más variadas disciplinas, pero también, de profesores de elevado nivel.

En estos tiempos de crisis mundial, es oportuno dirigir el pensamiento hacia los hitos, que en este Uruguay, marcaron realizaciones que han engrandecido el patrimonio nacional y dando motivo de confianza en las fuerzas propias y en nuestros auténticos valores, para crear expresiones de progreso, de voluntad realizadora, de apego a las nobles tradiciones, iniciadas con aquel vigente pronunciamiento de Artigas: “Sean los orientales tan ilustrados como valientes”-

En la causa republicana, lo que cuenta, realmente, es la luz de la verdad, de la justicia, de valorar la tradición y del espíritu de libertad que anima al pueblo.