Con la Sala Orlando Aldama y los primeros pisos del Centro Cultural Teatro Español repletos de público, tuvo lugar el viernes 24 de octubre en horas de la tarde la ceremonia de entrega de diplomas a los egresados del Instituto de Formación Docente de Durazno «Mtra. María Emilia Castellanos de Puchét».
Como ocurre anualmente la actividad estuvo contenida de momentos de mucha emoción y de reconocimiento a la labor docente, participando además de los nuevos educandos, autoridades de la educación a nivel nacional, la Diputada Prof. Magela Rinaldi, personal docente y no docente del instituto, familiares, maestras y educadores egresados de las carreras de Educación Inicial, Primaria y Media, y público en general.
Luego de la entrada de las abanderadas portando los pabellones patrios y de la entonación de las estrofas del Himno Nacional, hubo palabras de la Directora del Magisterio, la Prof. Mónica Martínez y de la Consejera, Magíster, Maestra Martina Bailón.
«Pilar educativo de nivel terciario fundamental»
«Les damos la más cordial bienvenida a este acto tan significativo. Hoy nos reúne un motivo que conmueve y enorgullece, recordar nuestra historia, agradecer el camino recorrido y celebrar el logro alcanzado. Recordamos que hace ya 85 años, un 6 de junio de 1940, comenzaba el primer día de clases en el Instituto Normal de Durazno; desde 1969, Instituto de Formación Docente «Maestra María Emilia Castellanos de Puchét». Imaginemos la alegría de ese momento, el inicio de la formación de los primeros maestros del departamento de Durazno. Entre sus materias figuraban la pedagogía, lectura, primeros auxilios, entre otros. Además existían ocho comedores escolares que se sostenían con la pequeña mensualidad que pagaban los estudiantes magisteriales de ese entonces», rememoró la directora de la institución educativa duraznense.
«Hoy el Instituto de Formación Docente de Durazno es reconocido por su aporte a la educación y a la formación de docentes de Educación Inicial, Primaria y Media, constituyendo un pilar educativo de nivel terciario fundamental para Durazno y la región, con nuevas oportunidades que acompañan los cambios sociales, potenciando habilidades para un desarrollo integral. Recordar este trayecto nos invita a pensar en los símbolos que representan a las carreras de magisterio y profesorado. Las abejas, insectos con grandes habilidades que nos inspiran, enseñan a valorar lo construido, cual panal organizado y cooperativo, sostenido por un espíritu de trabajo colaborativo, de entrega y mucha responsabilidad, donde cada integrante es importante. El búho, ave que despierta sabiduría, pensamiento cauteloso para la toma de decisiones y visión periférica, que capta en varias direcciones la información para proyectar hacia el futuro, tan cambiante, tan desafiante. Cada una de estas características las fueron adquiriendo a lo largo de estos años y ojalá los acompañen. Recordarán el pasaje como estudiantes, cada esfuerzo, llanto o alegría, cada anécdota, en su memoria quedarán guardados».
«Agradecemos profundamente a todos quienes hicieron posible que hoy estemos aquí celebrando, al equipo de gestión por su liderazgo cercano, eficiente y comprometido, al cuerpo docente que los acompañó durante todos estos años con responsabilidad y profesionalismo, al personal de servicio que sostuvo su labor con esmero y calidez. Ustedes se llevan lo mejor de cada uno, lo más noble, lo más sincero, y por supuesto, un agradecimiento muy especial a las familias, a los amigos, a quienes desde el primer día estuvieron alentando, apoyando y conteniendo en cada etapa de vuestra formación. Celebremos el logro alcanzado. Junto a sus familiares y amigos les deseamos una carrera venturosa. Les espera una gran responsabilidad junto a sus futuros estudiantes, los verdaderos protagonistas de su labor, que los harán crecer aún más y continuar recorriendo nuevos caminos. Ha sido un honor acompañarlos y compartir este día tan importante en sus vidas. ¡Vuelen bien alto! ¡Enaltezcan la docencia! ¡Felicitaciones», concluyo, entre aplausos.
Referencia a dos recordados docentes duraznenses
Seguidamente, en representación del Consejo de Formación en Educación, hizo uso de la palabras la Consejera Martina Bailón, quien hizo llegar en nombre de las demás autoridades del Consejo de Formación en Educación sus saludos; «es un honor para mí volver a llegar a esta hermosa sala y a esta comunidad educativa de Durazno, de la región. Un saludo a la directora, a las autoridades departamentales, a las funcionarias y funcionarios que sostienen al instituto, a los colegas docentes y principalmente a quienes hoy están egresando, recibiendo su título o en este hito de egreso».
Subrayó luego que «este es un día de celebración y a quienes pasamos por acá (por la formación en educación) un lugar de encontrarnos en el momento de recibir el título que nos habilita a esta función sustantiva para nuestra sociedad».
«No es menos que volver a visitar aquel momento y un momento que para quienes egresamos como maestras, maestros, nos habilita a trabajar con grupos a cargo. Quizás para los colegas, profesores, ya vienen trabajando algunos de ustedes en la docencia, pero déjenme decirles que están en el momento más complejo y desafiante de la carrera docente, cuando se cierra este ciclo que inicia y recién la convocatoria de la directora los ponía en circunstancia, los invitaba al vuelo. Es un momento que nos desafía a seguir caminando. Nos desafía a encontrarnos ya habiendo cerrado un ciclo de formación, pero de seguro con el compromiso, con el crecimiento profesional», dijo Bailón.
«Nuestra profesión tiene una formación exigente, exigente como lo requiere nuestra profesión», continuó, y agregó que «de seguro también hemos tenido en nuestro recorrido de formación algunos momentos de tropiezos o de dudas, y en ese momento seguro también fue fundamental todos quienes pudieron impulsar y acompañar, y ahí seguro están las familias, están los amigos, las redes sosteniendo y muy seguramente también los colegas en el instituto han estado allí».
«Quiero traer, colegas, para ustedes una invitación a que no duden en volver a aquellos lugares que han sido sustantivos para ustedes, de enriquecimiento, de crecimiento, de formación. No duden en volver a trabajar siempre en colectivo, porque nuestra profesión docente, que es una profesión que se da en vínculo con los demás, tiene también ese signo de sentimiento de soledad por parte de los docentes. Vaya contradicción. Entonces la invitación a volver siempre a las redes que nos sostienen, a los colegas, y de volver a las lecturas que nos invitan a repensarnos y a pensar más allá de lo conocido»
«Quiero traer, colegas, para ustedes una invitación a que no duden en volver a aquellos lugares que han sido sustantivos para ustedes, de enriquecimiento, de crecimiento, de formación. No duden en volver a trabajar siempre en colectivo, porque nuestra profesión docente, que es una profesión que se da en vínculo con los demás, tiene también ese signo de sentimiento de soledad por parte de los docentes. Vaya contradicción. Entonces la invitación a volver siempre a las redes que nos sostienen, a los colegas, y de volver a las lecturas que nos invitan a repensarnos y a pensar más allá de lo conocido»
En ese sentido la docente hizo referencia a un libro físico «más allá de que leemos en pantalla, pero el libro físico ha perdurado en el tiempo y también se ha trascendido a estos tiempos donde parece ser que la tecnología lo deja de lado. Y este libro es de un Maestro nacido aquí en Durazno, un maestro referente para la pedagogía en nuestro país, José Pedro Martínez Matonte, y en este libro él relata la experiencia de Villa García. José Pedro comenzó a trabajar como docente en La Alegría. En aquella época, cuando ahora íbamos a los orígenes del instituto, en aquella época donde en las escuelas rurales trabajaban estudiantes, que ni bien podían recibirse, se trasladaban a otras escuelas, y donde la formación docente en este departamento y en la región tenía un carácter distinto al que tiene hoy, en una modalidad libre asistida o en esa modalidad. Hemos avanzado, hoy tenemos disponible la formación aquí en el instituto y también en su modalidad semipresencial», «Martínez Matonte en Villa García trabajó en una experiencia donde puso en valor a la comunidad y la importancia que tiene el trabajo de nosotros docentes en y con la comunidad. Y quiero traer un pequeñísimo fragmento de este libro, que es una entrevista a Martínez Matonte, donde relata algunos de los aspectos que desarrolló en su escuela, vinculado a la necesidad que teníamos de trabajar, que tenía en su momento el trabajo con la comunidad, pero quiero que lo pensemos al hoy, porque la comunidad también nos sigue tensionando y seguimos estando desafiados por el vínculo con la comunidad. Y él dice ‘educar con la comunidad es integrarse a la comunidad. Lo que él no quiere decir de ninguna manera, pongámoslo en claro, que en ese integrarse nos pongamos en sermonistas o todos sabedores, en los que traemos la verdad en el bolsillo. No, el integrarnos a la comunidad implica el abrir la escuela para adentro y para afuera’. Y este colega sigue siendo un enorme desafío, un enorme desafío en el que no estamos solos, en el que tenemos que trabajar otra vez en red y con otros referentes de la comunidad»
Seguidamente citó también a Luis Ramón Igarzábal «Maestro y poeta que nos ha inspirado, a veces poco nombrado y poco reconocido». «Estos maestros han sido referentes para la pedagogía nacional, para la poesía latinoamericana, y ese lugar también tenemos nosotros como docentes. El poder trascender, el hacer de la enseñanza una función trascendente a ese acto que queda encerrado en la escuela, en la universidad, en una escuela técnica. Redoblen la invitación a volar y volar alto, tomando nuestros referentes y permitiéndonos también construir lo que nunca nadie imaginó. Y para eso están ustedes y estamos nosotros.», concluyó.
La ceremonia continuó con la entrega de títulos.
