La Universidad Abierta UNI 3 Durazno recibió días pasados, el martes 28 de agosto en el Taller de Encaje de Bolillos a integrantes del Centro Gallego de Montevideo.
La actividad se realizó en la sede de la institución ubicada junto al Museo Casa de Rivera y permitió a las personas que realizan la actividad en Durazno y quienes llegaron desde España y desde Montevideo, intercambiar sobre la técnica de encaje textil que consiste en entretejer hilos previamente enrollados en bobinas llamadas bolillos y que, a medida que progresa el trabajo, el tejido se sujeta mediante alfileres clavados en una almohadilla.
La bienvenida a la institución estuvo a cargo del Presidente de UNI 3 Eduardo Caltieri, señalando que “es un verdadero placer recibirlas, y con mucho orgullo mostrarles las cosas que se están haciendo en esta técnica de bolillos, que se realiza en distintas partes del mundo, hemos podido apreciar que se hace en Portugal, en España, en Brasil”.
Graciela Mancebo, uruguaya radicada desde 1969 en España y que desde hace 30 años trabaja la técnica de Encaje de Bolillos, mencionó que “desde España es el tercer año que vengo y lo hago por mi cuenta. Voy viendo que cada vez el círculo es más grande aprendiendo la técnica, que además es muy terapéutica para muchas cosas. Para la gente que tiene depresión, para la gente que tiene artrosis en los dedos, mueves todos los dedos y agilizas la mente”, destacó.
En UNI 3 Durazno la docente del taller es la señora Mercedes Indarte, quien señaló que aportó la iniciativa de que se creara un curso en UNI 3, “hace unos siete años dije esta técnica va a morir conmigo, yo había aprendido en la UTU un curso de labores y entre las labores estaba el bolillo. Aprendí y lo que puedo en enseñar, lo enseño acá”.
La institución UNI 3 Universidad Abierta, cuenta con el apoyo del Gobierno de Durazno.
Palilleiras: el bolillo gallego
A modo de muestra práctica, Graciela Mancebo -palilleira (palillos) uruguaya radicada en españa-, contó que hay diferencias entre los bolillos que se usan en nuestro país y los gallegos «estos son un poquito más pesado y de madera de boj, entonces al tener un poquito más de peso ayuda mucho a la hora de trabajar, que quede todo más tenso».
«Lo que se hace es mover los bolillos de dos en dos, siempre trabajamos con parejas, este trabajo», señala mientras lo ejecuta ante la mirada de todas las personas que participaron del taller.
«Trabajo otros dos y voy apartando los que ya están, entonces esto es un encaje que podría ser una aplicación para poner en una cortina, para poner en un pantalón vaquero, en una camisa, o sea no tiene una sola finalidad, puede ser de múltiple uso. Entonces lo que se hace es mover solamente los bolillos que es lo que va tejiendo».
Sostuvo que es una técnica que tiene cierta relación con el telar tradicional «tiene mucha, nosotros en Galicia tenemos la gente que trabaja el telar, hace las telas y nosotras con el mismo hilo con que ellas tejen, hacemos la puntilla que remata el trabajo, o sea que está muy vinculado, normalmente se trabaja con linos, con algodones, con linos mezclados, con rayón que viene siendo una seda sintética, pero que alivia mucho el rayón, porque el rayón suele ser muy duro, muy terso a la hora de trabajar y entonces resulta incómodo, se mezcla con un poquito de seda y eso lo hace más ligero y después te da el diseño que quieras».
Mencionó luego que a las palilleiras (palillos, en nuestro país) «van siempre es el mismo movimiento, se mueven dos que trabajan, que van tejiéndolos todos y va pasando por todos, el problema está en que la gente a veces dice; es muy difícil porque ve muchos palillos, pero no, es un poquito como cuando tejes con las agujas de tejer normales y estos dos trabajan todos, no es que estés trabajando con todos al mismo tiempo sino que este par va y viene, va y viene y pasa como si fueran los puntos de la aguja. En la aguja cuando tú trabajas, lo haces con la aguja con dos puntos, uno y uno; en esto trabajamos con dos (puntos)», explicó a modo ilustrativo.
Respecto a los elementos que se utilizan, dijo que está la almohadilla «en este caso está hecha con un relleno de viruta; nosotras en España trabajamos con paja de centeno, pero también pueden usarse otros elementos, hay algunos algodones fuertes, hay algunas que son hechas con otros materiales como el polispán como se le llama en España, que es un sintético duro que pinchas y no se te mueven los alfileres, entonces hay que usar una plantilla, los bolillos, el hilo y los alfileres que normalmente suelen ser bastante largos para que sujeten bien el ‘tirón’ que uno da con el bolillo, pues si es un alfiler muy cortito lo fácil es que se caiga; tiene que ser un alfiler un poquito más largo».
La entrevistada destacó que es el tercer año que viene desde España «vengo al Centro Gallego a darles estas clases y vengo por mi cuenta y cada vez voy viendo que cada vez el círculo es más grande, ahora mismo estoy yendo a La Paloma, Rocha a darles clase también y ahora venimos a visitarlas a ellas e iremos también a Treinta y tres, que también está el grupo, así que ya estamos extendiendo el tema»
Una técnica que «asusta un poquito»
Por su parte la docente duraznense, Mercedes Indarte, comentó que „lo que aporté fue la iniciativa de que se creara un curso acá en época de otra dirección, hace siete años más o menos y dije esta técnica va a morir conmigo. Yo había aprendido en la UTU un curso de labores y entre las labores estaba el bolillo. Lo que aprendí, lo que pude lo enseñé acá y ahora la vista no me da para continuar“.
«Ha tenido buena repercusión porque hay unas cuantas alumnas, mucha gente que se ha interesado en la técnica», comentó y señaló luego que la gente participa y en algunos casos «se asusta porque ve muchos palillos y cree que es muy difícil, pero hay que tener paciencia y perseverancia».
«Hay gente que tenía condiciones y no sé por qué dejó, y bueno entran otras nuevas y ven la exposición y todo el mundo se entusiasma, pero les da un poco de miedo iniciar. Asusta un poquito pero no es tan difícil. Que siga, que continúe esta técnica, que no muera», manifestó Mercedes.
