Desde el año 1998, la señora María Isabel Fernandez, tiene en su casa un pedacito entrañable de la historia de la zona y el poblado en el que vive, el pequeño lugar rural: Cerro Convento.
«El 17 de julio se cumplieron 27 años que abrimos las puertas y tal como dice su nombre, es un ‘salón’, es una muestra de antigüedades y recuerdos».
«Ninguna pieza (es) comprada, ninguna pieza de feria ni de remate», dice con orgullo y un dejo de emoción María Isabel, y agrega que «que cada pieza tiene su historia, porque cada familia o quien la trae de donación o préstamo, la trae con esa intención, que se conozca».
«Por tal motivo es el nombre,‘ Salón de los Recuerdos’; Siempre fue mi hobby, vamos a decir, juntar, recoger recuerdos, incluso antes de abrir el salón, escribí la monografía de la sexta sesión judicial, yendo casa por casa, recogiendo el ‘boca a boca’. Me quedaba un día en una casa, el otro día otra, recogía las historias. Muy lindo, la gente, toda siempre muy amable, te cuenta la historia, su infancia, te muestra un objeto y te dice de quién era y algunos de esos (objetos) están acá. Pueden encontrar desde una herramienta, un planchón, una plancha, cuadernos de escuela desde 1900 y algo, un acordeón de un señor muy querido de San José de las Cañas, una guitarra de un guitarrista que había acá en el pueblito Santa Teresa, piedras del Uruguay y piedras del extranjero; también han traído monedas, cámara fotográfica, mates, una vitrola, discos, y algo muy querido por mí, el cuaderno diario del grupo de pesca de mi padre, de Durazno. Acá él escribía quiénes integraban, quiénes iban, quiénes compraban, adonde iban en el Jeep, por cierto, los peces que sacaban. Este es el diario de pesca de mi padre».
María Isabel comenta que «amo mi lugar aquí, formé mi familia con mi esposo, Juan Carlos Rodríguez Silva, mi hijo Juan Carlos, hoy desgraciadamente desaparecido, mi hija Carmen Marianela, maestra, y un montón de vivencias, porque esos dos hijos fueron los hijos de mi panza, como dije yo, pero siempre hubo niños criándose acá con nosotros, siempre».
Agrega que «El Salón de los Recuerdos» , «está ubicado bien a orillas de la ruta 43, a 8 kilómetros de Blanquillo, rumbo a San Gregorio de Polanco» y agrega que se puede visitar previa coordinación y con algún requisito.
«Si son más de cinco personas, conviene que sí,porque así puedo, como estoy haciendo contigo ahora, más aún detallarles qué, de dónde es, está el objeto, qué significa es la única forma de poder hablarlo mejor. Además, como viene a veces algún micro, siempre se comunican antes, porque puedo servirles el desayuno, y si se van a quedar a almorzar, también, pero eso, agendado antes».
Agradecemos al Gobierno de Durazno, que a través de la División Turismo del Departamento de Desarrollo, visitó el Salón de los Recuerdos de María Isabel Fernández, un espacio cargado de memoria y tradición popular de la zona de Cerro Convento.
Coronada en certamen internacional
En el año 2016, María Isabel Fernández, fue coronada Reina Uruguaya del Adulto Mayor y «Miss Latinoamérica», en un evento que se desarrolló en la localidad brasileña Foz de Iguazú, y que contó con la participación de varios países y una delegación de duraznenses y uruguayos.
En aquella oportunidad el Dr. Javier Bessonart, encargado de la Red de Adultos Mayores (Redam), informaba que el objetivo del certamen a nivel latinoamericano es la promoción de los derechos de los adultos mayores, sobre todo para impulsar la socialización entre ellos, la no discriminación y la inclusión.
María Isabel había sido seleccionada primero como Miss Durazno y luego como Miss Uruguay del Adulto Mayor, en una elección que tuvo lugar el Club Centro Unión de Durazno, a donde asistió «medio millar de personas, que disfrutaron de una jornada en el que se promovió un clima de festividad, reencuentros, diversión, fortalecimiento de lazos y camaradería. El objetivo del certamen era ese, y nada tenía que ver con los estándares de belleza que suelen caracterizar a los concursos de ese tipo. En esa oportunidad, la representante por Montevideo Wilma Otatti fue coronada primera Princesa y Nely Campos, de Tacuarembó, como segunda Princesa. También se dieron distinciones en las categorías de «Simpatía» y «Años Dorados».
María Isabel es oriunda de la ciudad de Durazno, pero radicada hace más de 50 años en el paraje rural Cerro Convento, a 7 kilómetros de la localidad de Blanquillo y fue Catequista en la pequeña capilla de su pueblo. «Sigo haciendo todas las actividades que me gustan, como integrar el grupo del adulto mayor Amanecer y cumplir con mi actividad en la capilla. Me gusta estar en contacto con la gente», señalaba en aquella oportunidad cuando fue elegida Miss Uruguay.