A Deborah Yanet Nuñez López la conocen como la Maestra del anillo, la que perdió el anillo que le quería obsequiar su padre el día de su colación. Publicó, pidió que lo devolvieran, la entrevistaron de distintos medios, pero no tuvo suerte. No lo recuperó. Alguien que estuvo en la ceremonia se lo llevó y no lo devolvió. Pero se quedó con algo mucho más valioso, la carta de su padre que acompañaba el anillo, que decía: Gracias por ser el motivo más bonito para no rendirme.
Por Anabela Prieto Zarza
Deborah
Tiene 27 años, es oriunda de Sarandí del Yi, hija de “Bebote” Fredy Nuñez, el puntal de su vida a quien admira y quiere un montón porque siempre estuvo, le debe todo, los valores inculcados, el apoyo para convertirse en la persona que es, sin reclamarle nunca nada.
En pareja con Richard Félix. Lo conocí porque la acompañó en la entrevista. Destino, la llamé y estaba en Durazno. Nos juntamos. Lindo y manso como agua de pozo, ideal para ella.
Estudiante
Durante su adolescencia pasó por momentos difíciles, su refugio fue el estudio y es por eso que hoy es auxiliar administrativa contable egresada de UTU. Estudió italiano en el centro de lenguas para lo que tenía que viajar a Durazno dos veces por semana, pero no le importaba.
El título de Maestra es su mayor logro, sabe que fue una elección inconsciente basada en lo que le había pasado en su adolescencia, sintió que era un lugar desde donde podía cuidar, apapachar, mimar, transmitir, enseñar, dar lo que le había faltado. Mientras cursaba magisterio también tuvo dificultades, sobre todo económicas que le impedían viajar, pero no fue una opción tirar la toalla y lo logró.
En magisterio entró a buscar una carrera, pero en realidad cosechó amigas, entre ellas Ana Laura do Santos de Freire, hoy en otro plano, compañera de estudios, que cuando las cosas se pusieron difíciles, sin dudarlo, le recibió en su casa. Hizo posible que su sueño se cumpliera.
Maestra
Comenzó a ejercer en Trinidad, en Escuela Pública y Privada (Colegio San José) donde la principal dificultad a vencer era su juventud (es que tiene carita de niña) pero tuvo respaldo, eran tiempos de pandemia, y se ganó su lugar. Luego, la Paloma, Sarandí del YI y vuelve a la Paloma donde ejerce ahora y le encanta, ama La Paloma. En todos lados tuvo excelentes compañeras que le enseñaron muchísimo, sobre todo sobre compañerismo.
Es muy joven, si le preguntas que la marcó en el ejercicio de su profesión, te dice: “todos los años, mejor dicho, todos los días, los niños te dejan muchos aprendizajes. A veces, mucho más de los que vos les das”.
Modelo
Alexandra Martínez, fotógrafa, por un proyecto personal le regala una sesión de fotos porque creía que ella era la persona ideal para ese proyecto. No quería aceptar, se cuestionó su elección y repito textual “habiendo tantas mujeres hermosas en el mundo”.
Pero aceptó, es que asumir y superar desafíos es su esencia, la conozco. El proceso y el resultado fueron maravillosos. Se redescubrió. Al punto tal que dice: “todas las mujeres deberían darse la oportunidad de hacer algo así para empoderarse”.
No se refiere al modelaje, sino a superar algo que les de miedo, como el que le da a ella elegir una escuela diferente cada año, nuevos niños, colegas, padres, lugares y acota que “esos cambios y superar los miedos la han hecho crecer muchísimo como persona”.
Volvemos a la modelo. Milagros, actualmente creadora de la marca de ropa SIMONETA, la convoca para que luzca sus prendas y ya despegada, sin dudarlo acepta. Hace ya, más de 4 años. Le pregunto qué la
motiva, y como es ella, con esa risa amplia y fuerte contesta: “lo hago porque me encanta, además Milagros es otra mujer impresionante que se merece lo mejor”.
Sus amigas siempre la estimularon, Richard es su principal fan, él se ríe, pero no lo niega, a los niños les llama la atención, le preguntan si es modelo, les encanta y la ven como alguien super importante, sobre todo las niñas. Siente que da una versión distinta de “la maestra”, hay más atrás de aquella persona que ven todos los días en el aula… la creen “re famosa”.
En un posteo en redes escribió “no es el cuerpo el que debe cambiar para la cámara, es la mirada la que debe aprender la belleza en lo real”. Ella no se consideraba tan linda (es preciosa por dentro y por fuera), hoy siente que puede mostrar su belleza siendo la persona que es.
Consultada sobre si cree que tiene la posibilidad de ayudar a derribar estereotipos, segura contesta: “no se si tengo tanto alcance, pero supone que hay mujeres que se sienten identificadas o que pueden sentirse motivadas, para vencer el miedo y hacer lo que les guste”
En su tiempo libre le gusta dormir, porque está cansada física y emocionalmente, pero descubrió que le gusta coser, hace un curso de costura en La Paloma, cuidar de sí misma, cocinar y manejar. Visitar a sus sobrinitos, de los cuales habló mucho y muy bien. Se llaman Valentino y Joaquina y los adora. Tiene dos gatas que llegaron a su vida porque Richard las rescató. Alaia y Kefi le enseñaron que las cosas no son cuando ella quiere.
¿Sueños por cumplir?
Siiiiii, dice convencida pero no se explaya, parece que te dijera, cómo no voy a tener sueños, como si hubiera hecho una pregunta obvia.
Desea que las mujeres se convenzan de son capaces de lograr todo lo que se propongan, pese a las dificultades que les toque vivir, ya sean económicas o emocionales. Ella las vivió todas y dio gracias por ello, porque eso la convirtió en quien es. “Debemos dejar el orgullo de lado y pedir ayuda cuando no podemos solas. Es necesario cuidar nuestra salud mental y la de quienes nos rodean”.
