Joaquín y Nicolás, los gemelos bisnietos de Obdulio que quieren seguir el legado

Conocieron muy poco tiempo a su bisabuelo; con apenas 4 años de edad, pero lo suficiente para no olvidar aquella figura de hombre bonachón, cariñoso, lleno de bondad, que incluso -recuerdan-

fue quien les enseñó a tomar mate, la tradicional infusión uruguaya.

Esa estampa paternal -aunque se trataba de su bisabuelo- era nada menos que el gran Obdulio Jacinto Varela Muiños, el “Negro jefe”, Capitán de la Selección de Uruguay, gestora del 

Maracanazo de 1950.

La humilde casa ubicada al Oeste de la ciudad de Montevideo en el barrio del Cerro, reunía en aquellos tiempos, a una familia numerosa y todo giraba en torno a él.

Era frecuente ver a los vecinos, a jugadores de aquellos tiempos, y medios de prensa internacional, llegar a “lo de Obdulio”.

Todos vivían en la amplia finca, un hogar en el que no sobraba mucho, pero que esparcía amor, afecto y amistad.

Aquellos pequeñitos que Obdulio sostenía en brazos rebosante como si fuera un niño por su espontánea expresión de alegría, hoy tienen 32 años de edad, son los mellizos Joaquín y Nicolás, y

 viven en Panamá junto a su padre y familia.

¿Qué recuerdos tienen del bisabuelo?

Tenemos como flashes. Más que nada, me acuerdo que él nos enseñaba a tomar mate en Montevideo. Sí, eso es lo que más recordamos, porque éramos muy chicos, pero yo tengo como esa

 imagen de estar en la casa de mis abuelos en el cerro, en Montevideo, y tomar mate”.

Además de ser bisnietos de Obdulio, el ADN de los mellizos Cuelho, también abarca al gran y recordado docente, Prof. Héctor Merklen Budelli, formador de varias generaciones de deportistas en

 Durazno en la década de los ‘40 y 50 en adelante.

Profesionales cada uno en su metié

Vivimos en la ciudad de Panamá, trabajando y con ganas de seguir el legado de nuestro bisabuelo. La verdad que es un gran mérito poder seguir su legado y todo lo que hizo para el fútbol 

uruguayo y a nivel mundial también”, comentan, mientras señalan que el triunfo logrado por Uruguay hace 75 años en Brasil y la figura de su Capitán, Obdulio Varela, siguen vigentes y sorprenden

 por su trascendencia mundial.

A nosotros siempre nos llama la atención a los lugares que vamos; bueno, a los uruguayos nos conocen más que nada por el fútbol al ser un país tan chico, no?; es como impresionante a nivel 

mundial cómo nos conocen. Hay países que vos podes ir en Europa por ejemplo, que nadie los conoce y le decís Uruguay, y te nombran a (Diego) Forlán, (Edison) Cavani, (Luis) Suárez. Eso la

 verdad que es un gran orgullo, y a nuestro bisabuelo también. Es muy respetado en todo el mundo, más que nada por los valores que transmitía, no?, aparte del fútbol”.

El representaba de alguna manera la idiosincrasia del futbolista uruguayo, señalan; “personas humildes y sin muchos recursos; que hoy en día es todo lo contrario a lo que son los futbolistas en todo

 el mundo, que les sobran los recursos. En aquella época no era que sobraba el tema de recursos, pero sí, valores fundamentales como la familia, el compañerismo, el defender la camiseta del 

país y además de lograr lo que lograron, la Copa del Mundo”.

Nicolás Cuelho, agrega una de las experiencias vividas con su hermano en España, “nos llamó la atención con Joaquín en un museo de Madrid que fuimos, muy conocido, que se llama Legends,

 que es el patrocinador de la Liga de España, y le comentamos a ellos que somos familiares de (Obdulio) Varela y como que no podían creer todos los que estaban ahí en el lugar. Y nos dijeron, 

vengan, pasen por acá, y subimos cinco pisos del museo y había una sección que solamente se accede con invitación especial, que no es para todas las personas que van. Y me dijeron, miren todo 

lo que tienen de su bisabuelo y tenían zapatos, pelotas de la época, que no podíamos creer, nunca habíamos visto”.

No sé si ellos alguna vez fueron conscientes de la magnitud de lo que significaba y cómo las preguntas que nos dejaron para futuras generaciones, que son muchísimas, no?, y como fue algo que 

pasó, o sea fue un hecho que pasó, pero luego fue como un puzzle, como más incógnita que generaciones futuras. Tenemos que entenderlo de esa manera, no? Como que fue un hecho que pasó 

en el momento y ya está, que es muy difícil lograrlo nuevamente, evidentemente”.

Fundación Obdulio Varela, organización sin fines de lucro

Aquellos pequeños que aprendieron a tomar mate con el bisabuelo Obdulio, ahora ya son profesionales, Nicolás, Licenciado en Publicidad Joaquín, Ingeniero Industrial, han recorrido el 

mundo, viven en Panamá, y se plantean retomar algo que tiempo atrás soñaron y proyectaron en tímidos esbozos y comenzar a plasmarlo en realidad, una película sobre Obdulio Jacinto Varela, 

contado por ellos mismos, por su familia.

Yo tengo pensado como proyecto personal hacer una película o un estilo documental. Estoy haciendo como un research, estoy hablando con productoras en Uruguay, haciendo contacto con un

 Uruguay Natural, estuve conversando con directores de cine muy conocidos, y me dijeron que más que nada les tengo que enviar cuando ya tenga todo el proyecto hecho y los fondos recaudados,

y que ellos lo van a realizar. Es un poco complejo ese tema también, ya que para llegar a las plataformas de streaming es un poco difícil tener el acceso si no tenés a alguien, algún contacto directo.

Pero yo sí estoy haciendo como una investigación para hacer algún proyecto audiovisual de su historia de vida, algo que quede para futuras generaciones también.

Los gemelos tienen la iniciativa, aún algo lejana, de crear algo así como la Fundación Obdulio Varela, con la finalidad de apoyar al fútbol uruguayo desde las bases, una organización sin fines de

 lucro, que entre otras metas promueva escuelas de fútbol gratuitas, como la educación pública en Uruguay.

Agregan que han permanecido siempre ligados al fútbol, “hacemos nuestros trabajos que no están a veces vinculados con el fútbol, pero siempre que podemos estamos en contacto con el 

ambiente. Hemos ido a los últimos mundiales, ver a la Selección Uruguaya es algo muy lindo, y aparte, muchas veces encontrarse con esa referencia histórica de un hincha con la camiseta número 

5 de nuestro bisabuelo”

La icónica frase “los de afuera son de palo”

El producto Selección Uruguaya es algo impuesto en el mundo del fútbol actual, por la rica historia de consagraciones, forjada desde las obtenciones de las Olimpiadas de 1924 y 1928 y los 

Mundiales de 1930 y 1950.

El partido final disputado el 16 de Julio de 1950 de la Copa del Mundo, en el estadio Maracaná de Rio de Janeiro, Brasil, es considerado por FIFA el mejor encuentro de fútbol de todos los

 mundiales.

Fue ganado por Uruguay, ante el local, Brasil por 2 a 1, lo que le valió a los uruguayos la obtención del título, una gesta jamás igualada, en el que un país anfitrión pierde una final en su casa.

Antes del comienzo del partido, el Capitán Obdulio Varela (hay quienes le atribuyen la frase a Schubert Gambetta) reunió a los jugadores prestos a salir al campo de juego ante más de 200.000

 personas y les dijo “los de afuera son de palo”, algo así como “ignoren al público, porque ellos no juegan..”.

Esa frase dicha en un momento determinado, en una circunstancia de adversidad y como forma de templar el ánimo de los jugadores, trascendió no solo el fútbol, sino fronteras y temáticas.

Incluso es frase usual en los productos de merchandising, con la imagen de Obdulio Varela, cuando se realiza una justa deportiva de magnitud y de selecciones.

Ese tema, es también resorte que interesa a la familia de Obdulio, señalan Nicolás y Joaquín.

Ahí no nos consultaron, pero para nosotros está perfecto, que puedan seguir llevando como su legado. Pero sacaron, por ejemplo, una remera que dice “los de afuera son de palo”, las remeras y

 unas fotos de él también, y no nos consultaron. Eso nos llamó un poco la atención también, pero esas empresas se manejan así. Hay como que hay un empoderamiento de una frase”, comentan.

Frase, agregan, que “ha ascendido fronteras también fuera del fútbol. Ahora, por ejemplo, en una serie de Netflix, El Enternauta, que es argentina, una escena en que Ricardo Darín, dice esa

frase, que está jugando al truco, y la verdad que yo cuando la vi me generó como un interior muy lindo, no?. De cómo puede trascender los ambientes, que no sean el fútbol”.

La continuidad de la sangre de Obdulio en el fútbol

Queremos, en los próximos cinco años, dedicarnos al fútbol, más que nada, porque es algo personal de nosotros que tenemos como para seguir su legado también, y algo personal de tener la 

oportunidad de llegar a un club y decir lo logramos, o sea, no rendirnos. Más que nada para seguir su legado, de alguna manera de honrarlo con el fútbol y saber que para nosotros siempre fue

como nuestro sueño y lo dejamos de lado por los estudios y trabajo, pero creemos que tenemos el talento y la capacidad de poder hacer una carrera corta, pero hacerla”.

Nacidos el 3 de Mayo de 1993, se desempeñan de delanteros. Han tenido experiencias en el fútbol de Uruguay (formativas de Central y Durazno FC) y en España.

En el fútbol español, Joaquín jugó en el Club Real Ávila, en tercera división, “donde tengo buenos informes en cuanto a mi proyección individual, soy delantero de área, soy nueve, y luego

estuvimos también en otro club donde tenemos también buenos informes de una pretemporada”.

Si se presenta la posibilidad, la disponibilidad hoy en día es inmediata. Estamos abiertos a las oportunidades que se nos presenten, ya sea en el fútbol o laboral, para todos los proyectos que se 

puedan hacer con respecto al fútbol en Uruguay”, agregan los gemelos Joaquín y Nicolás Cuelho Cardozo.

Jacinto tuvo dos hijos, Marta y Waldemar y dos nietos, Adriana Cardozo (madre de los mellizos gemelos) y Daniel. Ningún familiar jugó al fútbol, salvo sus dos bisnietos que la vida académica los 

alejó algún tiempo del fútbol.

Nosotros somos la última generación y queremos continuar el legado, por eso nos interesaría que algún equipo nos pueda considerar”, señalaron desde Panamá, donde viven.