Lucia nos cuenta quién es
Nací el 26 de diciembre de 1988. Soy Lucía Silva Malladot, hija de Carlos y María del Carmen, hermana de Alejandro y Cecilia. Hace 14 años estoy en pareja con Matías Piña, con quien comparto mi vida y mis sueños. No tenemos hijos, es una decisión personal y compartida, que asumimos con convicción. Sí puedo decir que soy madre perruna, y disfruto muchísimo de ese vínculo.
Por Anabela Prieto Zarza
Me considero una persona responsable y organizada, pero sin rigideces. Me gusta aprender, siempre estoy buscando algo nuevo para estudiar o explorar. Soy curiosa, creativa y aventurera. Me apasiona viajar, descubrir lugares, planificar aventuras. Algunos de los países que he tenido la suerte de conocer son Argentina, Brasil, México, Colombia, Aruba, Curazao, República Dominicana, entre otros. Pero también soy fan de nuestras playas: las recorrí todas, desde Barra de Chuy hasta Atlántida. Me gusta la naturaleza, sentir el pasto, la arena, el sol, el agua… y escuchar el silencio. Necesito esos espacios para recargarme.
Su historia en el Centro Comercial
Mi camino en el Centro Comercial comenzó en el año 2012. Empecé como gestora, en el rol de auxiliar administrativa contable, y fui creciendo paso a paso, categoría tras categoría. En 2017, tomé una decisión que marcó mi carrera: me animé a decir que la tarea que venía realizando ya no me desafiaba. Planteé que muchas de esas funciones podían automatizarse y propuse mirar hacia adelante, hacia el emprendedurismo como un área de atención, innovación y servicio. Ese fue el punto de partida de lo que hoy lidero con orgullo: el área de Emprendedurismo del Centro.
Sus hobbies
Mis hobbies son tan diversos como yo: puedo pasar horas tejiendo en telar y, al rato, lanzarme en paracaídas. Esa dualidad me representa. Soy calma y movimiento, estructura y libertad. Vivo bajo una filosofía que no solo llevo tatuada, sino puesta: Carpe Diem. Disfrutar el presente, vivir con intención, sabiendo que cada día es una oportunidad para aprender, crear o simplemente estar.
Su futuro y el del Centro
Hoy, después de un proceso de sucesión natural y muy cuidado, me preparo para asumir la Gerencia de la institución a partir del 1º de setiembre. Asumo este rol con enorme alegría, respeto y compromiso. El Centro es mi segunda casa, y el equipo de trabajo, mi familia elegida. Hemos compartido muchos años de construcción conjunta, aprendizajes, desafíos y logros.
En esta nueva etapa tengo tres líneas de trabajo muy claras. La primera es seguir apostando por el trabajo asociativo, porque estoy convencida de que es la clave del crecimiento. Se necesita sensibilización, planificación y paciencia. Pero cuando hay objetivos claros y voluntad de construir en conjunto, los resultados llegan, y eso motiva a seguir.
La segunda línea es el ciclo de desayunos empresariales, una iniciativa que ya comenzamos y que ha tenido una respuesta muy positiva. Detrás de cada encuentro hay un objetivo, una estrategia, y un espacio de escucha activa que queremos seguir fortaleciendo.
La tercera línea, no menos importante, es interna: quiero apostar al desarrollo profesional y humano del equipo. Hoy se valoran otras cosas además de lo económico. El equilibrio entre lo laboral y lo personal, la motivación, el sentido de pertenencia… son aspectos que hacen la diferencia. Y como líder, quiero acompañar ese proceso.
Mi formación profesional es el reflejo de mi compromiso con todo esto. Recientemente finalicé el Diplomado en Experto en Dirección de Capital Humano en la Universidad de la Empresa (UDE), y también me formé en Habilidades Gerenciales, Desarrollo Económico Territorial, Educación Financiera, entre muchas otras áreas. Siempre estoy buscando herramientas para sumar, crecer y aportar desde el lugar que ocupo.
Sus sueños
En lo personal, también tengo sueños. Me encantaría seguir conociendo el mundo, descubrir nuevas culturas y vivir nuevas experiencias.
En lo profesional, sueño con ver al Centro Comercial de Durazno consolidado como un referente nacional en desarrollo local. Me gustaría que más personas sientan que este es un lugar que acompaña, impulsa, transforma.
Los sueños, para mí, son lo que nos mantiene en movimiento. Nos recuerdan que siempre hay algo más por hacer… y que vale la pena intentarlo.
A las mujeres, de todas las edades y caminos, les diría que se animen. A decir lo que piensan, a mostrar lo que saben, a construir su propio estilo. Que no hace falta tener todo resuelto para empezar. Que se puede liderar con sensibilidad, trabajar con alegría y avanzar sin dejar de ser una misma. Que no se guarden nada. Porque a veces, el verdadero poder está, simplemente, en animarse a ser.
A SUSANA
Y por último, no puedo cerrar esta etapa sin mencionar a Susana, mi actual gerente. Una mujer admirable, con quien tengo la suerte de haber compartido muchos años. Susana no solo construyó el Centro Comercial tal como lo conocemos hoy, sino que formó personas, fortaleció vínculos y dejó una huella enorme en cada uno de nosotros. Lideró con firmeza y humanidad, y acompañó mi transición con generosidad, confianza y apertura. Me deja un legado valioso, que asumo con el mayor de los respetos.
Gracias por abrir caminos. Gracias por confiar. Gracias por dejar un lugar mejor del que encontraste. Ese es, sin dudas, el mejor legado.
