Una doula para mamá

Ana Laura Paz, es mujer, mamá de Santi y Nico junto a su compañero Gonzalo, es de profesión Educadora en primera infancia. En un momento crítico en que Ana buscaba quedar embarazada, sin éxito, le llegó la información sobre el curso de dula en la Casa Andou y lo tomó como un camino de búsqueda personal.

por Melisa Muñoz

¿Qué es DOULA?

“Son personas con una preparación especializada para realizar un acompañamiento emocional y físico a la embarazada desde la semana 32 de gestación. Se comienza con encuentros semanales donde la futura mamá y quien la acompañe en el proceso, reciben, en primera instancia, toda la información necesaria, comenzando con señales de alarma, evacuando dudas de la embarazada y de la familia, además de elaborar el plan de parto”

Además Ana Laura enfatizó las áreas en las que no tiene injerencia una Doula:

“NO asiste parto, NO hace tacto, NO recibe al bebé, NO controla el embarazo, ante cualquier emergente durante el acompañamiento, se hace una derivación a puerta de emergencia.”

En el caso de Ana, ella menciona como un “plus” en su tarea, el servicio de masaje en caderas, piernas y pies de la mamá desde la semana 36, “porque al final del embarazo pesa mucho la panza, los órganos están apretados, comienzan las preocupaciones ante la inminencia del nacimiento y todo eso lleva a una etapa de malestar y poco descanso por lo que el masaje les ayuda a relajar y lograr el descanso, además, es un momento de contención en el cual le brindas amor”.

Capacitación:

La capacitación se realiza con profesionales de la medicina, ginecólogos, parteras, dando a conocer los componentes físicos, ya que parte de la tarea se dirige al cuerpo de la embarazada, para mejorar posturas que mitiguen el dolor físico que se genera en el proceso de gestación. También reciben formación por parte de psicólogos para el acompañamiento emocional de la embarazada y quien la acompañe en el proceso.

Un lugar:

La Asociación de Dulas está negociando un espacio en el organigrama de la salud ya que, hasta ahora, no se configura ese rol en ningún sistema. “La idea es que podamos aliviar a médicos y parteras en la previa y el momento de desenlace del parto asistiendo a la mamá, sin entorpecer ni sustituir la tarea de ellos”.

PLAN DE PARTO:

“Es el nacimiento de tu hijo y la mamá puede pedir que sea como ella considere mejor, sobre todo, respetando los tiempos naturales”, explicó. Y ejemplificó con el clásico suministro de oxitocina para estimular y acelerar las contracciones apenas ingresa la mamá al centro de salud, lo que en ocasiones puede complicar el proceso ya que: “la oxitocina externa que llega por goteo genera más dolor que la oxitocina que genera el cuerpo en el proceso natural, y si la mamá no está preparada, puede perjudicar el desenlace”.

En el momento del nacimiento es fundamental la formación del “triángulo mamá, acompañante y bebé, y seguir el plan de parto “, este plan se elabora en el proceso de embarazo en de acuerdo con lo que se considere será más saludable para el hijo que llega; “se puede pedir que el día que va a nacer mi hijo solicitamos que la sala esté en silencio, que se lo llame por su nombre, que el papá corte el cordón umbilical, por ejemplo”, explica Ana quien vivió esa experiencia en sus propios partos y en otros que ha acompañado, aclarando que desde la institución se ha respetado lo solicitado, “siempre que no haya algún emergente que ponga en riesgo la vida de bebé o mamá”.

Relajación, buenas posturas para abrir canales, masaje de cadera y acompañamiento emocional, las claves para un parto rápido

Post parto, lactancia y puerperio

La tarea de la doula continúa luego del parto o cesárea atendiendo y apoyando el proceso de lactancia con la mamá y la persona que acompaña, “que es fundamental en este momento”, explica Ana “así como mantener el clima relajado y tranquilo y de conexión entre madre e hijo”. Superado el nacimiento y el inicio del amamantamiento, la doula vuelve a encontrarse con la mamá para abordar el puerperio, que es un momento de inestabilidad emocional causado por una “revolución hormonal”, para el que Ana recomienda pedir una asistencia de algún profesional de la salud mental. Explicó que se distinguen dos puerperios: físico y emocional, el primero hace referencia a los cuarenta días que lleva cicatrizar el útero y que vuelva a su tamaño normal. El segundo, que es psicológico puede durar dos años o más y se presenta con desajustes de humor, momentos de profunda tristeza, actitudes de de aislamiento, entre otras manifestaciones a las cuales, quien acompaña e la flamante mamá debe prestar atención y solicitar ayuda profesional.