LA GRAN ASPIRACION DE LOS URUGUAYOS

Por Saúl Moisés Piña

El Uruguay debe recuperar el rumbo de viejos caminos, si se atiende a las viejas tradiciones, que lo identificaron no solo en América. Hubo tiempos donde el escenario de las diferencias se dirimía con ideas y argumentos, no obstante la rudeza de los convencidos. Valores como el dialogo y la tolerancia eran herramientas eficaces para promover el escenario de armonía social.

Quienes tienen algunas canas, recuerdan con nostalgia el concepto de la calidad de vida del país, que no se forjó de espaldas a las necesidades materiales, pero tampoco a las necesidades espirituales. Se forjó con la idea de líderes y ciudadanos de todas las divisas, con gran valía intelectual, sobre la filosofía de que el hombre es el único ser capaz, de cultivar su interior y convertirse en protagonista de su propia vida y autor de su propio destino, a través de su esfuerzo, su nivel cultural y su responsabilidad. Es importante asumir, que para ello, es fundamental eliminar la dependencia que pone límites a la libertad de las personas.

La gran tarea que tenemos en este país , es la creación de fuentes de trabajo.

La única revolución que nos debe convocar es la promoción de una conciencia responsable de la sociedad, tratando de construir conceptos más hondos y, afianzando la solidaridad del Estado, no solo con programas de asistencia social, sino, posibilitando que el trabajo político sea más sensible y se torne más creíble, buscando los caminos y promoviendo fuentes laborales.

Cualquiera fueran las teorías, los planes y los métodos empleados para conducir la economía, jamás han superado en ninguna parte, al procedimiento de estimular el trabajo como medio de aumentar la riqueza.

No debemos esperar solo el asistencialismo del Estado, que debe ser austero con el dinero de todos. La misión y el gran objetivo, es que se promuevan planes y proyectos de asistencia y protección al que arriesga su capital creando fuentes laborales .No es tarea fácil y sabemos que hacer las cosas bien no es nada sencillo y plantea mucho esfuerzo.

Es un proceso largo y difícil que implica un cambio de hábitos, dedicación y empeño de quienes tuvieron el privilegio de ser electos para asumir el gobierno.

La mayoría de aquellos que nacieron con problemas económicos tienen la aspiración de progresar y liberarse de la dependencia, es por eso que debemos incrementar la cultura del esfuerzo

La gran riqueza y la mayor fortuna que puede tener hoy un ser humano, es el trabajo, único motor de la civilización y desarrollo; que además otorga libertad y eleva el sentido de dignidad.

Son estos tiempos muy particulares para el escenario de los trabajadores con el avance de la robotización y la Inteligencia Artificial.

El gran compromiso es poner énfasis en el esfuerzo, que permita abreviar etapas y anticipar logros, para concretar la gran aspiración todos tenemos: Un Uruguay de convivencia más fraterna y más justa.