Es de los máximos referentes del fútbol duraznense y del Interior del país de la última década y media.
120 partidos con la Roja del Yi; 34 goles; 5 títulos (2 del Sur y 3 del Interior); 10 títulos a nivel de Clubes (9 locales entre Durazno y Flores; y 1 Copa B del Interior con Porongos de Flores)
Días pasados la Liga de Fútbol ciudad de Durazno (LFCD), tributó en sus redes sociales, a Wilmar González, un reconocimiento por haber superado el centenar de partidos al servicio de la «Roja del Yi».
Esa distinción (que no significa que dejó de estar en las canchas de fútbol), disparó una serie de reconocimientos por parte de la gente, instituciones y la parcialidad en general, que no escatimó elogios en destacar sus facetas, como persona y como jugador.
El jueves 20 de marzo a la noche en la esquina de 18 de Mayo y Huáscar Parallada, en el emblemático almacén «La Pelotita», en pleno corazón del barrio La Amarilla, el popular «Monito» González, tuvo la despedida que en lo más íntimo, por su sencillez y humilde forma de ser, siempre prefirió; la de sus afectos, rodeado de familiares y amigos, vecinos que lo idolatran como el que más y varios compañeros de plantel de la Selección de Durazno.
Un medio tanque, algunos chorizos, pizza y bebidas, hicieron que la juntada fuera inolvidable, para una persona que por sobre sus notables condiciones deportivas, es un gran ser humano.
Fue la despedida de la casaca «color pitanga», pero no del fútbol en sí,, porque Wilmar, siente que a sus casi 42 años, está «entero» y jugarán hasta que él entienda que por temas físicos y/o deportivos, ya no será lo mismo.
Rey de la pegada/goles olímpicos/penales/tiros libres de corta, media y larga distancia desde la mitad de la cancha.
Querido y respetado por compañeros y rivales por igual
que más…?
Gracias Wilmar y Gracias también a tu hermosa y querida familia; como la recordada abuela Sonia, tu madre Patricia, tus hermanos, Jorge «Meyado»; Alex Damian «Lechuga», Carol González, Yenifer Irrazabal, Agustina Irazabal.
La pasión del fútbol, las amistades, el trabajo, las cosas simples y sencillas, adornan su figura, apuntado por una familia y un entorno barrial que lo cobija y que es celoso de que todo marche bien.
Recuerda los mejores momentos, de plena felicidad jugando con los amigos en las calles y en los campitos del barrio cuando era un niño y un adolescente, en La Amarilla, lugar del surgimiento de enormes del fútbol local como Julio César «Zorrillo» Irrazabal y sus hermanos; José «Pepe» Machado», Alejandro «Palomo» Abeldaño; Andrés «Toto» Márquez y su padre, Néstor «Coco»; José Luis y Andrés Guiyama; los goleros Héctor y Juan Faccio, los Perdomo, Fabricio Vaz, los Alvarez; Camaño e hijos, los Céspedes; «Capa» y hermanos, sus amigos «Fala» y «Pedrín» González, entre tantos otros y más acá en el tiempo, Mauro Olivera padre e hijo; Diego Seoane; Franco Benítez, Marcos Machado Morán, y quienes siguen en su imborrable recuerdo como Eusebio «Ronco» Pereira y Fabián Pérez.
La opinión de futbolistas y amigos
«Quien es el mejor, el «Monito» Gonzalez, hasta ahora que no se ha retirado es el mejor y de donde sale, de acá, del barrio La Amarilla, que ha sacado los mejores jugadores de la Selección» (Atilio Guartechea, vecino y amigo)
«Acompañando a un amigo, para nosotros y para todos los muchachos acá siempre muy buena persona el «Monito» (Juan Bautista González, amigo y compañero del Club La Amarilla Campeón de los Barrios 2024)
«De corazón, es hermoso poder disfrutarlo, yo como «nueve» lo disfruté, no hay chance», excelente persona dentro de la cancha y fuera de la cancha» (Aparicio «Lucho» benítez, vecino, amigo y compañero del Club La Amarilla Campeón de los Barrios 2024)
«Agradecido de jugar con el «Monito»; soy del barrio acá y jugar con el hombre ahí, es un placer» (Franco Benítez, amigo del barrio y futbolista)
«A mí me tocó jugar con esta ‘bestia’ en Wanderers; encantado de la vida de jugar con él. Contento de tenerlo en el grupo, y la humildad que tiene; no cambia nunca y seguiremos con el firme» (Mauro Olivera, amigo del barrio y compañero de la Selección de Durazno 2025)
«Es un orgullo total, un ídolo desde chico, es admirable jugar con él, como persona, realmente fue un jugador que no hay palabras para describirlo, pero más que nada como persona» (Felipe Dinardi, y compañero de la Selección de Durazno 2025)
«Jugué en el Club Artigas con él y nos hicimos muy amigos, nos juntamos todos los días, venimos acá a compartir, con su madre Patricia; es un personaje impresionante, lo quiero mucho» (Rafael Morales, futbolista).
«La verdad que gran persona y como jugador ni te digo, ya lo sabe todo el mundo y siempre para adelante, cuando tocaba jugar o no siempre dando para adelante» (Maximiliano Bolognini, compañero de la Selección de Durazno 2025)
«Qué vamos a decir del «Mono» que no conozcamos todos. Compartir este último año con él fue un privilegio; lo mejor para él y que no me lo retiren, que todavía le queda mucho rollo todavía» (Diego Rossano, compañero de la Selección de Durazno 2025)
«Un crack como jugador, lo mejor que ví, y como persona un fenómeno, tuvimos la suerte de compartir en Juvenil y en Central y ahora en la selección y ojalá nos de para convencerlo que siga jugando, se merece lo que tiene» (Entrenador Pablo Lazo, integrante cuerpo Técnico Selección de Durazno 2025)
«No se puede decir nada mal de él; es muy buen persona, amigazo y pasamos juntos todos los días» (Daniel Bottini, futbolista)
Wilmar González: la camiseta que le pidió su hijo Thiago
«La verdad que muy contento, vinieron muchos amigos, muchos compañeros y todos los ‘gurises’ chicos que andan acá en la vuelta y le vamos a dar como dice uno «hasta que las velas ardan», porque se está pasando lindo, se disfruta y es lo mas lindo con los menores, con los hijos acá en La Amarilla, con los vecinos que han aportando una cosa u otra, la bolichera acá que nos están ayudando. estamos disfrutando, conversando de fútbol que es lo que nos gusta
El homenaje de la Liga de Fútbol de Durazno, en sus redes sociales, generó miles de saludos y comentarios, sobre lo cual dijo «no soy muy de expresarlo, me los guardo para mí, pero los agradezco a todos de corazón, me han mandado muchos mensajes y la verdad que contento, feliz, y no tanto por mi, a veces uno no lo mira por uno, lo miro por mi hijo grande (Thiago), Catalina (su hija pequeña), ellos han mirado conmigo los videos, los mensajes, y ellos están contentos y es lo que me pone muy feliz, que algo hicimos bien, no tanto jugando o no, porque la gente interpreta si jugás mucho o jugás poco, pero lo importante es ser buena persona, el respeto, como yo siempre les digo acá en La Amarilla, que hablamos con los vecinos, que salgo a la esquina todos los días y siempre me dicen una cosa y otra y primero que nada siempre el respeto, ganando, perdiendo, porque es solo fútbol nada más, y es lo que me llevo ahora, el saludo de toda esa gente que la verdad que les agradezco a todos».
Sobre el Club Rampla Juniors, dijo que «es como de la familia porque siempre uno quería jugar con los amigos de acá del barrio; estaba en Sportivo Yi, pero venía porque sentía que estaba con los del barrio y tuve la suerte de ascender a Primera A, con mi hermano, Jorge ‘el Meyau’ , con varios, con Parriño donde esté (que yo le digo Milton Omar, por el Hondureño de Nacional, Milton Omar Núñez), el finado Ronquito que no está, los Peñaloza, René, el «Pulga» Irrazabal, muchos»
Wilmar, se dio el lujo además de haber compartido camiseta con sus hermanos, y en el plantel Campeón de la Liga de los Barrios 2024 con la Amarilla, también con su hijo, Thiago.
La casaca N° 14, que utilizó en su última presencia en la Selección de Durazno, le fue obsequiada (a pedido de su hijo) a Thiago, que viene haciendo sus primeras experiencias en el fútbol mayor en el Club Sportivo Yi.
Aprendió a pegarle con el «Pulga» Irrazabal
Wilmar, sostiene que «todo el mundo de dice de la pegada y todo eso, pero aprovecho a decirles que aprendí con él, con Roberto «Pulga» Irrazabal, que me enseñó muchas cosas en la cancha, después uno con el tiempo lo va perfeccionando, pero aprendí así, nos juntábamos a las dos de la tarde, cuando estábamos al p… en aquellas épocas, nos juntábamos en la cancha (ahora inexistente) de Rampla (Juniors, el recordado Parque Juan Chaftare) y ‘peloteábamos’, ‘pateábamos’, siempre había uno al arco, hasta que llegaban los otros para el ‘picado’
A continuación compartimos (a riesgo de algún olvido involuntario) una cronología de lo que ha sido la trayectoria de Wilmar «Monito» González, uno de los ídolos y máximos referentes de los últimos 15 años del fútbol duraznense, que inscribe su trayectoria a la par de otras figuras que en distintas épocas aportaron su grandeza a la «Roja del Yi».
Nació el 28/10/1983, jugó en Primera División un total de 13 años (2002 al 2025), cosechando 15 títulos oficiales (10 Clubes-5 Selección), levantando en promedio, más de una copa por año.
Con la camiseta «color pitanga»:
Debutó 21/12/2002 (1-1 Clásico del Sur, ingresó por César Javier Frugoni)
Último partido oficial: 8/3/2025 (0-2 con Lavalleja)
120 partidos con la Roja del Yi; 34 goles; 5 títulos (2 del Sur y 3 del Interior).
A nivel de Clubes
2002: Campeón Clausura de la Divisional primera B (1) con Rampla Juniors
2006; 2007; 2010; 2012; 2013 (5) Campeón con Santa Bernardina
2017 (1) Campeón con Wanderers
Entre 2013 y 2017 (2) Campeón en dos ocasiones del Campeonato de Flores, con el Centro Recreativo Porongos FC Flores
2017 (1) Campeonato de OFI Clubes Copa B con el Centro Recreativo Porongos FC Flores.
Totalizando 10 títulos a nivel de Clubes (9 locales y OFI)
Títulos con la Selección de Durazno
Campeón del Interior 2003;Campeón Copa Nacional OFI 2011 (invicto); Campeón del Sur 2016 (18va Copa en Florida); Campeón del Sur 2018; Campeón del Interior 2018.
3 Títulos del Interior (2003; 2011 y 2018); 2 Títulos del Sur (2016; 2018); (5 Campeonatos con Durazno)
Total copas levantadas por Wilmar González: 15 (10 de Clubes y 5 de Selecciones).
Más el torneo de la Liga de Fútbol de los Barrios 2024 con el barrio La Amarilla.
Fuente VDR PRODUCCIONES
