Desde el 2020 está establecido en Uruguay el proyecto Quimio con Pelo, que también tiene sus delegados en Durazno, quienes promueven el uso de los cascos que se prestan en forma totalmente gratuita durante el tratamiento oncológico.
En enero de 2020 Camila Taño y Evangelina Pírez conocieron el proyecto “Quimio con Pelo” de Argentina a través de una publicación en Instagram y decidieron traerlo a Uruguay. En poco más de un mes ya había pacientes con cáncer pidiéndoles ayuda para poder conservar su cabello durante la quimioterapia.
El interés de las dos amigas y estudiantes de psicología en este sistema se dio porque Taño tuvo cáncer en 2016 e hizo un tratamiento de quimioterapia. “Pasé por la experiencia emocional de saber lo que es perder el pelo”, contó a Cromo.
“Nosotras lo que hacemos es confeccionar los cascos y prestarlos para evitar la caída del pelo durante la quimioterapia. El casco funciona congelando el cuero cabelludo, de esa forma cuando al paciente le pasan la medicación esta no llega al folículo piloso y de esa forma se evita el debilitamiento del pelo y su caída” dijeron las integrantes de Quimio Con Pelo.
“La materia prima que usamos es donada, son bolsitas de gel para este fin, o nos depositan dinero para la compra de los elementos, estos cascos se usan con la autorización del oncólogo, ya que hay algunas quimios donde no se puede estar en contacto con nada frío. La clave es poder usar el casco de la primer sesión de quimioterapia para que tenga un buen resultado” agregaron.
“El uso es totalmente gratuito, costeamos el envío y queremos ayudar a sobrellevar el tratamiento y tener una quimio con pelo, tal como decimos” dijeron.
Las dos cofundadoras del proyecto se conocieron durante jornadas de voluntariado por las inundaciones que hubo en 2016 en San José, su departamento natal. En ese momento Taño comenzaba el tratamiento y Pírez fue quien “estuvo más presente en todo el proceso”, contó Taño, y agregó que lo vivió junto a ella, haciendo que también sintiera el asunto como algo cercano. Por eso también quiso formar parte de la iniciativa.
Las dos construyen cascos de frío, asesoran a los pacientes en su utilización, les brindan el equipamiento para sus sesiones de quimioterapia de manera gratuita y dirigen un grupo de WhatsApp con casi 100 usuarios del servicio que comparten tips, datos e información.
Los cascos son confeccionados con bolsas de gel frío-calor. Se deben colocar en el freezer un día antes de su utilización. “Lo que hacen es congelar el folículo piloso del pelo para que se contraiga y no deje ingresar la medicación de la quimio, si eso sucede (el cabello) se debilita y cae”, explicó Taño. El tipo de gel de las bolsas tiene la particularidad de que cuando se congelan no se hace hielo piedra. Esto es importante porque tienen que ser moldeables de manera de llegar bien a todos los rincones del cuero cabelludo.
Para quien quiera donar, las bolsas disponibles en el mercado uruguayo que cumplen con esta característica son las de la marca Body Care que viene en cinco tamaños. Cada casco tiene un costo de fabricación de $1.500. Los cascos deben utilizarse desde una hora antes de comenzar la sesión de quimioterapia, cambiarse cada media hora durante el tratamiento y una vez finalizado permanecer con ellos una hora más. Cada usuario usa entre 8 y 12 gorros fríos cada vez.
Debido a que no en todos los hospitales hay freezer disponible para conservarlos fríos durante la sesión, la organización brinda también una conservadora, refrigerantes y una gorrita para colocar sobre el casco de manera que quede bien ajustado a la cabeza.
Los cascos son reutilizables y las fundadoras de Quimio con Pelo Uruguay coordinan la rotación entre los usuarios. También vuelven a ellas cuando sufren algún desperfecto. La organización actualmente cuenta con unos 400 cascos distribuidos en todo el país que están siendo usados por 40 usuarios.
El enfriamiento del cuero cabelludo para reducir la caída del cabello en tratamientos con quimioterapia ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por su sigla en inglés) de Estados Unidos en 2015, dos años después tuvo una segunda aprobación y desde ese momento pacientes en todo el mundo se han sumado a su utilización. Desde que Quimio con Pelo lo trajo a Uruguay en febrero de 2020, un censo realizado por la organización indicó que el sistema tiene un 80% de efectividad.
¿Cómo contactarse? A través del instagram o facebook quimioconpelo, donde los integrantes del proyecto responderán y asesorarán sobre el tema.
