“En materia de seguridad hay dos pilares, prevención y represión. A la Izquierda le cuesta hablar de represión”

Luis Alberto Heber en su paso por Durazno, en su recorrida apoyando a la candidatura de Laura Raffo. Visitó Página Cero y hablamos sobre las elecciones internas, el Ministerio del Interior, su paso por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, el desafío que significó hacerse cargo de la seguridad, el trabajo policial y su apoyo a Laura Raffo.

Después de tantos años en política como es encarar nuevamente una campaña electoral?

Lo primero, esta es una campaña que, por primera vez, en el Partido Nacional no hay mucho enfrentamiento. Siempre nos hemos caracterizado por tener internas muy duras. En la última, incluso, fue dura para Luis Lacalle Pou, porque hubo todo un tema de una propaganda distinta, que se habían traído gente de afuera, que buscaba ensuciar la cancha y fue realmente era una campaña que generó una rispidez muy grande.Sartori trajo una serie de prácticas que llevaron a que se enraresiera la interna. Por suerte, eso ya quedó atrás y fue superado. Lo cierto es que esta es una interna pacífica donde todos los candidatos son muy buenos, muy buenos, Jorge Gandini , Álvaro Delgado, pero Laura Raffo es mejor.

Por eso estamos con Laura, creemos que reúne una serie de condiciones que la hacen una mujer muy importante para poder conducir el país y generar cinco años más de la revolución positiva.

Heber, ¿fue un desafío hacerse cargo del Ministerio del Interior? Y en la misma línea, ¿consideras que es la cartera más difícil que tiene un gobierno?

Sin duda, sin duda. Creo que se le acerca muy próxima la cartera de Ministerio de Trabajo.

Yo creo que Pablo Mieres, a pesar de que no es de mi partido, ha hecho una gran gestión como Ministro, pero son de las carteras, donde los conflictos son permanentes y no hay paz.

Nosotros asumimos esta cartera después que perdimos un gran valor como Jorge Larrañaga. Yo era amigo personal de él, tuvimos mil batallas en el parlamento juntos, y realmente fue una gran pérdida para el gobierno del Partido Nacional. Ahí tuvimos frente a la mala noticia de perder un hombre de esta calidad y de esta envergadura, todos estábamos muy preocupados de cómo iba a sustituir el Presidente a una figura de estas características y nunca pensé que los ojos fueran dirigidos hacia mi. Lo que no deja de ser un honor pero si un trabajo muy distinto.

Yo estaba realmente muy entusiasmado con las obras en el Uruguay, estaba dedicado y estaba realmente realizándome en las tareas de rutas, muchos de los sueños que llevamos a la realidad en el presupuesto hoy se están inaugurando y otros se están haciendo, ¿no?

La ruta cinco, la ruta tres, la ruta seis, la ocho, doble vía, la nueve, doble vía que se va a terminar. Hay puentes por todos lados, carreteras. Realmente era lo que soñábamos tener. Lástima que las circunstancias dieran a que tenía que ocuparme de otra cartera tan difícil como el tema de la seguridad.

En el tema de la seguridad, los ejecutores pueden traer su estilo. Jorge tenía uno, yo tenía otro, y Nicolás Martinelli tiene otro. Pero la política es la misma. Cómo se ejecuta son estilos.

¿Cuál es esa política?

Nosotros creemos que en materia de seguridad hay dos pilares que tenemos que tener presente. Un pilar que es la prevención del delito, y otra que es la represión del delito. Hay partidos políticos que hablan solo de prevención, y les cuesta mucho hablar de represión, como

es el caso de la izquierda. Les cuesta, quizás por reminiscencia, váyase a saber de la época de la dictadura y no quieren, pero hay delitos que hay que reprimir.

La organización del narcotráfico en el Uruguay hay que reprimirla. Y es lo que la gente nos pide, además.

Y hay otros en la coalición que hablan solo de represión, pero no habla de prevención, ¿no? Y como todas las cosas en la vida, quizás el justo medio es el camino lógico, que es hablar de los dos temas. Uno, a mediano y a largo plazo, y otro, dando respuesta a la sociedad a sus reclamos de paz y de tranquilidad, que tiene razón.

En este sentido, nosotros hemos implementado un plan integral de seguridad pública, en donde interviene el Estado en su conjunto en territorio, que no es un tema solamente del Ministerio Interior. Y, por otro lado, la necesidad de tener un aparato mejor profesionalizado con mejores armas tecnológicas para combatir el delito

Justo en ese punto, Yamandú Orsi habla en su discurso de que en este período no se le dio la importancia que tienen a los técnicos de la policía.

Bueno, yo creo que quizás le falte información para ser suave en los comentarios. ¿Por qué le falta información? En la Escuela Nacional de Policía, que es una escuela con cursos terciarios, tenemos la formación de los técnicos.

Vamos a hacer ahora licenciaturas y vamos a tener maestrías en criminología. No solamente a los nuevos estudiantes que entran, sino a aquellos que hoy están actuando en territorio, que se puedan qué para la labor policial. Quizás no sepa. Con mucho gusto le pido al doctor Martinelli que le haga un paseo por la escuela y le muestre todos los cursos que ya están dándose en la escuela. Hay convenios en la Universidad de Chile, en donde hay oficiales que van a estudiar a Chile. Antes no había nada de eso, no heredamos nada. Quizás esté hablando de los recuerdos que tiene el período anterior, y ese es el error de Yamandú, pero lo cierto es que ha cambiado sustancialmente la escuela. Nosotros en temas profesionales hemos ido haciendo cambios.

Yo ahora estaba recordando con un Sabios de mi época, de lo que heredé de jefaturas de policía de Jorge Larrañaga, quedaron tres nomás. He ido cambiando, cambié todo el comando de la policía.

Esa era una de las consultas que tenía para hacerte. ¿Qué fue lo que te encontraste y qué pasó para que cambiaras 17 de las 19 jefaturas de policía del país?

Algunos, por errores y desviaciones que no son admitidas por parte de un gobierno como el nuestro. Además, nosotros le dimos un apoyo muy grande a la policía y no solo económico con el aumento de sus sueldos que pasaron de treinta mil a cuarenta y ocho mil pesos, sino, un apoyo moral y político muy importante. Esto fue dado sin tasa ni medida pero a contraposición pedíamos resultados y aveces muchos jefes de policías que actuaban bien, no tenían el resultado exigido por el Ministerio y algunos como es el caso de Durazno, no estaba dando resultados de gestión, no tenemos nada que decir de la persona que que estaba que venía de la época de Jorge Larrañaga, ni de su su don de gente y su comunicación, nada teníamos que decir, pero no estaba dando los resultados que eran exigidos por parte de la administración.

Acá particularmente en Durazno aun queda grabado en el recuerdo de la gente el hecho que salió a la luz de cuando se ingresaban las denuncias de delitos graves como delitos menores. Incluso se hablaba que era una práctica que se hacía en otras jefaturas.

¿Cómo se trató ese tema del ministerio y cómo lo tomas de vos cuando llega a tu conocimiento eso?

Era la única que teníamos, no teníamos denuncias en otros lados de eso. Pero tampoco se pudo comprobar eso. Lo cierto es que nosotros no estábamos conformes con la gestión, No veíamos un cambio de la realidad, y se nos decía una cosa en la jefatura, en números, y hablábamos con la gente, y con nuestros dirigentes y con periodistas, y nos decían otra cosa muy distinta.

Nosotros trajimos al jefe de policía Germán Suárez, que había tenido una larga trayectoria en Montevideo, que lo llevamos a San José y dio muy buen resultado, como subjefe allá, y rápidamente empezaron a cambiar las cosas.

En donde hoy, cuando voy a distintos medios de prensa, periodistas independientes que no tienen ningún tipo de vínculo con la administración ni con el partido, nos dicen que ha cambiado sustancialmente la jefatura, y eso es una alegría para mí, que a veces con incomprensión del sector político al que al que pertenezco, se me cuestionó en su momento los cambios que hice en Durazno Pero los resultados son los que hablan más que los afectos o las consideraciones o el relacionamiento personal que se pueda tener con determinado jefe. Nosotros exigimos resultados y los obtuvimos.

En materia de represión, nosotros creemos que tenemos que fortalecer la guardia republicana. No estamos de acuerdo con que las fuerzas armadas patrullen. Nos parece que no tienen marco legal, pero tampoco tienen formación y, seguramente, vamos a terminar con más problemas de los que se quieren resolver. No tienen una cabeza formada para la actuación policial en la calle. Incluso lo proponen compañeros de mi partido pero me parece que es un error. Sí creemos que tenemos que sacar mil vacantes de las fuerzas armadas y trasladarla a la policía y llevarla a la guardia republicana, que sí tiene formación, sí tiene entrenamiento y sí conoce de las leyes, que son los límites que tiene la policía a la hora de actuar en la calle. Porque la democracia se tiene que defender frente a amenazas, y el narcotráfico y el delito organizado es una amenaza a la democracia. Y no quiero caer en un país en donde tienen que limitar las garantías y las libertades para combatir a unos pocos que delinquen, como es el caso de El Salvador. Yo no quiero que Uruguay recorra ese camino. Para no recorrer ese camino, tenemos que reprimir las organizaciones criminales, no hay que temerle a las palabras. Lejos está de nuestra parte ser una dictadura encubierta. Al revés, el no actuar genera las condiciones para que la gente se canse de la democracia y pida gobiernos de fuerza que limitan nuestras garantías y nuestras libertades. Hay democracias que pueden ser fuertes, que lo son, y que bajo la ley y con los límites que establece la ley, se puede combatir el delito.

Heber, ¿cómo combatir el delito y cómo reprimir? Cuando muchas veces tenemos trabajadores policías que conviven en los mismos barrios donde están los narcotraficantes o donde más delitos se cometen. Porque el puede tener una vocación de servicio, tiene una formación, pero también es un vecino más, ¿verdad? Y es alguien que quiere llegar con su familia, que quiere trabajar y volver a su casa tranquilamente.

Por supuesto que sí. Nosotros sacamos aproximadamente trescientas viviendas de lugares en contexto crítico donde está la policía. Tenemos un censo hecho en donde decía en primera instancia que había mil cien policías que estaban en esas condiciones, de los treinta y tres mil.

Después que depuramos con visitadores sociales, quedó mucho menos esa cifra. De igual manera, creemos que hay planes que hay y tenemos convenios con el Ministerio de Vivienda

para rescatarlos. Porque el policía que ve amenazado su familia en un barrio de contexto crítico, muchas veces no puede actuar a plenitud, y lo tenemos que proteger. O sea, nosotros tenemos que cuidar a quien nos cuida, y tenemos que rescatar al policía que está viviendo de esa forma. Hay planes, el plan de avanzar, que es un plan donde hay un subsidio importante del Estado, en donde queremos rescatar a todos de esa situación.

El tema de la seguridad en las campañas anteriores fue recurrente y hoy vuelve a ser el principal. En las anteriores todos tenían la receta para solucionarlo. En este sentido, ¿se encontraron con un desafío más difícil de solucionar de lo que pensaban?

No sé qué pudo haber sentido Jorge cuando arrancó con esto. Sí, era un tema no fácil de resolver, nunca prometimos que en cinco años íbamos a tener ausencia de delitos. Las encuestas en la elección pasada, decían que el setenta y tres por ciento de la población entendía que era el principal problema que tenía Uruguay. Superaba a todos, porque el setenta y tres por ciento ya es casi unánime. Hoy las encuestas hablan del cuarenta y pico por ciento. Quiere decir que hay, por lo menos, menos preocupación que antes, no quiere decir que no haya preocupación.

Lo segundo, los delitos es la primera vez desde la dictadura militar hasta ahora, que no suben, sino que bajan. En gobiernos blancos, colorados y del Frente Amplio, sistemáticamente subían todos los delitos cada cinco años, todos. Y eso se llama narcotráfico, ¿no? Pero, o sea, no estoy diciendo que nadie en ningún gobierno anterior quería que subieran los delitos, eso es absurdo creerlo. Pero había una posibilidad de detener ese crecimiento, porque pasó en el primer gobierno del partido Colorado, en el gobierno del partido nacional, en los dos que vinieron del partido Colorado y en los tres del Frente Amplio. Sistemáticamente subían.

La primera vez que bajan es en este. O sea, algo estamos haciendo bien para, no solamente detener, sino bajar las denuncias de rapiñas, porque son denuncias. Pueden haber delitos que se estén cometiendo y no se denuncien. Pero como estamos comparando siempre denuncias con denuncias, es válida la comparación. Yo no estoy diciendo que haya menos o más delitos, la denuncia de delitos es menos. Estamos llegando casi al treinta por ciento este año. Lo que había prometido Vázquez que iba a bajar y que subió un cincuenta, no solamente no bajó, sino que subió un cincuenta por ciento, nosotros, sin prometer cifras, estamos llegando, yo creo que este año, al treinta por ciento.

Nosotros no creemos que podamos llevar al país a una ausencia de delitos, pero sí poder continuar con este camino que sigue bajando. Primero, se dijo que habían bajado por la pandemia, discusión que se daba para relativizar los números que presentaba Jorge Larrañaga en su momento. Pero pasó la pandemia y siguieron bajando en el año veintidós, y después vino el veintitrés y siguió bajando, y en este año veinticuatro siguen bajando.

Quiere decir que es un camino que tenemos que seguir recorriendo, porque si es el único que bajó, ¿por qué voy a ir a cambiar a otros políticas que no hacían otra cosa que que subieran que subieran los delitos?

Por último Heber, ¿por qué Lura Raffo? Y ¿Cual es el mensaje para la gente en estas internas?

Laura coincide con muchas de estas cosas y para mí es muy importante que entienda que este es el la nueva concepción. Hablamos solamente de seguridad pero hay un montón de cosas. También ella es una experta en economía, ella tiene una propuesta de generación de empleo muy importante para los jóvenes que no tienen experiencia laboral. Y el mercado les pide

experiencia laboral, y al no tenerla, no consiguen trabajo. Entonces, me parece muy importante. Y otro sector que hemos identificado que tiene problemas de empleo es la gente que arriba de los cuarenta y cinco y cincuenta años quedan desempleados y les cuesta mucho reinsertarse en el mercado laboral. Para eso, instrumentamos todo bien financiado y bien seriamente estudiado, la posibilidad de sacar aportes personales y para que haya un gran incentivo en contratar este tipo de gente. Eso cuesta cuarenta millones de dólares, en un presupuesto de veintiún mil millones de dólares por año, cuarenta millones no nos parece que sea un despilfarro. Es más, creo que fácilmente lo podemos ahorrar, ni siquiera aumentar en el gasto, Solo en el correo, donde ya no hay cartas para repartir, el Estado subsidia treinta millones de dólares. Y en AFE, que tampoco hay trenes del estado que anden y los trenes son de privados. Donde el estado solamente regula los tránsitos y controla, y hace un sistema de control, otros treinta millones de dólares por año. A mí me parece que nosotros tenemos que optimizar mejor, para mí el empleo, para la gente joven es muy importante, y para la gente madura que no consigue tener los últimos años para jubilarse, me parece son una prioridad en nuestra sociedad.

Laura es quien inventó todo esto, y te estoy hablando del por qué Laura. Laura fue candidata en Montevideo, tuvo cuarenta por ciento de apoyo, no ganó, pero tuvo la mejor votación de todos los candidatos anteriores. Además, después fue presidenta de la departamental y tuvo un enfrentamiento de ideas, nunca personal y menos de caprichoso de poner palos en la rueda de la administración departamental de Montevideo, con Carolina Cosse. Ese pleito lo ganó Laura, porque no prestamos los votos, y terminó Carolina Cosse hablando, con el Partido Nacional, para que le votáramos en segunda instancia el fideicomiso, pero fue para el saneamiento de los barrios más fuertes.

Entonces, vimos que no solamente tenía condiciones electorales para tener una buena votación y es una gran comunicadora y sabe muy bien a dónde va, sino que tenía condiciones de conducción política por este episodio que se fueron dando en su conducción del Partido Nacional en Montevideo.