Pacha Sanchez y Canario Frati visitaron Durazno en esta gira de la 609 rumbo a las internas del 30 de junio.

En su recorrida por Durazno visitaron Página Cero y en una extensa charla se habló de los principales desafíos del Uruguay. Con el objetivo claro de que Orsi gane las internas para lograr llegar a Octubre. El trabajo, el desarrollo, la educación, el interior, los sueldos y el precio de vida en Uruguay fueron algunos de los temas en los cuales profundizamos.

Pacha ¿Cómo viene esta gira por el Uruguay en esta nueva interna? y ¿y qué los trae acá a Durazno, en esta oportunidad?

La 609 está de gira hace bastante rato, ya llevamos dos meses de gira. Nosotros acostumbramos no solo a salir a recorrer el país en campaña electoral, sino que lo hacemos permanentemente, porque estamos convencidos de que uno no puede aspirar a gobernar el Uruguay sin conocer cada rinconcito y conocer los problemas, y también las propuestas y las soluciones que tiene la gente. En este marco, la gira 609, hoy está recorriendo varios departamentos en simultáneo.

Estamos con el Canario Frati acá en Durazno, que venimos a inaugurar el local, un nuevo local de la 609, acompañando lo que va a ser la candidatura de la renovación de nuestra banca por el departamento de Durazno con con Tito Fumero como candidato, impulsando la candidatura de Orsi a la presidencia. Es muy importante participar este 30 de junio, porque, generalmente, estamos en un año electoral y muchas veces la gente siente que las cosas se juegan todas en octubre. Pero se juega mucha cosa ahora en junio, particularmente, para el Frente Amplio es quien va a encabezar nuestra fórmula. Nosotros tenemos un candidato que creemos que es el candidato que necesita el Uruguay, que se llama Yamandú Orsi que tiene esa capacidad de plantearse que una campaña electoral no es una guerra civil. Acá no hay que ir por el agravio, sino que hay que ir por las propuestas, por la mirada hacia adelante, para resolver los problemas del Uruguay. Orsi viene de veinte años de gestión en la intendencia de Canelones, una de las intendencias que tiene mayor descentralización del Uruguay, treinta y dos municipios, que ha trabajado codo con codo con alcaldes y ediles de otros partidos para construir soluciones para Canelones.

Canelones es el único departamento de Uruguay que creció en términos poblacionales, pero que ha generado innovación, trabajo y desarrollo. Y eso lo ha logrado a partir de construir diálogo y construir puentes, porque creemos que la gente está un poco cansada de esta idea de que la política es el espacio donde los dirigentes políticos se insultan. Mientras los problemas de los uruguayos, del que está produciendo, del que está trabajando, del que está estudiando, de la que que precisa mejorar su rancho, conseguir una vivienda, acceder a los medicamentos en el hospital, no pasan por las agendas de los políticos.

Creemos que ese Uruguay, es un Uruguay que hay que cambiarlo, y que quien tiene la capacidad para hacerlo es Yamandú, construyendo diálogo, descentralización, sabiendo que los tres problemas más importantes del Uruguay, son la seguridad pública, el trabajo y la producción.

Y para resolverlos hay que mirar el Uruguay descentralizadamente. No se no es lo mismo generar trabajo en Durazno que hacerlo en Tacuarembó. Hay condiciones distintas, hay oportunidades diferentes y para eso el estado tiene que recobrar su fortaleza de inversión pública, para atraer otras potenciar el trabajo y salir de esta situación en la que estamos hoy, en donde tenemos medio millón de compatriotas que ganan menos de veinticinco mil pesos por

mes. La gente abre la heladera y se encuentra que cada vez tiene menos. Y cuando tiene que ir al hospital y se enferma, se queda sin medicamento. Bueno, ese estado de situación hay que cambiarlo. Nosotros creemos que Orsi lo puede hacer. Tiene la capacidad para hacerlo, tiene las ideas y tiene la valentía para hacerlo.

Por su parte el “Canario” Frati nos dice:

El Pacha hizo un redondeo ahí, yo quisiera insistir en la preocupación personal de que la gente vaya a votar el treinta de junio. Yo creo que, sobre todo en el interior, el nombre del Yamandú sale solo. Hay algunos que nos dicen, yo no sé si los voy a votar, pero ustedes están tranquilos porque tienen un buen candidato, pero si no me lo votás, no sale. Creo que se decide mucho ahí. Nosotros le hemos dicho internas pero en realidad es como unas primarias.

Tenemos una elección competitiva en el frente con tres candidatos que son muy buenos. Nosotros apoyamos a Orsi porque lo sentimos cercano a la gente y eso nos gusta. Termina el discurso y conversa con la gente, se mezcla, tiene esa cosa que es muy de uruguayo y muy del interior.

Después lo otro es que estamos pensando para adelante en el desarrollo del país, estamos obligados a crecer económicamente porque la pobreza no se reparte, se reparte es la riqueza y para eso tenemos que crecer. Y para crecer como país tenemos que mover las estructuras, tenemos que crecer en riego y hay que producir más para tener con que repartir. Después el gobierno no puede ser distraído. Está bien que se cuide a los que llevan adelante los ingresos de divisas y la actividad económica pero también tiene que hacer que eso chorree. Porque ese cuento de que hay que dejar que se disparen los malla de oro para que después paguen nunca pasó y nunca va a pasar porque después que la tienen en el bolsillo a todos les cuesta meter la mano y sacar.

Pacha ¿Cuál es la clave para el próximo Uruguay de desarrollo? ¿Dónde están para ustedes los ejes principales para ese crecimiento económico?

Bueno, el Canario recién recalcaba lo que era el riego, ¿no? La necesidad de infraestructura. Ahora, el problema es que la mayoría de los productores no tiene la espalda financiera para poder avanzar en el riego. Por tanto, hay que tener una política pública que busque, de alguna manera, hacer bajar los costos para que esa inversión, que es muy grande, que no la pueden hacer muchos productores, se pueda amortizar en el tiempo, y para eso tenés que poner un estado que incentive. Que genere incentivo, que genere promoción, que traiga tecnología, que permita créditos blandos, que vuelva a recomponer los recursos del Instituto Nacional de Colonización. Porque en realidad tenés mucha gente que está sin tierra y con ganas de trabajar, que es arrendatario, que necesita acceder a la tierra y necesita acceder a los medios de producción, porque no es solo tener tierra.

Yo creo que el Uruguay que viene es el Uruguay de la biotecnología, en donde el negocio del Uruguay es vender genética animal y vegetal. Nosotros estamos en la última frontera agrícola del mundo, un mundo que crece en términos poblacionales, un mundo que además crece en términos de poder adquisitivo y, por tanto, hoy Asia y las clases medias en Asia empezaron a comer. Por tanto, la demanda de alimentos va a ser brutal, y el Uruguay tiene que aprovechar ese empuje, porque nosotros deberíamos ser la cabaña de América Latina, vendiendo genética animal y genética vegetal para nuestra región, porque tenemos la pampa húmeda que tiene unos niveles de productividad altísimo y nosotros no vamos a competir con volumen con ellos,

tenemos que competir en algunos grados con calidad, pero básicamente en conocimiento. Y ahí hay un camino gigantesco para el desarrollo del país. Cuando hablamos de riego y decimos que hay que aumentar la productividad, eso habla también de aumentar los servicios agrícolas, los talleres. Porque si yo hoy en vez de sacar seis mil toneladas de maíz de una de una hectárea le pongo riego y llevo a doce, quiere decir que tengo que multiplicar por dos los fletes. Y si multiplico por dos los fletes, también van a trabajar desde las gomerías hasta los talleres mecánicos, ¿no? Entonces, hay una economía que se mueve efectivamente en la medida en que haya producción.

Después me parece que hay que apostar a lo que es la tecnología. Uruguay hoy está estancado. ¿Qué nueva inversión llegó al país en estos cuatro años? Ninguna. ¿Qué nuevo rubro estamos produciendo? Ninguno. Tenemos que generar que la innovación y las capacidades que tiene el país con la Universidad Tecnológica, con la Universidad de la República, con los institutos agropecuarios, podamos generar nuevas actividades económicas en un mundo del conocimiento que se viene.¿Para eso que precisamos? Bueno, precisamos que los trabajadores se capaciten.

No solo los jóvenes que están en la Universidad Tecnológica, sino que hoy tenemos el INEFOP, y el INEFOP no puede ser un lugar para que cuando vos perdés el trabajo vayas al INEFOP a hacer un curso. Precisamos que los que están trabajando hoy, puedan estudiar en el INEFOP.

Para mejorar y tener un mejor empleo, para que si tu empleo se termina porque la tecnología viene y te lo quita tengas para donde disparar. Además porque la tecnología avanza, no es lo mismo hoy la capacidad que tiene que tener, la capacitación que tiene que tener un trabajador que está manejando una cosechadora de miles de dólares, lo que hacía diez años atrás. Entonces, yo tengo que capacitar a la gente. Ahí hay un camino muy fuerte, que es cómo le damos formación a los trabajadores en un mundo que está desafiando y perdiendo puestos de trabajo. Ahí tenemos que ir, potenciar más la Universidad Tecnológica y ni que hablar que en cada Universidad Tecnológica atrás haya un parque industrial, para que lo que se estudia, se investiga ahí y se transformen en cadenas que habiliten mejorar la tecnología del Uruguay. Ahí hay todo un desarrollo para hacer, que precisa del estado y precisa de los privados también.

Porque acá no se trata solo que va a venir el estado. El Estado tiene que asociarse a los privados para promover determinado desarrollo. De lo contrario, estamos fritos.

Otro componente más, que yo creo que hay que ponerlo y que el gobierno ha dejado un poco atrás, tiene que ver con la logística. Uruguay tiene un altísimo costo en términos logísticos.

En ese sentido vemos ahora cómo está la caminería rural y cómo se están perdiendo cosechas por no poder sacarla de los campos. Igual que en la ganadería no pueden mandar el ganado a los frigoríficos porque no llegan los camiones. Además de la baja inversión en pro del desarrollo.

Frati: Sí, nosotros no percibimos el Estado con una visión estatista, sino como el burro de arranque, que en un país pequeño como el nuestro tiene que estar el Estado para arrancar, porque sino no somos atractivos para nadie.

Hoy tenemos, por ejemplo, un nivel en la industria frigorífica top, ¿no? A nivel de los mejores del mundo. Antes tuvo que haber un frigorífico nacional, porque sino hasta ahora estaríamos carneando abajo del árbol. Vos me decías, ahora querés un frigorífico nacional, no, ahora no, pues no hay necesidad. Ahora, si vamos a hacer riego, tiene que arrancar el Estado, después

se prende los privados cuando vean que es negocio, porque, ¿cómo decir? El dinero es cobarde, nadie va a llegar a invertir sin saber si va a ser rentable, el Estado tiene que desencadenar y no hacerlo todo, pero ser como el burro de arranque. Entonces, yo digo, bueno, es el riesgo que tenemos que hacer para producir más.

Hoy hay un estancamiento en los sueldos por lo tanto hay un menor poder adquisitivo y es una realidad en el Uruguay el precio alto de los alimentos y el costo de vida. Por lo tanto ¿cómo se puede hacer para que la gente logre parar la olla?

Bueno, ahí hay varios temas. El primero de ellos es, las cosas están caras, ¿con respecto a qué? Con respecto a tu salario, ¿no? Si tu salario es muy bajo, las cosas deben estar siempre muy caras. Si tu salario no crece como no creció en este período, evidentemente uno siente que las cosas cada vez son más caras.

Pero además el Uruguay es un país caro.Tenemos que asumirlo, porque somos un mercado pequeño de tres millones de uruguayos, y por tanto, mucho de lo que necesitamos lo tenemos que importar, traer al Uruguay genera altos costos y se nos pone caro. Pero hay otros componentes que hacen que el Uruguay sea caro y que el costo de vida en Uruguay crezca. Uno de ellos, por ejemplo, es el alto precio de los combustibles petroleros. Este gobierno llegó con una promesa de no aumentar los combustibles y los aumentó, y los aumenta cada dos meses. Entonces, el aumento de los combustibles no se ve solo en la estación de servicio. Se ve en los paquetes de fideos, ¿no? Entonces, si el gobierno puede durante el año aumentarlo el mes que viene, probablemente aumente el precio del fideo por las dudas. Y eso es lo que pasó en el país, al desregular la forma en que se regía el aumento de precios en el Uruguay de combustible, que era una vez al año, excepcionalmente a veces en el medio, dependiendo de los precios internacionales. Ahora, lo que pasa es que cualquier productor dice, bueno, yo voy a vender más caro, porque si el mes que viene me suben el combustible, ya lo que pensaba ganar no lo voy a ganar, porque lo pierdo. Entonces, aumenta los precios de manera artificial. Ese es un camino que hay que desandar. El Uruguay no puede importar el precio del mercado internacional de petróleo porque no es un precio de mercado, es precio geopolítico. Tiran una bomba al medio oriente y te aumentan los precios. Y entonces nosotros no podemos llevarle esa inestabilidad de los precios del petróleo a la producción nacional y a las familias, ¿no?

Ahí hay un camino fuerte. Lo otro es que hay que mejorar los niveles de producción nacional, porque está demostrado que lo que se produce en el país es más barato que lo que se importa. Ahora, lo que pasa es que para eso hay que defender la industria nacional. Si no generamos una defensa de la industria nacional, estamos fritos. Y el tercer componente que tiene que ver con esto, y por eso hablo de la industria nacional, es por qué una pasta de dientes en Uruguay, de la misma marca, de la misma empresa, sale diez veces más en Uruguay que lo que sale en Argentina o en Brasil. Si es la misma, ¿Cuál es la razón? Bueno, hay una explicación y es que no la fabricamos. Entonces, como la tenemos que importar, te fijan el precio porque nadie compite contra esa marca.

Primero, que no haya competencia desleal, es decir, oligopolios que fijen precios artificiales. Segundo, mejorar la situación de lo que ha sido los combustibles, para darle estabilidad nuevamente. Tercero, aumentar los salarios. Y cuarto, que es muy importante, en el momento que estamos viviendo hoy, qué hace a los derechos, qué hace al reparto que hablaba el canario hoy. Bueno, si yo voy al hospital y no hay medicamentos, los tengo que comprar en la farmacia. Entonces, se me se me va el carajo el costo de vida. Porque antes el dinero que tenía

para gastarlo en otras cosas lo tenía que gastar en en en medicamentos que antes me lo proporcionaba la salud pública.

 

Canario, el interior se sigue despoblando y la gente se va cada vez más a las ciudades. ¿Qué hay que hacer ahí para intentar que la gente se quede en su territorio, se queden en sus raíces y su identificación?

Ahí venimos atrasados. No creo mucho en las recetas. Pero bueno, una cosa es que la migración de la campaña de la ciudad es mundial. Ahora, si se queda el tipo en la campaña, es uno menos que te va a venir a pedir empleo, pero venimos muy retrasados en eso, recién ahora hemos llegado a una electrificación de un ochenta y pico por ciento.

Cien por ciento según Algorta ex director de UTE

Eso es mentira. El cien por ciento, mentira. Primero que no existe, porque en esa cuestión el cien por ciento no existe. Hay seis mil propiedades rurales que no tienen luz, por lo tanto no hay cien, no existe eso del cien. Se acostumbran a decir cosas y bolazos que nadie puede demostrar, y lo repite como si fuera una palabra santa. Yo creo en la Biblia, pero acá, este, estamos en la regla de los hombres, la verdad, no se puede andar mintiendo por todos lados, además que si sos católico es pecado, ¿no?

La gente tiene un rezago y no le hemos llevado las mínimas cosas que nosotros tenemos en la ciudad, por ejemplo. Fijate que hicimos un proyecto que lo aprobó casi por una en la gente lo dice, pónganse de acuerdo políticos. Hicimos un proyecto humilde, para decir allí donde hay policlínica en lugares pequeños, vamos a ver si le podemos poner un médico residente.

Quiere decir, no el médico que va y da la consulta uno detrás de otro como botón de chaleco y se va para atrás. Que haya uno y si te dan dolor de barriga, madrugadas, dice, ¿y esto qué será? Porque puede ser puede ser un dolor de barriga nomás, pero puede ser otra cosa, ¿verdad? Parte, oh, una embarazada que viene con contracciones, bueno, tener a alguien a la mano. El parlamento lo aprobó en las dos cámaras casi por unanimidad. Ahora, vino Cipriani, y me dijo, esto no me gusta. Me dijo, no hay presupuesto, se votó todo presupuesto para eso. En la última rendición de cuentas dice, no, esto no tiene por qué hacerlo, va a ser así. Resultado, ninguna de las diez localidades a las que íbamos a llevar médicos, fueron.

Bueno, entonces, es muy difícil así vos quedarte en campaña, porque sí te gusta, que además te tiene que gustar y más o menos estás acostumbrado, si tenés luz y una tensión más o menos y algún camino para salir, la vas llevando. Pero si mirás para los costados, dices, no, pero escuchá los caminos para salir, si llueve, no sé si salgo. Médico, no tengo, así es imposible.

¿Cual es el mensaje para este 30 de junio?

El mensaje que es posible resolver los problemas del Uruguay, a asumir que no hay una guerra civil, que después del treinta de octubre, cuando se vote y esperemos que gane el Frente Amplio, al otro día, los problemas del Uruguay están ahí, hay que ponerse a trabajar y remangarse las manos para hacerlo. Y que si hay ideas buenas en dirigentes, en personas de otros partidos, bienvenidas serán, porque no se trata de andar viendo de qué partido son y si la idea es buena o es mala. Esa es la convicción que nosotros tenemos. Que con Orsi es posible pero para eso necesitamos que vayan a votar este 30 de junio.