Raquel Sainz es una terapeuta multifacética, hace pocos días contábamos sobre algunas de sus terapias, hoy profundizamos en otras dos que aplica a sus pacientes: el reiki y el Código de las Emociones.
“Que es el Reiki. A mi todo me llegó causalmente, no lo estaba buscando. Me gusta, lo hago, me formo, por supuesto que hay cosas que me gustan más que otras y siempre está la sanación atrás de estas cosas, en el Reiki también” contó.
“Llegó el Reiki, la inquietud por conocerlo, mis hijos eran más grandes pero nuevamente ir a Montevideo se convirtió en un obstáculo para poder formarnos. Apareció un profesor, empezamos catorce personas la formación, el maestro venía y estábamos todo el día, de acuerdo al nivel que estábamos cursando, ya que hay cuatro niveles. El inicial, segundo nivel donde aprendes símbolos, el avanzado y la maestría, pero cuando uno llega al máximo nivel tampoco te podés quedar, siempre hay más. Dicen que cuando el alumno está preparado, el maestro aparece y así fue que nos iniciamos, en el Country, con las clases. En el camino algunos compañeros fueron quedando, seguimos los que estábamos en carrera y terminamos siete maestros y maestras de Reiki, con un ambiente precioso, compañeros de todas las edades, entre un nivel y otro pasa un tiempo, a veces meses, a veces años, todo depende de lo que uno quiera y pueda hacer. Yo hice los tres primeros niveles bastante seguidos y para hacer la maestría esperé a estar jubilada” contó.
“Para no quedarme sin hacer nada me hice un curso de masajes en Montevideo, de drenaje linfático y terapéutico, tenía el Reiki que también lo hacíá al final de los masajes, porque era el momento de relax. Tuve que hacerme una operación, una prótesis de rodilla y entonces tuve que dejar de trabajar, un año antes de la operación y un tiempo después de la intervención” dijo.
“Dar masajes era estar mucho tiempo parada, era mucho esfuerzo por lo tanto decidí que no podía seguir haciéndolo en esas condiciones. Fue una decisión importante, con mucho dolor la tomé pero fue una opción que me abrió caminos hacia otras cosas, pero mientras lo hice pude solucionar a muchas personas de sus dolencias, fui la primera mujer en Durazno dando masajes, se integraron muchas personas, también incorporé aparatología porque era un descanso para mi pero también ayudaba a mejorar a las personas mas rápido, junto con los productos Just que comencé a usar hace unos veintisiete años” agregó.
La maestría en Reiki le brindó nuevas oportunidades de seguir haciendo sanar a las personas.
“Así llegué a la maestría de Reiki que es lo que aplico ahora, es una técnica, el camino del amor curativo. Es una palabra de origen japonés que se refiere a la energía vital universal, esa fuerza divina de la que surge la vida, la esencia del reiki es el amor, esa vibración divina que emite alegría y vida, lo abarca todo. A muchas personas les resulta difícil entender esta forma aparentemente abstracta de llegar al reiki, pero una vez que estemos abiertos al amor el reiki se encargara de acercarnos a él constantemente” contó.
“La fuerza vital es la más alta energéticamente de la que puede disponer un ser humano, no es positiva ni negativa, se mueve en todos los espacios que nos rodea. El universo está lleno de esta energía inagotable, da y mantiene vida, toda materia es energía como lo dijo Einstein, tantas denominaciones hay para esta energia como culturas existen” dijo.
“Como se trasmite a los demás, hay que estudiar y aprender ciertos símbolos para hacerlo. Desde tiempos antiguos se ha buscado encontrado técnicas para hacerlos, en todas ellas es una alta concentración de la energía y se actúa siempre utilizando nuestra voluntad, nuestro poder mental, sentimos que nos agotamos y nos involucramos con la energía del otro con efectos perjudiciales para ambas partes. Con reiki somos observadores dados donde no hay nada que manipular, nos dedicamos a canalizar la energía universal, por eso el terapeuta no puede intervenir en ningún momento, es solo un canal con sus manos” agregó.
“Los reikianos solo somos un canal, a través nuestro y a través de nuestras manos somos sanadores de muchas nanas, de muchas cosas, pero nosotros no somos los que sanamos, los que sanan son las personas que reciben reiki y que realmente quiere sanarse. Con reiki somos simplemente un
observador, nos limitamos a canalizar la energía vital universal, apoyamos las manos o no sobre las personas, a criterio de cada terapeuta, no intervenimos para decirle al paciente que tiene que hacer nada, simplemente apoyando las manos sobre puntos determinados de la persona se derrama la energía universal” contó.
Las manos son un vehículo natural de energía, que desde tiempos lejanos es utilizada.
“Tocar y sanar son dos aspectos de una unidad. La aplicación de las manos es la cosa más natural del mundo, la madre por ejemplo cuando acaricia a su hijo dolorido o lo quiere hacer dormir, cuando nos duele algo nos llevamos intuitivamente las manos hacia ese lugar, se sana con las manos. Nosotros usamos un sistema llamado Usui, que es muy sencillo y eficiente, pero cualquier persona puede aprenderlo, puede tener reiki a disposición suya o de los demás” dijo.
“Quienes pueden recibir reiki, es una regla básica que el receptor esté de acuerdo en recibirla, de acuerdo a lo que se abra, a lo que crea, que necesite. La fuerza reiki no ejerce ninguna presión sobre el que lo recibe, se adapta a las necesidades de esa persona, la energía universal respeta esa decisión personal, cuando nos abrimos a ella nos brinda ayuda” agregó.
“La base es el respeto hacia el otro, el reiki no nos permite proceder de otra manera, ya que no se puede realizar ninguna violación terapéutica, es el ser que quiere recibir que se abre a recibir esa energía, obteniendo varios beneficios. Quienes están en contacto frecuentemente con la energía reiki desarrollan una dinámica vital propia que se les permite potenciar desde adentro, librándolos de presiones externas, aplicado con cierta regularidad, esto es fundamental, tanto para que el receptor aprenda que se le está aplicando y cuales son sus formas de acción” manifestó.
“Se miden con péndulos cuales son los chakras que están trancados, sentimos en las manos la energía que se trasmite, se usan símbolos para abrir los chakras y equilibrarlos, Los principales efectos de la energía reiki son una relajación profunda de la persona, libera la energía bloqueada, es desintoxicante, aporta energía vibratoria del cuerpo, curativa, y eleva la frecuencia vibratoria del cuerpo. Esto son vibraciones que están agotadas o calmadas, desalineadas y a medida que se van abriendo chakras, empleando símbolos, va elevando esa frecuencia vibratoria, esto no quiere decir que va a salir corriendo, son procesos naturales que están relacionados por la profunda distensión alcanzada, desbloqueando problemas físicos y mentales, donde el que tiene que poner todas las ganas de sanar es el paciente” dijo.
“Se produce una relajación de los órganos contraídos y por lo tanto se eliminan toxinas. El organismo una vez desintoxicado tiene más espacio para los procesos dinámicos y puede absorber, utilizar más energía vital. Las personas que no tienen ninguna afección también pueden verse beneficiadas, porque potencia la capacidad de reacción ante el entorno. A mucha gente le cuesta creer en la energía reiki, solo hay que probar, los beneficios son los de la limpieza corporal y vitalización, similares a la curación. La solución a los problemas no se encuentra en el mundo externo y entonces se volverá instropectivo, buscará esta solución en su interior” contó.
Las emociones
“Trabajo también el Código de la Emoción, es una formación que hice en Montevideo en el año 2014, del Dr. Bradley Nelson, norteamericano. Causalmente aparece en Uruguay una persona, Mary Ruiz, de orige mexicano, que fue a vivir a Estados Unidos y una vez pasó por el lugar de trabajo de Nelson, entró, pidió trabajo y allí aprendió inglés. Era la persona ideal para que pudiera venir al Uruguay para trasmitir el Código de la Emoción” contó sobre esta nueva técnica.
“La gran inquietud era como contarle a la gente que había otra cosa, todas son complementarias. El reiki fue una primer barrera para que la gente lo aceptara, Despacio y después de un tiempo, a quienes recibían Reiki comencé a explicarles de que se trataba, muchos después de levantarse de la camilla me pedían que les aplicara esta técnica, en la cual no necesito preguntarte mucha cosa, no tenés que contestarme, es fabulosa y a todos nos ha pasado que cuando más grandes somos tenemos más emociones guardadas, casi siempre emociones negativas. Con las emociones lindas lo cuento, lo vivo, me río, está todo bien, pero el Código de la Emoción fue creado justamente para sacar las emociones negativas que han quedado guardadas por mucho tiempo, a veces se cuales son, a veces son rencores, de pronto estoy enojada con una persona y no está enterada de nada de eso, pero me
genera a mi mucha molestia, me rememora ese pasado que me dejó con esa emoción negativa atrapada” agregó.
“Mucho de nuestro sufrimiento se debe a eso, el Codigo de la Emoción es un método simple y poderoso para liberar esas energías atrapadas. Durante la vida estamos continuamente viviendo emociones, recordamos las felices, algo que nos llenó de alegría y orgullo, lo asociamos a emociones positivas. Pero no todo en la vida es tan alegre, todos hemos tenido desafíos, en forma de situaciones asociadas a emociones abrumadoras, la mayoria preferimos olvidar los desafíos, desafortunadamente la influencia de estos acontecimientos negativos pueden quedarse como emociones atrapadas, a veces no se procesan completamente y en estos casos la energía queda de alguna manera atrapada dentro del cuerpo físico, en vez de atravesar un momento de enojo, enfrentándolo, a un período temporal de pena o depresión, puede quedar dentro y causando estrés físico y emocional, generando esas emociones recurrentes que sentimos sin causa aparente” contó.
“Hay técnicas para obtener estas respuestas por parte del organismo, sin necesidad de que el paciente responda, de esa manera se pueden detectar las emociones negativas y darles solución” finalizó.
Raquel extiende sus conocimientos dando cursos de Reiki para que todos los que quieran utilizar esta técnica tengan los elementos necesarios para hacerlo, su vocación docente ha sido una premisa toda su vida.
