Carlos Iafigliola presentó en Durazno a Adelante Esperanza, partido político aprobado recientemente por la Corte Electoral. Explicó que su alejamiento del Partido Nacional respondió a diferencias sobre aborto, marihuana, ley trans y eutanasia. Definió al nuevo espacio como socialcristiano, provida y profamilia, y expuso propuestas sobre seguridad, gasto público y jubilaciones.
Carlos Iafigliola, muchísimas gracias. Bienvenido a Durazno y gracias por brindarnos unos minutos para conversar en el marco de esta gira nacional llamada Adelante Esperanza. Es un nuevo sector de cara a las próximas elecciones.
Imagino en este impacto de estos años. reciclarse, reinventarse y salir adelante. A mí me gustó eso.
Me gustó lo de reinventarse. Se usa mucho en estos tiempos hablar de reinventarse. Es algo parecido a eso, sí.
A ver, yo tengo una vida de militancia primero social, después gremial y después política. Hace más de 40 años que milito en el área política. Hace más de 40 años que venía militando dentro del Partido Nacional, siempre con un perfil propio de raíz cristiana.
Eso es lo que me motivó a la militancia siempre. Pero he dado mi pelea en todo este tiempo dentro del Partido Nacional porque el Partido Nacional de algún modo en los años 80 me enamoró porque sentía que tenía una historia, que tenía principios, valores alineados a mis principios y valores cristianos. Eso fue siempre así, pero en los últimos tiempos, en los últimos años, yo he visto lentamente al Partido Nacional que sobre todo en algunos temas sociales se ha ido corriendo ideológicamente hacia la izquierda y ahí empecé a tener dificultades a la hora de sentirme representado.
Sí, tengo un ejemplo. Me dejó pensando en eso, moviéndose hacia la izquierda. Amplíeme.
¿Cuál fue su visión? En los últimos años, hablemos si querés de los últimos 10, 15 años, se han ido votando en el Parlamento distintas leyes que tienen que ver con temas de principios, que tienen que ver con, por ejemplo, ese es un tema para nosotros muy importante, pero se dieron discusiones sobre ley de aborto, después vino ley de marihuana, después vino ley trans, ahora ley de eutanasia, entre otros. Hubo varios temas más en el medio. En todos estos temas, yo sentía que el Partido Nacional, parados sobre sus valores fundacionales, no debía levantar ni una sola mano para respaldar estas cuestiones, porque sentía, lo sigo sintiendo, que la historia del partido mostraba que el partido iba detrás de estos valores fundacionales del partido y de la patria, pero no fue así.
La primera vez que el aborto se aprueba, en el 2008, que después termina vetando Tabaré Vázquez, tuvo una mano levantada el Partido Nacional, el senador Lara. En el 2012, cuando se aprueba finalmente la ley que hoy tenemos, la ley de interrupción voluntaria del embarazo, en esa instancia el senador Jorge Saravia del Partido Nacional votó la ley de aborto. A mí esas cosas no me causaron gracias, de hecho yo le había pedido en ese momento al directorio que declarara el tema asunto político para que no hubiera ni una sola mano levantada a favor del aborto, y las hubo.
Después vinieron otras leyes con características similares que tenían que ver con el tema de la vida, que tenían que ver con la familia, que tenían que ver con una visión foránea sobre el tema tan delicado como la sexualidad humana que es la ideología de género. Se empezó a colar una visión ideológica sobre la sexualidad humana que niega que nacemos varón y mujer. Y empezaron a aparecer, entre otras, la ley trans.
Y yo entendí que también en ese tema, sobre todo porque tenía que ver el tema, y tiene que ver porque está vigente esa ley, con llevar adelante procesos de hormonización y cambio de sexo por parte de menores, de adolescentes, aún sin el consentimiento de sus padres. Yo sentía que el partido tenía que haber ido en bloque en contra. Hubo varias manos levantadas a favor de esto.
Cuando yo quise salir a recoger firmas para interponer un recurso de referéndum, el partido me dejó solo. Tan solo me dejó que apenas presentamos las 70.000 firmas para que se impulsara el referéndum, enseguida los colectivos trans me hicieron una denuncia penal. Nunca en mi vida pisé un juzgado, mucho menos un juzgado penal.
Tuve que ir a un juzgado penal. La fiscal Lobecio me preguntó: “¿Usted vino solo? ¿No trajo abogado?”. Le respondí que no. “Mire que usted está en calidad de indagado. Depende de lo que declare, puede quedar detenido”, me dijo.
No hubo un solo dirigente del partido nacional. Yo era en ese momento uno de los cinco… Había tantos abogados en el partido nacional justamente. Pero ni uno solo que saliera públicamente a decir algo.
El directorio mucho menos. A mí esto me impactó. No pasó nada con esa denuncia.
Terminó yéndose, se archivó el tema, porque no tenía sentido la denuncia. Pero yo me sentí de nuevo en un tema importante solo. Y algunas cuestiones más, hasta que llegó, en el medio, cada vez que yo quería que el partido se embanderara por lo menos una vez al año defendiendo la vida, desde la concepción, al bebé en el vientre materno, el 25 de marzo, que es una fecha importante, es el día del niño por nacer, tenía que pedirle al directorio con una carta que estudiara el tema de poner un lazo amarillo en el balcón.
Tuve una discusión hasta que al final me lo aprobaba. Ponían el lazo a las 10 de la mañana, a las 8 de la noche lo sacaban. Sin embargo, en ese tiempo, cuando venía el tiempo del mes de la diversidad, se colgaba la bandera de la diversidad del balcón del Partido Nacional naturalmente, no por pedido de alguien.
Naturalmente se la colgaba y no un día. Se la dejaba todo un tiempo. No lo pedían porque naturalizaron el tema.
Cuando estas cosas pasan, cuando llegó el tema de la discusión del año pasado, que se veía que era inminente, la discusión y la aprobación de la ley de eutanasia. Lo mismo, fuimos al partido y le presentamos un documento, comienzos del año pasado, diciendo que queríamos que se diera un debate interno en el Partido Nacional sobre este tema tan importante, la eutanasia, y que, parado sobre los valores fundacionales, el partido actuara como partido y mandatara a sus legisladores a votar en contra. No lo discutieron, no me contestaron, dieron libertad y pasó lo que sabíamos que podía pasar.
Varios legisladores votaron la eutanasia en diputados y la senadora Bianchi en el Senado la votó. Rodrigo luchó mucho por este tema, pero llegan hasta ahí. No se enfrentaron históricamente como yo me enfrentaba al directorio, pero respetuosamente me enfrentaba al directorio y en su momento también al expresidente de la calle Pou cuando fuimos gobierno liderados por el Partido Nacional, yo puse arriba de la mesa algunas cuestiones, puse un proyecto de alternativas al aborto, no caminó, puse un proyecto para derogar la guía de educación sexual terrible para niños de 3 años en adelante que estaba vigente desde el año 2013, no me apoyaron.
Yo cuando pasaban estas cosas, primero en la interna del partido, pero después públicamente marcaba la cancha. ¿Qué pasa con muchos de estos queridos compañeros? Llegan hasta ahí, llegan hasta levantar una mano, hasta decir algo, pero no le pidas que hagan el esfuerzo de enfrentarse a un compañero porque ahí empiezan… Como decíamos en el interior, tercera juez. Tal cual.
No llegan hasta ahí. Algunos porque entienden que no es prudente tener enfrentamientos internos, etcétera. Quizás por ahí puedan pensar que es un costo en los votos.
algunos porque analizan el tema de la visión esta de lo políticamente correcto, si esto me va a aportar o no más votos. Algunos que sé que piensan igual que yo. Algún dirigente más arriba le dice quédate quieto, no hagas ola.
Pero nosotros siempre dábamos la pelea, la dábamos. Y llegó un momento, fue el año pasado, pasó la elección departamental, hasta ahí, llegamos, presentamos listas en muchos departamentos, a nivel nacional en todo el país. Empezamos un tiempo de reflexión y en medio de eso se discutía el tema de la eutanasia.
sentimos que había dos caminos. Uno de los caminos era bajar la cortina y dejar la actividad política. Lo pensé y mi familia aplaudía con las dos manos fuertemente que largara la actividad política porque es una actividad desgastante donde uno deja de lado todo, entre otras cosas, a la familia que uno tanto valora.
Y la otra opción era si íbamos a seguir haciendo política la teníamos que hacer desde otro lugar. ¿Cómo se posiciona uno? Cuando usted me dice hacerlo desde otro lugar, me imagino que hay desencanto, hay dolor, se puede decir que está en cierta manera frustración y la búsqueda del cambio pasa por, para la redundancia, buscar otros caminos, reciclarse, reinventarse, como dijiste. Desde un sector independiente, se puede decir.
es lo que armamos. Lo que hicimos fue, a fin de año, nos presentamos formalmente, como siempre, le pedimos una reunión al presidente delegado y le transmitimos la decisión tomada de dar un paso al costado del Partido Nacional. La primera media hora de la reunión intentó convencerme pero después de un rato y porque me conoce, nos conocemos con Álvaro desde los años 80 cuando militábamos gremialmente en la universidad pero también políticamente, me dijo no te conozco Carlitos, sé que si tomaste una decisión, te la respeto, decisión tomada.
Por supuesto, con dolor a mí también, para mí no fue fácil tomar una decisión de este tipo pero nos acompañó hasta la puerta, igual que una cantidad de compañeros y las puertas están abiertas para vos. Yo me voy en muy buenos términos con el Partido Nacional pero había que tomar una decisión la decisión fue primero comunicarle al partido que dábamos este paso al costado y enseguida iniciamos el camino de armar un partido político nuevo. ¿Por qué? Porque mirábamos el resto del espectro político y no había nadie, ni hay nadie que nos represente.
No era un tema de salir de acá por un capricho y terminar acá. No, no. Si salíamos de acá al Partido Nacional que valoramos al Partido Nacional y su historia ir a un lugar donde nos sintiéramos 100% representados y ahí fue que surgió la idea de generar un partido político nuevo.
Hicimos una asamblea fundacional a fin de año con compañeros de casi todo el país aprobamos un programa de principios una carta orgánica, elegimos autoridades y a partir de enero empezamos a juntar firmas, estamos hablando de este año en marzo nos presentamos en la corte electoral con toda la documentación, con todas las firmas y hace un mes y medio atrás la corte electoral nos aprobó como nuevo partido político. Hoy, que lo sepan todos quienes nos están viendo y escuchando hay un nuevo partido político en Uruguay que se llama levanto y aprovecho, adelante esperanza. Este es el logo de nuestro nuevo partido político.
El sol, la esperanza, la familia en el medio. Es decir, empezamos a recorrer un camino como nuevo partido político y ahora, por eso estamos hoy acá en Durazno, estamos haciendo una gira de presentación del nuevo partido para que la sociedad, para que los medios que agradecemos mucho obviamente las notas, puedan conocer que hay un nuevo partido político. ¿Cuál es el perfil que tiene? Si lo tengo que definir en títulos.
es un partido 100% social cristiano. Esto no significa que querramos ser los representantes de ninguna iglesia en particular, ni de ninguna religión. El pensamiento social cristiano es un pensamiento vigente desde hace muchísimo tiempo.
Surge desde la doctrina social de la iglesia, pero después se transformó, primero en Europa, después en América, en una opción política, el social cristianismo, la democracia cristiana. es una visión sobre todos los temas que hacen a la vida de la sociedad. 100% social cristiano, 100% pro vida, 100% pro familia.
Esas son las grandes definiciones. Y después, con ideas propias, y tenemos un programa acá, con más de 130 páginas, una idea de todos los temas que hacen a la vida del país. Tenemos una opinión y un plan concreto sobre el tema seguridad pública.
A ver, ya que estamos mostrando, mostremos todo. Nosotros tenemos un programa y tenemos anexos. Este que está acá es el programa nuestro, esto es un anexo.
Y tenemos otros anexos, entre otros, este de un plan de seguridad propia que se llama IMPACTO. ¿Al estilo Bukele? Sí, al estilo Bukele.
Al estilo Bukele. Tal cual. Porque nos dimos cuenta que este es un fenómeno, junto con otros, una sociedad que perdió valores, que tiene crisis en una cantidad de aspectos básicos.
Nos dimos cuenta que en el tema de seguridad pública no se puede más ir con paños tibios. Antes era un tema, se hablaba de inseguridad, se hablaba de crimen, de violencia, y se miraba básicamente Montevideo y algunos barrios de Montevideo. Hoy ya el tema trascendió, lamentablemente, como vos decís, trascendió algunos barrios de Montevideo y trascendió al resto del país.
Porque hoy vos vas a algunos lugares y te dicen, mirá que acá en tal zona, mirá que acá en tal otra… Yo tengo referencias que vienen para ese lado, de Durazno y de distintos lugares, porque obviamente hablamos con mucha gente y nos cuentan algunas de las cosas que están pasando que antes no pasaban, que muestra cómo cambió. Pero acá en el Uruguay hay un problema gravísimo desde hace ya bastante tiempo que tiene que ver con la irrupción de todo el terrible mundo, la droga, el narcotráfico, las bandas criminales, etc. vinculadas a este tema que han convertido la vida de muchos uruguayos en un verdadero infierno.
La legalización de la marihuana por parte de Mujica y el gobierno, fue quien la potenció un poco más. ¿Usted cree que puede haber sido el puntapié inicial para que después se jugara todo el partido que se está jugando hoy?
Y algo de eso hay. Nosotros nos opusimos en aquel momento, de nuevo también dimos una pelea bastante en solitario, pintábamos muros con nuestra lista 252 del Partido Nacional, diciendo no a la legalización de la marihuana, porque decíamos que se abría una puerta, que una vez que se abre, difícilmente se vuelva a cerrar.
Porque por más que algunos te digan pero la marihuana es una droga blanda, es una droga social admitible, vos tenías, en el mismo momento que se quería aprobar esto, tenías testimonios de decenas, de centenas de madres que te contaban que su hijo, hoy, esa madre a veces hasta ni lo quería recibir en su casa porque venía agredía a su abuelo, a su abuelo, a un papá, a una mamá, para llevarse algo. Había todo empezado por fumar un porrito de marihuana. Entonces, le abrimos la puerta al tema, le abrimos la puerta al tema, y obviamente, quienes están en este negocio, en lo nacional y sobre todo en lo internacional, dijeron es el momento porque, ¿qué pasa? El razonamiento que hacemos es el que hemos visto por cientos de testimonios, es que después ese porrito de marihuana, para muchos, no alcanza.
Es insuficiente, entonces quieren más, algo que me pegue más. Por algo, cuando se legaliza, empiezan a haber distintos niveles a la hora de comercializarla. Y se comercializó un poco más cuando le dieron un poco más de fuerza a esa droga que se vendía.
Entonces, el problema es ese. Se abre esa puerta. Hoy el Uruguay, no hoy, ya hace rato, fue tomado por este crimen organizado vinculado al narcotráfico.
Entonces, cuando te encontrás con estos temas, cuando te encontrás con barrios tomados por estas bandas criminales donde impera la ley del narcotraficante, cuando te encontrás con una realidad hoy y mañana de que la gente no se anima a salir a la esquina, llevar a su hijo, a su nieto, a la placita, porque sabe que a partir de determinada hora hay balaceras y puede quedar en el medio su hijo, su nieto y se lo puede matar, como ha pasado. No estamos inventando. Hace pocos días murió un niño en Montevideo.
Entonces, cuando empiezan a pasar estas cuestiones, empiezan a hacer algo normalizado el tema del famoso ajuste de cuentas, violencia, muerte, asesinato, estamos en un problema grave. Entonces, cuando pasan estas cosas, no se puede actuar con paños tibios, no se dialoga con la delincuencia. Esta es una zona de las que se conoce que está metida una banda criminal.
Ahí tiene que entrar el Estado con todo. Tiene que entrar la fuerza policial respaldada 100% con buen armamento y buen respaldo para hacer cumplir la constitución y la ley. Pero si no alcanza, ¿por qué no también militares acompañando esa operativa? Tú te tenés que acordar lo que impulsó Larrañaga, el famoso vivir sin miedo.
Uno de los puntos era la Guardia Nacional. Fue rechazado totalmente. a mí me causa cierto escozor a veces cuando veo el sistema político.
¿Pero no se está implementando algo de eso? Primero, la izquierda está implementando algo de eso. Tímidamente. Pero después desde el Partido Nacional se golpea en el pecho también empujando los allanamientos nocturnos.
Dirigentes que cuando Larrañaga empujó este tema, lo dejaron solo. En ese momento Larrañaga era precandidato, año 2018-2019. El único precandidato que lo apoyó en su idea fuimos nosotros.
Yo era precandidato y junté firmas para el vivir sin miedo. El resto no acompañó la calle Pou, Antía, no acompañó. Sus dirigentes no acompañaron.
Larrañaga estuvo muy cerca porque casi… Y el Partido Colorado tampoco. Y casi llega porque estuvo muy cerca de ese 50% más uno. Estuvo muy cerca.
Pero digo, volviendo al plan impacto, fuerte represión para hacer cumplir la constitución y la ley en algunos lugares que se saben que están dominados por esta banda criminal. Segundo punto. Llevar adelante cárceles al menos una seguro de una cárcel de esas verdaderos búnker al estilo del Salvador.
Donde no entra ni sale nada que no deba entrar ni salir. Es decir, cárceles de máxima seguridad. En serio.
Como vemos, como bien decís en las imágenes, cuando se muestran cuestiones del Salvador. Que horrible. No.
Cuando se trata de delincuentes con delitos graves, gravísimos, el tema del narcotráfico es parte de eso. Tienen que tener cumplir pena con estrictas medidas de seguridad. Con los derechos.
Porque convengamos que hoy por hoy, por ejemplo, así como usted marcaba el tema de búnkeres, que vuelvo a decir, hay mucha gente en el Uruguay que apoya este sistema. Hay otros que no. Y por ahí, por el medio transita los derechos.
Que a veces podemos analizarlos. Sí, sí, sí. Yo lo he escuchado.
Los derechos en todos los temas. Porque los derechos de uno comienzan en determinados lugares. De acuerdo.
Y esto creo que se aplica a todos los temas. Totalmente de acuerdo contigo. ¿Qué hacemos con eso? yo he escuchado ese discurso que básicamente lo largaron en el Salvador, en la región, después obviamente llega a estos lares.
Es un discurso que viene básicamente armado desde la izquierda, desde el progresismo, de arrinconar a Bukele por el famoso tema de que está violento. Hoy estamos acá con el Frente con ese tema, con el gobierno del Frente con los derechos. Claro, pero por eso.
Diciendo que Bukele vulnera los derechos humanos o no cuida los derechos humanos de los presos. A ver, primero, claramente, acá hay un plan, el nuestro, que va a cuidar los derechos humanos de todos. Ahora.
Así como digo una cosa, digo la otra. Si yo tengo que poner en la balanza a la hora de ser estricto, de poner lupa en el cumplimiento de los derechos humanos, en dos platillos de la balanza, yo me juego a proteger y a cuidar los derechos humanos del 99,9% de la población uruguaya. Y si acá en ese 0,1% donde están los delincuentes que ya violentaron la ley y la constitución, hay alguna falla en los derechos humanos, veremos de corregir.
Pero a mí lo que me preocupa son los derechos humanos del 99,99% de la población. Porque hoy, esos derechos están siendo violentados todo el tiempo, desde el momento que vos no podés salir a la esquina. Totalmente.
Entonces, si vamos a hablar de derechos humanos, como voy a decir recién, hablemos, pero hablemos y ubiquemos los derechos humanos como corresponde. La segunda cuestión te decía, cárceles de máxima seguridad. Tercero, poner buses, sobre todo en algunas cárceles, a primera hora de la mañana, levantar a los presos y llevarlos a trabajar.
Un elemento no menor. Primero porque, para que le devuelvan a la sociedad parte del mal que le han hecho. Parte del mal que le han hecho.
Pero también entre otras cosas, porque también ahí el preso podría tener… Que no salgan con los bolsillos flacos. Bueno… Puedan tener también una posibilidad de alguna plata, algún ahorro para ellos y para la familia que está esperando afuera. Pero también para eliminar el tiempo ocioso que hoy tienen en las cárceles, que permite justamente que se siga pensando en el delito desde adentro.
A veces terminan siendo posgrados del delito en algunas cárceles y se arman desde adentro hacia afuera y se preparan para salir. Entonces, los buses llevando a los presos a trabajar. Después una cuestión que no es menor.
En esas zonas donde se instalaron estas bandas criminales hay que trabajar justamente para el 99,9% de las personas de bien, de las familias que nacieron en esas zonas, que quieren seguir viviendo ahí, que no se quieren ir. No se quieren ir porque ahí nacieron sus abuelos, sus padres. ¿Pero qué tiene que hacer el Estado? Así como entra a reprimir, tiene que entrar a tender la mano y a ayudar a la gente que vive ahí.
Se tiene que instalar en el Estado. Bukele lo que lleva adelante son los famosos centros cubo, centros urbanos de bienestar y oportunidades, que son lugares donde se instala el Estado con un edificio y empieza a dar actividad, formación para los jóvenes, un lugar para los niños, un lugar para los mayores. Es decir, una contención dentro de la propia zona.
El de los jóvenes es clave porque a muchos jóvenes, si no se les brindan oportunidades de formarse, de ayudarlos a reinsertarse o insertarse directamente en el mercado laboral, muchos de esos jóvenes van a ir a la puerta grande que les ofrecen estas bandas criminales, porque las tienen al alcance de la mano, porque le ofrecen cuestiones que le llaman la atención al chiquilín, plata, un auto, etcétera. Mucho dinero, muchas cosas materiales sin capacitación ni conocimiento. Totalmente.
Entonces, por ahí va, entre otros temas, nuestro plan Impacto, pero vamos por otras medidas, vamos por reducir el gasto público, una medida que a los políticos no les va a gustar, a mis colegas, vamos por la reducción a la hora de reducir el gasto público, la reducción del salario al 50% de todos los cargos políticos de primer nivel, senadores, diputados, ministros, subsecretarios. estamos dispuestos a discutirlo. Yo he escuchado a algunos que hablan de eso, me parece bien dar esa discusión también, porque es parte de la cosa, pero a ver, desde el sistema político, sobre todo cuando se están en funciones, cuando se analizan cuestiones económicas de presupuestos, etcétera, se suele decir, lo que pasa es que los recursos son limitados, de alguna manera se le está dando un mensaje a la población de que hay que ajustarse, ajustarse el cinturón.
si hay que ajustarse el cinturón, los primeros que tenemos que ajustarnos el cinturón somos quienes estamos en el sistema político. Entonces, reducción salarial. Vamos por derogar el terrible injusto, inconstitucional impuesto a los jubilados, que tanto daño ha hecho.
Digo, a ver, acá nuestro… El Partido Nacional lo tiene y lo sigue teniendo el Frente Amplio, que se embanderó mucho con eso también, hablando de los jubilados, que es el aguinaldo. El tema del aguinaldo para los jubilados. Los trabajadores pagaron, aportaron, la dictadura se los sacó, hubo promesas de campaña.
De acuerdo contigo. De acuerdo contigo. Hoy es imposible que un abuelo en buenas condiciones de salud, vamos a decirlo, imposible que viva con una jubilación.
No, totalmente. Tengo el tema clarísimo por mis padres, gracias a Dios viven 83 y 87, pero con las jubilaciones que tienen, estamos apuntalándolos todo el tiempo, con mi esposa, con mi hermana, porque si no los apuntalamos, si comen, no se pueden comprar los medicamentos, o si se compran los medicamentos no pueden comer o no pueden desarrollar una vida más o menos digna. Entonces, ni que hablar.

