“Tranquilidad y estabilidad” Colonización inauguró la Colonia Osiris Rodríguez Castillo y entregó campos a familias rurales en Capilla de Farruco

El pasado miércoles 5 de agosto se inauguró en Capilla de Farruco la Colonia Osiris Rodríguez Castillo, donde el Instituto Nacional de Colonización entregó campos a familias colonas. La jornada, cargada de emoción y significado para la localidad, contó con la presencia de autoridades departamentales y nacionales, vecinos y allegados. Para las familias adjudicatarias, la entrega representa estabilidad, arraigo y la posibilidad de seguir produciendo en el medio rural.

por Enrique Antonio

El Instituto Nacional de Colonización inauguró en Capilla de Farruco la Colonia Osiris Rodríguez Castillo, en una jornada marcada por la emoción, la memoria y la expectativa de nuevas oportunidades para el desarrollo rural.

En la instancia se entregaron fracciones de campo a familias colonas, en un proceso que, según se remarcó durante el acto, fue resultado de años de lucha, espera y trabajo colectivo.

Del encuentro participaron autoridades departamentales y nacionales, representantes políticos, vecinos y allegados a la localidad.

“Una historia de lucha y de mucho tiempo”

El presidente del Instituto Nacional de Colonización, Alejandro Henry Rodríguez, destacó la importancia del momento y el valor histórico de acceder a esta fracción de tierra.

“La verdad que es un gusto estar acá, con toda la historia que tiene el campo, haber accedido a esta fracción. Una historia, la verdad, de lucha, de mucho tiempo”, expresó.

Rodríguez explicó que muchas veces se pregunta por qué estos procesos no pueden acelerarse, pero aclaró que no siempre dependen directamente del Instituto.

“La gente piensa que estos son procesos del Instituto y no son del Instituto, son en realidad de la Justicia”, señaló.

“Qué bueno que nos juntemos cuando hay cosas para hacer”

En su intervención, Rodríguez saludó a las autoridades presentes y valoró especialmente la participación de distintas fuerzas políticas en una actitud constructiva.

“Qué bueno que Uruguay pueda mantener esa riqueza de que nos juntemos cuando hay cosas para hacer y estemos todos del mismo lado”, afirmó.

El jerarca sostuvo que el nuevo Instituto Nacional de Colonización quiere cultivar esa forma de trabajo, basada en la institucionalidad, la cooperación y la búsqueda de soluciones conjuntas.

Más que repartir tierra: repartir oportunidades

Rodríguez planteó que Colonización no debe limitarse únicamente a entregar tierras, sino que debe asumir un rol más amplio en el desarrollo rural.

“Queremos que no sea más un instituto que reparte tierras, sino un instituto que reparte oportunidades a la gente”, sostuvo.

En esa línea, remarcó que entregar tierra no alcanza si luego no se generan las condiciones necesarias para que las familias puedan vivir, trabajar y producir en el medio rural.

“Llevar desarrollo no es solo entregar la tierra y darnos vuelta. Tenemos que buscar y hacer que esos lazos se fortalezcan y brindar todas las herramientas”, expresó.

Desarrollo rural con servicios e infraestructura

El presidente de Colonización mencionó la importancia de articular distintos actores e instituciones para que los proyectos rurales puedan sostenerse en el tiempo.

Entre las herramientas necesarias nombró la luz eléctrica, la vivienda de MEVIR, la conectividad de ANTEL y también la participación del sector privado.

Rodríguez puso como ejemplo la importancia que tiene Conaprole para el desarrollo de otras experiencias colonizadoras, así como el rol de cooperativas, gremiales y productores.

“Tenemos que mirar todo el bosque, no podemos mirar solo el árbol”, afirmó.

Para el jerarca, el desafío es trabajar entre todo el sector político y la institucionalidad, agropecuaria y no agropecuaria, para llevar al territorio las herramientas que las familias necesitan.

Jóvenes, mujeres rurales y agroecología

Rodríguez también hizo énfasis en algunos ejes que el Instituto busca fortalecer en esta etapa.

Se refirió especialmente al apoyo a los jóvenes, a la mujer rural y a la agroecología.

“El apoyo a los jóvenes, el apoyo a la mujer rural, que ha sido tan discriminada a lo largo del tiempo, son parte de nuestro plan estratégico”, señaló.

El presidente de Colonización sostuvo que es necesario hacer un esfuerzo mayor para que haya más jóvenes y más mujeres desarrollando proyectos en el medio rural.

“Hace años veníamos deseando poder lograr esto”

Más allá de las intervenciones institucionales, los protagonistas de la jornada fueron las familias adjudicatarias.

Uno de ellos fue Heber Techera, integrante de un grupo de cuatro colonos que recibieron una fracción de campo. Para él, la adjudicación significa la concreción de un deseo largamente esperado por productores de la zona.

“Esta adjudicación es muy importante. Somos vecinos de la zona que hace años veníamos deseando poder lograr esto. Estamos muy contentos”, expresó.

Techera explicó que integran un grupo de cuatro productores que proyectan trabajar de forma conjunta.

“Somos un grupo de cuatro que pensamos trabajar todos juntos. Hace mucho tiempo estábamos esperando”, señaló.

También remarcó el vínculo histórico de los adjudicatarios con la producción rural.

“Nosotros somos criadores de la zona de Blanquillo y La Paloma, de toda la vida”, afirmó.

“Muy felices de poder conseguir este campo”

También fueron adjudicatarios Enrique Piris y Nancy Peralta, quienes expresaron su alegría por haber llegado finalmente a la firma y a la posibilidad de trabajar un campo de Colonización.

“Muy felices de poder llegar acá, de poder conseguir este campo y poderlo trabajar”, señalaron.

Consultados sobre el proceso, contaron que ya se habían anotado anteriormente para otros campos, pero no habían tenido suerte.

“Ya nos habíamos anotado como en dos o tres campos más y no tuvimos la suerte”, relataron.

En el caso de este predio, el proceso llevó varios meses.

“Con este predio, capaz que seis o siete meses. Se hace largo, porque uno se pone un poco ansioso también con la suerte que corre”, expresaron.

Productores de cría y vida de campo

Piris y Peralta explicaron que se dedican a la cría, una actividad que han desarrollado durante años y que forma parte de su historia familiar.

“Nosotros nos dedicamos a la cría. Siempre nos dedicamos a la cría porque me parece que es lo más barato para producir”, indicaron.

Ambos vienen de familias vinculadas al campo y a la vida rural.

“De los dos lados, siempre. Uno dejó de estudiar y también se dedicó al tema del campo”, contaron.

La tranquilidad de tener estabilidad

Uno de los aspectos más valorados por los adjudicatarios fue la tranquilidad que significa contar con una fracción de Colonización.

Antes, explicaron, criaban animales en distintos lugares, dependiendo de permisos, pastoreos y arreglos provisorios.

“En el lugar que trabajábamos nos dejaban tener algo. Después teníamos pastoreo en la cooperativa Rincón, ahí de La Paloma. Teníamos pastoreo en diferentes lugares”, relataron.

Esa forma de trabajar implicaba dificultades para cuidar los animales y atender al mismo tiempo otras responsabilidades.

“Se hace un poco difícil con el tema del cuidado, porque tenés que cuidar el trabajo al mismo tiempo y recorrer. Se entra complicado”, expresaron.

Por eso, acceder a una fracción de Colonización representa una seguridad distinta.

“Es una tranquilidad grande, porque siempre estás en esa cuerda floja, a que no sabés cuándo te van a sacar o cuándo no. Y ahora, quieras o no, tenés esa seguridad de que los bichos los tenés ahí y los tenés tranquilos”, señalaron.

“Que sigan insistiendo”

Consultados sobre qué les dirían a otras personas que están anotadas o que dudan en presentarse a llamados de Colonización, el mensaje fue claro: paciencia e insistencia.

“Que sigan insistiendo”, dijeron.

Contaron que ellos mismos estuvieron varias veces en procesos anteriores y que, en esta última oportunidad, fue Nancy quien insistió en volver a anotarse.

“Esta última vez fue ella la que insistió en anotarse, porque yo ya no quería anotarme”, relató Enrique.

Finalmente, el proceso dio resultado.

“Tenés que tener mucha paciencia y tratar de seguir insistiendo, porque se da, se da”, concluyeron.

Nuevas oportunidades para Durazno

En el cierre de su intervención, Alejandro Henry Rodríguez agradeció el recibimiento y adelantó que para Durazno podrían conocerse próximamente nuevas novedades vinculadas a Colonización.

“Estamos convencidos de que vamos a tener alguna novedad importante también”, afirmó.

Además, expresó su deseo de que la inauguración de la Colonia Osiris Rodríguez Castillo sea el inicio de nuevas fracciones que generen desarrollo en distintas áreas productivas.

“Ojalá que podamos seguir caminando y que esto sea el inicio de más fracciones que puedan generar desarrollo ganadero, lechero, hortifrutícola, cañero. No estamos hablando de un rubro, estamos hablando de gente que lleva adelante la producción en este país”, concluyó.

La inauguración de la Colonia Osiris Rodríguez Castillo no solo marcó una nueva entrega de tierras en Durazno. Para las familias adjudicatarias significó estabilidad, arraigo y la posibilidad concreta de proyectar su trabajo en el campo con mayor tranquilidad.

Entre productores que vienen de la cría, del esfuerzo familiar y de años de espera, la jornada dejó una idea clara: acceder a tierra también es acceder a futuro.