Disman Anchieri integra el equipo que desde octubre investiga y recupera la historia musical de Durazno a partir de fotografías, partituras, testimonios y documentos. El primer capítulo estará dedicado al tango y se presentará este domingo, a las 18:00, en la Sala Lavalleja, con entrada gratuita. La propuesta combinará una exposición histórica con interpretaciones en vivo de tangos compuestos en el departamento.
Disman, muchas gracias por recibirnos. ¿Podemos decir que se trata de una movida cultural vinculada con la música?
Sí, creo que es la puesta en escena de una movida cultural que es mucho más que lo que se va a hacer el domingo. Este emprendimiento, esta idea, viene avanzando desde el 1.º de octubre del año pasado, Día de la Música, cuando Roberto Tarigo nos convocó a integrar un equipo para estudiar la música en Durazno, investigar y rescatar fotografías. Esa es, quizá, mi especialidad y fue el motivo por el cual fui invitado.
Muchos músicos apoyaron y se hizo aquella primera presentación en la plaza Artigas con motivo del Día de la Música. Fue un indicio que sirvió como termómetro de las ganas que había en Durazno y entre los músicos de rescatar toda esa historia que está ahí, latente, pero que no se conoce, no se ha institucionalizado ni se ha estudiado a fondo.
Después del 1.º de octubre y de ese éxito, que fue notable, seguimos trabajando. Nos reunimos una vez por semana. El grupo inicial lo integran el licenciado Cristian Pintos, el profesor Carlos Fariello, el profesor Roberto Tarigo y yo, pero hemos contado con el apoyo de mucha gente que, ante un requerimiento nuestro, se brinda desinteresadamente a colaborar y aportar datos, fotografías y partituras. Esta movida tiene principio, pero no tiene fin.
El primer capítulo será el tango. ¿Qué aspectos abordará la presentación?
Es algo en lo que las nuevas generaciones recién están empezando a interesarse, pero no lo vivieron en los bailes, en las reuniones o en sus casas. Era habitual que en cada baile estuvieran presentes una orquesta típica y una jazz. La jazz interpretaba otras músicas, mientras que la típica se dedicaba al tango. Esa era una característica de las orquestas de antes.
Todo eso es lo que hemos venido estudiando. Hemos rescatado nombres de orquestas, de cantores y de gente que participó en concursos de tango que se hicieron en Durazno y que las personas no recuerdan, no conocen o no vivieron. También se encontraron partituras de tangos duraznenses, hechos en Durazno. Ya se rescataron y se van a poner en escena, interpretándolos en una segunda parte musical que tendrá la actividad organizada para el domingo.
¿Cómo dieron con ese acervo? Durazno tuvo figuras importantes como César Zagnoli y orquestas típicas que no faltaban en las reuniones bailables de los distintos clubes, como la Orquesta Miguelito, entre otras. ¿En poder de quién estaba ese material?
El mayor aporte, indudablemente, lo hace Roberto, porque su padre tenía la Orquesta Tarigo, donde él, además, se inició. Tiene conocimiento en vivo y en directo: lo tuvo durante toda su vida por la relación con su padre y por la participación en esos eventos desde muy niño. La idea también es de él, y lo destaco porque yo no fui de ir a bailes ni estuve muy vinculado con la música, pero sí con la fotografía.
Se logró formar este equipo, donde todos aportamos de acuerdo con nuestras posibilidades y nuestros gustos.
Hablábamos de que esto tiene comienzo este domingo, pero no tiene fin. ¿La pretensión es continuar con diferentes géneros musicales?
Sí. Cuando empezamos a ver todas las manifestaciones musicales que había, nos encontramos con que aparecían en el recuerdo la banda popular, las bandas estudiantiles y los distintos géneros. Entonces nos preguntamos por dónde empezar. Se dio la casualidad de que comenzamos por el tango y pensamos seguir por otro género.
Es un desafío grande, porque comprende desde la génesis de las orquestas típicas, los primeros bandoneones y las primeras conformaciones, hasta llegar a Piazzolla, con un tango moderno y diferente que no pierde su esencia.
Sí. Toda la evolución que ha tenido el tango desde sus orígenes se manifiesta en las realizaciones que se hicieron. Nosotros no sabíamos —en mi caso, y pienso que a otros integrantes del equipo les pasó lo mismo— que había tantos tangos hechos en Durazno, dedicados a gente de Durazno y creados por gente de Durazno.
Es decir, es una historia desconocida.
Esa es la idea: rescatar y difundir lo que, en definitiva, es parte de la Duraznidad. Es parte de nuestra identidad, que yo llamo Duraznidad.
La invitación, entonces, ¿para cuándo es?
Para el domingo, a las 18:00, en la Sala Lavalleja, con entrada gratuita. Están todos invitados y esperamos que la capacidad alcance. Tendrá una parte teórica, podríamos decir, o de fundamento histórico de lo que se va a mostrar, y después una parte artística, con músicos presentes en el escenario interpretando esos tangos inéditos que se han encontrado y otros aportes.
