Durazno cuenta desde el viernes 31 de julio con un destacamento permanente de la Dirección Nacional de la Guardia Republicana, instalado en el paraje Batoví. La nueva base busca fortalecer la capacidad de respuesta policial, complementar el trabajo de la Jefatura y respaldar operativos en el departamento y otras zonas del centro del país. La inauguración reunió al ministro del Interior, Carlos Negro; al intendente Felipe Algorta, y al director nacional de la Guardia Republicana, Fabián Monzón. Los tres coincidieron en el carácter permanente de la instalación, su alcance regional y la necesidad de coordinar esfuerzos frente a distintas expresiones del delito.
Durazno pasó de recibir refuerzos temporales de la Guardia Republicana a contar con una presencia estable de esa unidad especializada. El viernes 31 de julio fue inaugurado oficialmente el nuevo destacamento en el paraje Batoví, con acceso desde la ruta 5 y una ubicación considerada estratégica para el despliegue dentro y fuera del departamento.
La actividad se realizó después de la ceremonia por el 196.º aniversario de la Jefatura de Policía de Durazno. En ese primer acto, el jefe de Policía, Gabriel Lima, fue el encargado de pronunciar el discurso institucional. Posteriormente, las autoridades se trasladaron a Batoví para inaugurar la nueva base.
Participaron el ministro del Interior, Carlos Negro; el director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya; el subdirector ejecutivo, Robert Taroco; el director nacional de la Guardia Republicana, Fabián Monzón; el intendente Felipe Algorta; el jefe de Policía Gabriel Lima, otras autoridades nacionales y departamentales, efectivos policiales y vecinos.
Una unidad con funciones amplias
La instalación del destacamento no está dirigida exclusivamente a combatir delitos rurales. La Guardia Republicana es una unidad policial de alcance nacional, especializada en tareas operativas, prevención del delito, mantenimiento y restablecimiento del orden público y apoyo a otras dependencias policiales.
Entre sus competencias se encuentran el respaldo en procedimientos de alto riesgo, allanamientos, detenciones y traslados; el apoyo a controles vinculados con la circulación de sustancias y mercaderías ilícitas; la intervención ante incidentes graves y el refuerzo de las jefaturas departamentales cuando la situación lo requiere.
Su presencia permite apoyar actuaciones tanto en zonas urbanas como rurales. El abigeato y otros delitos cometidos fuera de la ciudad forman parte de las preocupaciones señaladas durante la inauguración, pero no representan la totalidad de las funciones que asumirá el destacamento.
Un reclamo que atravesó varios años
La llegada permanente de la Guardia Republicana se produce luego de varios episodios que colocaron a la seguridad entre las principales preocupaciones de la población duraznense.
En agosto de 2019, después de una sucesión de rapiñas y de una movilización ciudadana, efectivos de la Guardia Republicana llegaron al departamento como refuerzo temporal. En aquel momento, las autoridades policiales señalaban que la presencia de la unidad ya había sido solicitada con anterioridad.
A fines de 2023, la preocupación volvió a expresarse públicamente tras diferentes episodios de violencia, entre ellos el ataque a balazos contra una joven de 20 años que aguardaba para ingresar a un local bailable durante la madrugada de Navidad. El caso motivó una importante marcha por las calles de la ciudad y un nuevo reclamo por mayor seguridad.
En octubre de 2025, el Ministerio del Interior informó oficialmente que estudiaba la creación de un destacamento en Durazno. El anuncio se produjo después de una reunión entre Carlos Negro y el jefe de Policía Gabriel Lima, en la que fueron analizadas las políticas de seguridad previstas para el departamento.
En abril de 2026, Felipe Algorta confirmó que se estaba preparando un espacio para recibir a la Guardia Republicana. En una entrevista periodística, el intendente relacionó parte de la violencia registrada en Durazno con el crecimiento del narcotráfico y los vínculos entre grupos locales y organizaciones delictivas de otros puntos del país.
Las estadísticas oficiales también reflejan variaciones que deben considerarse con prudencia. El boletín correspondiente al primer semestre de 2026 registró tres homicidios consumados en Durazno, frente a nueve en igual período de 2025 y uno durante los primeros seis meses de 2024. El propio Ministerio advierte que, en departamentos con cantidades absolutas reducidas, pequeñas variaciones pueden producir cambios porcentuales importantes.
Carlos Negro: descentralización y mayor capacidad operativa
Durante la inauguración, Carlos Negro presentó la apertura como el cumplimiento del compromiso de extender las capacidades especializadas del Ministerio del Interior más allá de Montevideo.
“Dijimos que íbamos a descentralizar y fortalecer la presencia táctica en el interior del país, y hoy estamos aquí afirmando con hechos esa convicción”.
El ministro enmarcó la medida en la construcción del Plan Nacional de Seguridad Pública, concebido con una proyección de diez años. Señaló la necesidad de aumentar las capacidades de prevención, inteligencia y respuesta operativa en los lugares donde se producen situaciones de violencia.
Negro también hizo referencia a los delitos rurales y al abigeato, pero dentro de un planteo más amplio sobre la seguridad pública. El destacamento podrá actuar como respaldo de la Jefatura de Durazno y colaborar en procedimientos realizados en otros departamentos de la región.
Fabián Monzón: una presencia que no será circunstancial
El director nacional de la Guardia Republicana, Fabián Monzón, destacó especialmente el carácter permanente del nuevo destacamento y la importancia de su ubicación para reducir los tiempos de respuesta.
“Instalar un destacamento permanente de la Guardia Republicana en esta tierra no es una decisión circunstancial; es una decisión estratégica, una apuesta al futuro”.
Monzón explicó que la base permitirá brindar una respuesta más rápida y eficiente cuando sea requerido el apoyo de la unidad. También se dirigió a los primeros efectivos destinados al lugar, a quienes recordó la responsabilidad de representar a la institución mediante la disciplina, la integridad, la vocación de servicio y el respeto hacia la comunidad.
Felipe Algorta: reclamo y cooperación institucional
El intendente Felipe Algorta definió la llegada de la Guardia Republicana como una aspiración histórica del departamento. Agradeció al ministro por concretar la instalación y sostuvo que la Intendencia mantendrá una actitud de cooperación, sin renunciar a reclamar las respuestas que considere necesarias.
“Sí, le exigiremos, pero detrás de esa exigencia tendrá siempre la mano extendida de nuestra parte, porque la seguridad la construimos entre todos”.
La Intendencia participó en el acondicionamiento del inmueble destinado al destacamento. Los trabajos comprendieron mejoras edilicias, habitaciones para el personal, adecuación de la instalación eléctrica, conectividad, estacionamiento y acondicionamiento de los espacios exteriores.
Algorta adelantó, además, que el Gobierno Departamental proyecta incorporar recursos para policías eventuales y avanzar en la creación de un centro departamental de monitoreo, como herramientas complementarias al trabajo de la Jefatura de Policía.
Lo confirmado y lo que resta conocer
La información oficial difundida hasta el momento confirma que el destacamento tendrá carácter permanente y que brindará apoyo operativo en Durazno y departamentos vecinos.
Sin embargo, no se informó públicamente la cantidad exacta de efectivos que integrarán la base, el número de móviles asignados ni cómo se distribuirán habitualmente los servicios entre la capital departamental, el interior rural y otras zonas de la región.
La diferencia fundamental respecto de los despliegues anteriores es su permanencia. La Guardia Republicana ya no llegará solamente ante una situación puntual: desde Batoví contará con una base estable para coordinar y ejecutar intervenciones junto con las distintas unidades policiales.
