El edil Pablo Revello planteó en la Junta Departamental dos temas vinculados a la memoria institucional del cuerpo. Por un lado, pidió revisar la presencia de fotos de interventores de la dictadura en el corredor interno donde se destacan presidentes de la Junta. Por otro, propuso trasladar al hemiciclo una obra del pintor uruguayo Zuloaga, que recuerda la convocatoria democrática realizada en 1983 junto al Obelisco de Montevideo.
por Enrique Antonio
Durante la sesión de la Junta Departamental, el edil Pablo Revello (Lista 90, Frente Amplio) hizo uso de la palabra para referirse a dos asuntos que, según recordó, ya fueron planteados en otras oportunidades dentro del legislativo departamental.
El representante frenteamplista señaló que ambos temas tienen relación con la memoria institucional de la Junta y con la forma en que se representan, dentro del edificio, distintos momentos de la historia democrática del país.
El corredor de presidentes y la memoria institucional
Revello recordó que en el corredor interno de la Junta Departamental existe un espacio destinado a destacar, con fotografías y nombres, a quienes ocuparon la presidencia del cuerpo a lo largo de su historia.
Sin embargo, señaló que en ese lugar también aparecen fotografías de vecinos que, durante la dictadura cívico-militar, actuaron como interventores.
A su entender, esas personas no deberían figurar en el mismo espacio de reconocimiento institucional que los presidentes electos de la Junta Departamental.
“Ahí se ha mezclado la foto de algunos vecinos que, en la época de la dictadura, fueron interventores, fueron personas evidentemente colaboradoras con la dictadura y no deberían estar en ese lugar”, expresó.
“No fueron miembros de una Junta Departamental”
El edil sostuvo que los interventores no formaron parte de una Junta Departamental funcionando democráticamente, sino de una estructura designada durante el régimen de facto.
Por eso, consideró que su presencia en ese corredor institucional genera una confusión histórica y política.
“No fueron miembros de una Junta Departamental, sino justamente lo contrario: una junta interventora que le sirvió de excusa al régimen, a la dictadura cívico-militar, para darle algún viso de institucionalidad”, afirmó.
Revello planteó que la corrección de esa situación no requeriría un proceso complejo, sino una decisión administrativa.
“Considero que basta una resolución de presidencia para corregir ese tipo de cosas”, sostuvo, solicitando al presidente de la Junta que tenga a bien considerar el tema.
El cuadro de Zuloaga y el acto del Obelisco
El segundo planteo del edil estuvo referido a una obra del pintor uruguayo Zuloaga, que llegó a la Junta Departamental en el año 2018 por resolución de la presidencia de aquel momento.
Revello recordó que en un principio se había manejado la posibilidad de comprar la obra, aunque finalmente fue donada.
Según explicó, el fundamento de su incorporación era que la Junta Departamental también debía contar con obras de arte destacadas dentro de su edificio.
El edil remarcó que se trata de un cuadro “muy especial”, tanto por su belleza y colorido como por el hecho histórico que representa.
La obra refiere a la gran convocatoria realizada junto al Obelisco de Montevideo en 1983, cuando distintos partidos políticos se pronunciaron contra la dictadura bajo la consigna de un Uruguay democrático y una democracia sin exclusiones.
Una democracia sin exclusiones
Revello recordó que en aquel momento el Frente Amplio estaba proscripto, al igual que numerosos ciudadanos de otros partidos políticos, entre ellos del Partido Nacional y del Partido Colorado.
Por eso, sostuvo que la obra tiene un valor simbólico que trasciende lo artístico.
Representa, señaló, un momento de unidad democrática frente a la dictadura y de reclamo por una democracia plena.
“Representa lo que fue la gran convocatoria junto al Obelisco en Montevideo, que en el año 83 hicieron los distintos partidos políticos en oposición a la dictadura, con la consigna de que Uruguay debería ser democrático y una democracia sin exclusiones”, expresó.
Reubicar la obra en el hemiciclo
El edil planteó que, por su valor histórico y simbólico, el cuadro debería ubicarse en un lugar central de la Junta, y no en una sala o espacio secundario.
Revello comparó la situación con lo que haría una persona si tuviera en su casa una obra especial de un pintor.
“Si en mi casa contara con una obra especial de un pintor, no la pondría en la pieza del fondo, la pondría en la pieza central, en el comedor”, señaló.
En ese sentido, propuso acondicionar alguna de las paredes laterales del hemiciclo para colocar allí la obra.
A su entender, el recinto principal de la Junta es el lugar adecuado para una pieza que representa un momento importante de la historia democrática del país.
Un cuadro visible para la ciudadanía
Revello también argumentó que la ubicación actual del cuadro limita su visibilidad para quienes concurren a la Junta.
Según explicó, muchas personas que se acercan a presenciar las sesiones desde las barras no tienen acceso al espacio donde hoy se encuentra la obra.
Por eso, consideró que colocarla dentro del hemiciclo permitiría que más vecinos pudieran verla y reconocer su valor.
“El cuadro acá en este hemiciclo sería algo hermoso de ver para las personas que se acercan a participar y a presenciar desde las barras”, afirmó.
