Memoria en imágenes es una columna dedicada a recorrer la obra y la trayectoria de algunos de los fotógrafos más importantes de América Latina, cuyas cámaras ayudaron a documentar paisajes, culturas y transformaciones sociales del continente. En esta nueva entrega, el protagonista es el uruguayo Pablo Albarenga, fotógrafo documental y narrador visual cuya obra explora la relación entre las comunidades indígenas, los territorios amenazados y las disputas ambientales que atraviesan América Latina. Desde la Amazonia brasileña hasta las fronteras del continente, sus imágenes construyen un testimonio sobre la memoria, la resistencia y el vínculo entre las personas y la tierra.
Pablo Albarenga nació en Montevideo en 1990 y pertenece a una nueva generación de fotógrafos latinoamericanos que encontró en la imagen documental una herramienta para comprender y narrar las transformaciones del continente. Desde sus primeros trabajos, orientó su mirada hacia los vínculos entre las personas y el territorio, interesado en las historias que se desarrollan lejos de los grandes centros urbanos y en los conflictos que atraviesan a distintas comunidades de América Latina.
Su formación estuvo marcada por el cruce entre la fotografía, la investigación y el periodismo. A diferencia de otros autores dedicados al registro inmediato de la actualidad, Albarenga construyó una obra basada en procesos de largo aliento, acompañando durante años a las personas y los lugares que fotografía. Esa manera de trabajar le permitió desarrollar una mirada profunda sobre temas vinculados a los derechos humanos, la identidad y las consecuencias sociales y ambientales de distintos modelos de desarrollo.
Con el paso del tiempo, su trabajo comenzó a expandirse más allá de Uruguay y encontró en Brasil uno de sus principales escenarios. Allí documentó la vida cotidiana y las luchas de comunidades indígenas, campesinas y organizaciones sociales enfrentadas al avance de la deforestación, la minería y la explotación de los recursos naturales. Sus fotografías recorren territorios atravesados por disputas históricas, donde la tierra no aparece únicamente como un paisaje, sino como parte esencial de la memoria, la cultura y la supervivencia de quienes la habitan.
Gran parte de sus proyectos se desarrollaron en regiones de la Amazonia y en zonas rurales brasileñas, donde siguió de cerca los reclamos de pueblos originarios amenazados por distintos procesos de ocupación y transformación del territorio. En ese contexto, la cámara de Albarenga dejó de ser únicamente una herramienta de registro para convertirse en un medio de investigación y de reflexión sobre las relaciones entre naturaleza, poder y comunidad.
Esa búsqueda terminó por definir una de las características más reconocibles de su obra. Mientras otros fotógrafos centran su atención en los acontecimientos puntuales, Pablo Albarenga apuesta por historias construidas a lo largo del tiempo, en las que el paisaje y las personas forman parte de una misma narrativa. En sus imágenes, la selva, los ríos y la tierra ocupan un lugar tan importante como quienes los defienden y encuentran en ellos una parte fundamental de su identidad.
Uno de los momentos decisivos en la trayectoria de Pablo Albarenga llegó con Seeds of Resistance, un proyecto documental iniciado en distintos territorios de América Latina y centrado en las comunidades que enfrentan el avance de la minería, la agroindustria y otras formas de explotación de los recursos naturales. La serie nació a partir de una pregunta que atraviesa buena parte de su obra: cuál es el vínculo entre las personas y la tierra que habitan.
Para desarrollar ese trabajo, Albarenga recorrió decenas de comunidades indígenas y rurales de la región, documentando las historias de hombres y mujeres que defienden sus territorios frente a distintos procesos de transformación. En lugar de limitarse al retrato tradicional, el fotógrafo construyó una propuesta visual singular: sus protagonistas aparecen fotografiados desde el aire, tendidos sobre el paisaje que intentan proteger, estableciendo un diálogo directo entre el cuerpo y la geografía.
Las imágenes combinan dos dimensiones inseparables de la vida latinoamericana: la memoria de los pueblos originarios y las amenazas que enfrentan sus territorios. Bosques, ríos y zonas rurales dejan de ser simples escenarios para convertirse en espacios cargados de historia, identidad y pertenencia. A través de esa mirada, Seeds of Resistance propone una reflexión sobre las consecuencias sociales y ambientales de los cambios que atraviesan el continente.
El proyecto alcanzó reconocimiento internacional en 2020, cuando Pablo Albarenga recibió el premio al Fotógrafo del Año en los Sony World Photography Awards, uno de los galardones más importantes de la fotografía contemporánea. La distinción no solo consolidó su carrera, sino que también representó un reconocimiento para la fotografía documental latinoamericana, históricamente narrada desde miradas externas.
Con Seeds of Resistance, Albarenga logró sintetizar algunas de las preocupaciones centrales de su obra: la defensa del territorio, la relación entre las comunidades y la naturaleza y la necesidad de construir relatos propios sobre América Latina. Más que un registro de conflictos ambientales, la serie se convirtió en un testimonio visual sobre la resistencia y la memoria de quienes habitan esos espacios.
El reconocimiento obtenido por Seeds of Resistance marcó un punto de inflexión en la carrera de Pablo Albarenga y amplió el alcance internacional de su trabajo. A partir de entonces, sus fotografías comenzaron a circular con mayor fuerza en publicaciones, exposiciones y proyectos periodísticos dedicados a los derechos humanos, el medioambiente y las transformaciones sociales del continente.
Instalado entre São Paulo y Montevideo, Albarenga desarrolló una trayectoria estrechamente vinculada al periodismo de investigación y a la divulgación de problemáticas ambientales. Su trabajo se concentra en temas relacionados con la justicia social, el cambio climático y los conflictos territoriales, con especial atención a las comunidades indígenas y rurales de América Latina. En los últimos años, también se desempeñó como editor fotográfico de Sumaúma, un medio especializado en la Amazonia brasileña.
La proyección internacional de su obra lo llevó a convertirse en explorador de National Geographic, una distinción reservada para investigadores, científicos y narradores visuales que desarrollan proyectos de largo alcance. Desde ese espacio, Albarenga profundizó sus investigaciones sobre la Amazonia y sobre el impacto que las transformaciones ambientales producen en las poblaciones que habitan la región. Sus imágenes y ensayos fueron publicados, entre otros medios, por National Geographic, The Washington Post Magazine, The Guardian y El País.
Paralelamente, mantuvo una estrecha colaboración con el Pulitzer Center, organización dedicada al periodismo de investigación, que respaldó varios de sus proyectos documentales y educativos. Parte de las fotografías que integran Seeds of Resistance fueron realizadas en el marco de iniciativas impulsadas junto a esa institución y al Rainforest Journalism Fund, centradas en la defensa de los territorios amazónicos.
Más allá de los premios y del reconocimiento internacional, la obra de Pablo Albarenga conserva una característica constante: la voluntad de construir relatos sobre América Latina desde la propia región. Cuando recibió el Sony World Photography Awards en 2020, el fotógrafo destacó no solo la posibilidad de dar visibilidad a las comunidades amazónicas, sino también el hecho de que el máximo reconocimiento hubiera recaído en un autor latinoamericano, en un continente cuya historia, durante mucho tiempo, fue narrada desde miradas externas.
Esa preocupación por la relación entre las comunidades y el territorio también quedó reflejada en sus proyectos editoriales. En 2020 publicó Retomada, un libro editado por Alter Ediciones que reúne fotografías tomadas entre 2016 y 2019 sobre la vida y la lucha de distintos pueblos indígenas de Brasil por recuperar sus tierras ancestrales. La obra, de 148 páginas, propone un recorrido por aldeas y territorios guaraníes y aborda las llamadas «retomadas», procesos mediante los cuales numerosas comunidades buscan restablecer el vínculo con espacios históricamente ocupados o transformados.
A lo largo del libro, Albarenga documenta no solo la resistencia frente a grandes proyectos extractivos y de infraestructura, sino también la vida cotidiana, las tradiciones y las formas de organización de pueblos originarios distribuidos entre Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay. Más que un registro periodístico, Retomada constituye una reflexión sobre la memoria, la identidad y la persistencia de culturas que continúan enfrentando profundas transformaciones en América Latina.
En paralelo a sus publicaciones, el fotógrafo uruguayo ha participado en proyectos colectivos y exposiciones internacionales dedicadas a la Amazonia y a las comunidades indígenas del continente. Sus trabajos formaron parte de iniciativas recientes como Amazonias. El futuro ancestral, presentada en Barcelona, una muestra que reunió a artistas, investigadores y referentes indígenas para pensar el presente y el futuro de la región amazónica desde perspectivas surgidas en el propio territorio.
Las fotografías de Pablo Albarenga integran hoy exposiciones, publicaciones y proyectos desarrollados en distintos países, pero, más allá de los premios y del reconocimiento internacional, su obra conserva una misma preocupación: documentar la relación entre las personas y los territorios que habitan. A través de sus imágenes, el fotógrafo uruguayo construyó un archivo visual sobre comunidades que defienden formas de vida, tradiciones y vínculos con la naturaleza que atraviesan profundas transformaciones.
En cada uno de sus proyectos, el paisaje deja de ser un simple escenario para convertirse en parte esencial del relato. La selva, los ríos, los campos y las fronteras aparecen ligados a quienes viven en ellos y encuentran allí una parte fundamental de su identidad. Sus fotografías no buscan únicamente registrar conflictos o acontecimientos, sino también preservar la memoria de quienes habitan esos espacios y dar visibilidad a historias que, muchas veces, permanecen fuera de los grandes relatos.
Entre la investigación periodística y la fotografía documental, Pablo Albarenga construyó una de las miradas más singulares de la fotografía latinoamericana contemporánea. Su obra propone una reflexión sobre el territorio, la resistencia y el modo en que las comunidades continúan defendiendo su lugar en el mundo. Allí, entre la memoria y el paisaje, sus imágenes encuentran una forma de narrar la América Latina del presente.
