Baldenegro: “No somos mayoría para imponer lo que pensamos”

El edil nacionalista Jhonny Baldenegro asumió la vicepresidencia de la Junta Departamental de Durazno y habló sobre el significado político y personal de este nuevo rol. Destacó el respaldo de su familia, el compromiso con los vecinos y la importancia de construir acuerdos entre los distintos partidos políticos para trabajar por el departamento.

Bueno, Jhonny, gracias por permitirnos conversar contigo en un día muy especial, sin lugar a dudas. Y digo, aparte de ser un día muy especial porque es un cambio en lo que tiene que ver con la mesa de la Junta Departamental, también se da que la vicepresidencia es tuya. Un edil joven, sin ofender, con poca experiencia, recién haciendo sus armas en esto, que está bueno también, pero que asume una responsabilidad muy grande. Contame un poquito qué significa para ti este momento.

En principio, orgulloso y agradecido. Orgulloso y agradecido a mis abuelos, que me hicieron nacionalista; siempre lo digo. Es una experiencia linda, pero uno se prepara para esto. Eso que decís tú es totalmente verdad: la experiencia uno la va a ir agarrando poco a poco.

Si bien yo estoy en la política desde 2009, este es un rol totalmente distinto, porque no es lo mismo la militancia que estar en pleno ejercicio del edilato. Nada, contento, orgulloso de lo que he logrado gracias al apoyo de mi familia, de mi Lista 400, de la 424 en Sarandí del Yí y de toda la gente que me acompaña.

La verdad es que es un paso muy importante en mi carrera política. En un año como edil creo que me he preparado para esto y lo asumo con total responsabilidad y compromiso porque, como yo siempre digo, desde el momento en que logramos el edilato no había tiempo para festejar. Siempre lo he dicho y lo repito: es hora de trabajar, de enfocarse, de escuchar al vecino, porque somos la voz del pueblo, y aceptar las críticas, las constructivas con responsabilidad y las destructivas también, porque de todo aprendemos.

Me dejaste un poco descolocada porque te sabemos comprometido desde todos los lugares. Te conocemos desde hace mucho tiempo, desde tu desarrollo como docente, pero ¿vos te esperabas esto cuando allá por las internas un día hicimos una nota en plena carrera política?

Cuando formé la lista en Sarandí del Yí, a petición de Felipe, uno tenía otras aspiraciones que paso a paso se fueron dando, porque la idea era ser candidato a alcalde. A medida que pasa el tiempo, uno se da cuenta de que quizás no era el momento, porque para eso tiene que estar preparado, no solo políticamente, sino también psicológicamente, y eso influye muchísimo.

Había otro compañero con mayor experiencia, mayor madurez y apto para realizar el trabajo, y se apoyó esa candidatura al cien por ciento. Cuando Felipe me propuso lo del edilato, también se habló en familia, porque esto no lo decido yo solo. Tengo una familia atrás que es la que me apoya, la que me da la confianza para seguir y la que enfrenta los desafíos.

Yo vengo los jueves, a veces otras semanas también, y mi compañera queda con nuestros hijos. La verdad es que es un todo que se disfruta, pero que se intenta desarrollar con mucha responsabilidad y seriedad sobre todas las cosas.

¿Qué desafíos enfrentás ahora, Jhonny?

Los desafíos son, en primer lugar, seguir aprendiendo, tanto en lo personal como en lo político. Seguir compartiendo experiencias y aprendiendo de mis colegas nacionalistas, frenteamplistas y del Partido Colorado, porque de todos aprendemos.

Seguir escuchando y recorriendo, porque yo siempre digo que esto es una moda: hoy me toca estar estos años, pero quizás dentro de algunos años la gente no nos elija y me toque dar un paso al costado. Mientras tanto, hay que aprovechar, escuchar al vecino y, cuando termine el edilato, poder mirar a la gente a la cara y tener la conciencia tranquila de que dimos lo mejor de nosotros.

Siempre se puede mejorar, pero lo importante es tener la tranquilidad de poder decirle al vecino: “Esto lo pudimos hacer y esto no”. En política, cuando decís que sí sos buenísimo y cuando decís que no sos el malo, pero muchas veces tenemos que aprender a decir que no, porque es algo que la gente a veces no espera, pero es la realidad.

Lo importante es intentar dar una respuesta: quizás ahora no se puede, quizás sí, déjame consultar, pero siempre responder, porque muchas veces escuchamos y no contestamos.

—Esa fue la consigna de Felipe también, ¿no? Compromiso y no promesa.

—Nosotros nunca prometemos, siempre nos comprometemos. Desde que empezamos en la interna, las cosas con las que nos comprometimos las hemos logrado y eso nos da la tranquilidad de saber que vamos por el buen camino: el camino de la sinceridad y la responsabilidad.

Sobre todo, entender que el vecino cuando llega a nosotros no lo hace por hobby. Algunos llegan por un mangazo o algo de eso, es normal, es parte de la política, pero hay vecinos que llegan con problemas realmente serios y confían esos problemas en nosotros. Tenemos que responderles porque, realmente, tenemos un rol importante.

—Jhonny, tú fuiste edil por Sarandí del Yí. ¿Cómo fue tu relacionamiento con Rizzo? Y te pregunto esto porque Rizzo siempre ha estado muy activo con pedidos de informes, que es su posición como edil, pero hoy se da una integración inédita en la mesa de la Junta, donde confluyen tres partidos políticos. Además, se escucha más al Frente Amplio y, si las ideas son buenas, se llevan adelante.

—Nosotros, como Partido Nacional, sabemos que somos mayoría y no por eso tenemos que imponer lo que pensamos. Tenemos una responsabilidad importante en la toma de decisiones, pero eso no significa imponer.

Nosotros escuchamos y reflexionamos. Hay ideas muy buenas. Cuando empecé a formar la Lista 424 en Sarandí del Yí invité a mucha gente del Frente Amplio y del Partido Colorado, porque si quiero formar una agrupación compacta, sólida y buena, todos tienen ideas valiosas y proyectos lindos para compartir.

Mucha gente me decía: “Yo soy del Frente Amplio, no te puedo acompañar”. Y yo respondía: “Bueno, si llego, te voy a pedir tus ideas o te las voy a robar sin que te enteres, porque me gustan y porque se pueden llevar adelante”.

Con Rizzo tengo muy buena relación. En el caso de los pedidos de informes, a veces me molestan, soy sincero, porque veo que algunos se sientan en la bancada y hacen pedidos de informes, primero, para que al otro día salgan en la prensa. Ese es el punto número uno.

Y el punto número dos es que hay ediles que hacen pedidos de informes y no cruzan Santa Bernardina. Eso también me molesta muchísimo, porque yo puedo estar tomando mate con mi familia un sábado o un domingo y decir: “Vamos para Cerro Chato”, “vamos para Blanquillo”, “vamos para El Carmen”.

Está bueno porque corresponde. Yo siempre digo que no soy edil por Sarandí del Yí, soy edil departamental. En Durazno he presentado muchas propuestas y me llama la atención que un edil que vive en Sarandí del Yí proponga cosas para Durazno y que otros ediles que viven en Durazno se dediquen únicamente a los pedidos de informes.

Cada uno sabe lo que hace. Yo intento recorrer, trabajar y escuchar. Muchas veces puedo hacer muchas cosas y otras no, y queda ese gusto amargo de pensar que podría haber hecho algo más o que ciertas cosas no están a mi alcance.

También se trabaja en conjunto con las juntas de departamentos vecinos. Hice un planteo sobre la Curva Perdomo junto a una edil de Florida, y la semana pasada hicieron una cartelería nueva que, lamentablemente, un camión volvió a arrancar.

Estamos en contacto, por ejemplo, con Domingo Rielli. Le mandé un mensaje para ver si podíamos hacer algo por el Ministerio y me respondió. A Rinaldi le mandé un mensaje y no me respondió. Así como nos gusta que nos escuchen, también nos gusta ser escuchados.

Una de las cosas que siempre me dijo Felipe y que aprendí desde 2009 es que el “no” ya lo tenemos asegurado; nosotros tenemos que ir por el “sí”. Hay que abrir puertas, golpear puertas, y si golpeás una vez y no te abren, golpeás dos veces y, a la cuarta, te van a abrir por insistencia. O la puerta se rompe de tanto golpear o te van a tener que dar una respuesta. Eso lo aprendí y trato de aplicarlo siempre.

—¿Pronto para esta noche?

—Pronto, ansioso y contento. Yo siempre digo que esto es como un partido de fútbol: a la hora de jugarlo tienen que existir esos nervios. El día que yo no tenga nervios, será como sentarme en un plenario cualquier jueves y ahí me voy a replantear si estoy en el lugar correcto.

Todos los jueves que vengo acá, cuando me toca hablar, me pongo nervioso. Muchas veces me emociono porque he planteado temas de salud mental y tengo amigos que ya no están entre nosotros. El otro día hablé sobre el adulto mayor y yo tengo a mi abuela de 98 años, a la que intento acompañar siempre.

Cuando no se valoran esas cosas, o cuando vemos que la salud mental se utiliza para hacer política, me emociona. Intento morderme el labio y seguir adelante, pero el día que me falte eso no sé si voy a seguir. Capaz que me voy a mi casa a disfrutar más de mis hijos, aunque ya los disfruto mucho.

Ese miedo y esas ansias siempre están. Y saber que hoy también voy a hacer historia, porque en la primera presidencia del Frente Amplio el vicepresidente va a ser yo, también me llena de orgullo. Significa que se trabaja en conjunto y que buscamos un mejor Durazno.

—Es un día icónico: el Frente Amplio en la presidencia, la segunda vicepresidencia para el Partido Nacional, representado por vos desde la Lista 400, y el Partido Colorado en tercer lugar. ¿Qué te dice eso?

—Unión, responsabilidad y saber que acá no hay banderas políticas. Acá queremos lo mejor para Durazno.

Muchas veces, cuando votamos cosas y hay ediles que no acompañan iniciativas beneficiosas para Durazno y toman más en cuenta lo que diga el presidente o algún ministro, eso me molesta.

Yo, antes de ser uruguayo, soy duraznense y voy a querer lo mejor para mi Durazno siempre.

—No, a ustedes y siempre a las órdenes.