Martín Sastre realizó un balance positivo de su primer año al frente de la Junta Departamental, destacando la aprobación de los presupuestos quinquenales, el relacionamiento entre las distintas bancadas y el proceso de modernización del organismo. Además, se refirió a la futura presidencia del frenteamplista Claudio González, a las obras de mantenimiento del edificio y a la situación generada en torno a Baygorria y el parque fotovoltaico, asegurando que ambos proyectos pueden coexistir y beneficiar al departamento.
—Pensamos que la gestión fue buena porque los dos grandes temas que hay que resolver en el primer año, que son la aprobación de los presupuestos quinquenales, tanto de la Intendencia como de la Junta Departamental, se llevaron a cabo. Además, no por casualidad, el presupuesto de la Intendencia fue votado por 31 ediles y el de la Junta Departamental por 29.
Eso no es un tema menor, porque una de las metas que nos trazamos fue tender puentes entre las distintas bancadas y generar un buen vínculo y un buen diálogo, tanto a la interna de nuestro partido como también con los otros partidos. Esa era la impronta que le queríamos dar a esta Junta Departamental: tender puentes y dialogar.
También está el vínculo que se tiene que construir desde el primer año entre el Ejecutivo y el Legislativo para coordinar acciones que se proyectan desde el comienzo, pero que tienen incidencia en los años posteriores del nuevo gobierno.
—Además, una señal muy importante fue la apertura en este sentido, un hecho histórico, en el entendido de que por primera vez en más de 40 años se le concede al Frente Amplio presidir la Junta Departamental en este segundo ejercicio.
—Sí, esa fue una de las primeras señales que quiso marcar el intendente Felipe Algorta. La misma noche de la elección planteó la idea de que el segundo año fuera presidido por un integrante del Frente Amplio.
Durante todo este año trabajamos para que justamente fuera así. Hay un muy buen ambiente y creemos que es positivo que exista una rotación en la presidencia de la Junta Departamental y que, en algún período, sea ocupada por un partido de la oposición. Ya en el período pasado integró la mesa un representante del Partido Colorado y este año le tocará a un integrante del Frente Amplio.
—El futuro presidente que asumirá este jueves será el edil del MPP, Claudio González. ¿Están confirmadas la primera y la segunda vicepresidencia?
—Todavía no tenemos la confirmación de cómo vamos a integrar la mesa. La primera vicepresidencia será para el Partido Nacional y es lo único que puedo adelantar hasta el momento.
—También se menciona extraoficialmente algún nombre para la segunda vicepresidencia.
—No estamos manejando nombres todavía. En la jornada de hoy vamos a definir la primera y la segunda vicepresidencia.
Finalmente, Johnny Baldenegro ocupará la primera vicepresidencia por la Lista 400, mientras que Gabriel Montes de Oca, dirigente del Partido Colorado, asumirá como segundo vicepresidente, tras la renuncia de Luis Gelos a la vicepresidencia.
—¿Qué te queda en el debe en este primer ejercicio?
—En realidad, quería avanzar mucho más en la parte tecnológica y en todo lo relacionado con la informática de la Junta Departamental. En las primeras reuniones que tuvimos durante el Congreso de Ediles, y en contacto con presidentes de otras juntas departamentales, nos dimos cuenta de que éramos una de las juntas más atrasadas en ese aspecto.
Seguimos manejándonos en papel. La documentación y la comunicación entre el Ejecutivo y el Legislativo continúan realizándose en formato papel y, además, mediante cuadernillos. En los tiempos que corren, debemos avanzar hacia el expediente electrónico.
Hicimos contactos con empresas proveedoras y está todo pronto para que, en los próximos meses, pueda realizarse el llamado correspondiente. No podíamos hacerlo antes porque no teníamos el presupuesto aprobado.
Son de esas cosas en las que, por lo menos, avanzamos todo lo posible para tener una Junta Departamental más moderna y actualizada en materia informática, tanto con el expediente electrónico como con otro tipo de software que mejorarán la comunicación interna y también hacia afuera, brindando una mayor conexión con la ciudadanía.
Otra de las cuestiones en las que estamos a mitad de camino, pero que iniciamos durante nuestra presidencia, fue la conformación de una mesa integrada por los tres partidos, con el objetivo de marcar una línea de trabajo y definir cuáles eran los pasos para modernizar la Junta.
Allí se incluye el tema tecnológico del que recién hablaba, pero también la reestructura derivada del recambio generacional. Diseñamos un proceso sobre cómo iba a realizarse ese recambio mediante llamados internos y externos.
Ya cumplimos con el llamado externo para el cargo de contador, que fue ganado por Juan Campos, quien también nos asesoró durante parte del proceso de elaboración de los presupuestos quinquenales. Ahora ya están las bases para comenzar a trabajar en el llamado interno para cubrir la vacante del secretario general.
En cuanto al edificio de la Junta Departamental, sostuvo que una construcción antigua requiere un mantenimiento permanente.
“Hacer un edificio antiguo necesita un mantenimiento constante todos los años. Hay que realizar tareas de conservación y el problema que tenemos en la ciudad es el de las humedades, con las que hay que aprender a combatir y, a veces, también a convivir, porque brotan desde el suelo.
Este edificio, que es emblemático para la ciudad, además de ser precioso y muy cómodo, cuenta con una partida destinada al mantenimiento. Además, no solo es utilizado por los ediles, sino que también se presta a distintas instituciones para que hagan uso de la sala y de las instalaciones.
Es un edificio que pertenece a todos los habitantes del departamento y, con más razón, debemos mantenerlo en buenas condiciones.
Por ahora, este año no será necesario realizar trabajos en la azotea, aunque sí habrá que hacerlos el año próximo. También estuvimos realizando tareas de limpieza y modernizando parte de la iluminación de la fachada. Además, se vienen obras en la parte de las plantas y de los pisos”.
Sobre la situación vinculada a Baygorria y al parque fotovoltaico, y la incidencia que el tema pudo haber tenido en el relacionamiento político, Sastre expresó:
“Creo que este es un problema que viene desde Montevideo y que afecta a los habitantes del departamento. Estamos convencidos de que los dos proyectos son viables y pueden convivir perfectamente.
Es una etapa de diálogo entre los distintos actores políticos y, obviamente, dentro de la Junta tenemos que generar esas instancias para buscar acuerdos y encontrar lo mejor para la gente.
El proyecto de Baygorria como polo turístico es muy importante para el departamento. Tener ese punto de desarrollo sobre el río Negro es fundamental. Muchas veces hemos vivido de espaldas al río y allí tenemos recursos muy valiosos para desarrollar turísticamente.
La idea del intendente Algorta de impulsar el pueblo de Baygorria debe recibir apoyo, porque también generará empleo en el futuro. La granja fotovoltaica, en cambio, no dejará puestos de trabajo permanentes. Es un proceso en el que, una vez instalada, la mayor parte de la inversión ni siquiera queda en el departamento.
Sin embargo, los dos proyectos pueden coexistir y lo que debemos hacer es tender puentes y buscar la mejor alternativa y la mejor solución para los habitantes del departamento”.
Consultado sobre si la reunión mantenida días atrás entre el intendente Felipe Algorta y la diputada Rinaldi abre una nueva instancia de diálogo, respondió:
“Cualquier persona que conozca la zona o vaya hasta allí y observe el lugar destinado al desarrollo turístico y el espacio pensado para la instalación de los paneles fotovoltaicos, se dará cuenta enseguida de que ambos proyectos son viables y son muy positivos para nuestro departamento.
Creo que esta reunión entre el intendente y la diputada Rinaldi va a facilitar el diálogo y ojalá permita que los dos proyectos salgan adelante, porque eso beneficiará a todos los habitantes del departamento”.
