El fisicoculturista duraznense Rafael Barragán tuvo una actuación sobresaliente en el torneo Apertura Uruguay 2026, disputado en Fray Bentos, donde obtuvo cuatro primeros puestos y se consolidó entre los principales exponentes nacionales de la disciplina. En diálogo con Página Cero, habló sobre la preparación, la exigencia física y mental de la competencia y el trabajo realizado junto a su entrenador.
El fisicoculturista duraznense Rafael Barragán tuvo una actuación sobresaliente este fin de semana en el torneo Apertura Uruguay 2026, disputado en el Teatro Miguel Young de Fray Bentos.
Barragán se consagró como una de las grandes figuras del certamen al conquistar cuatro primeros premios, confirmando el gran momento deportivo que atraviesa y consolidándose entre los principales exponentes del fisicoculturismo nacional.
El torneo Apertura reunió a competidores de distintos departamentos y marcó el inicio de la temporada oficial de NABBA Uruguay, una de las organizaciones más importantes de este deporte. Con esta destacada actuación, el atleta continúa sumando logros a una carrera en permanente crecimiento y vuelve a dejar a Durazno en lo más alto del fisicoculturismo uruguayo.
—Rafa, bienvenido. Impresionante actuación.
—Muchas gracias. Estoy muy contento por haber obtenido estos cuatro primeros premios y haber salido campeón en cada categoría.
Estoy disfrutando este momento tan especial después de todo el esfuerzo enorme que hice. Tuve que esforzarme el doble de lo que fue la última competencia. Aposté a que podía exigir un poco más: doble entrenamiento, ajustar todavía más las dietas y ordenar los horarios para seguir entrenando y cumpliendo con todo lo que había que hacer.
—¿Podés contar cómo fue la preparación? Cuando hablás de ajustar la dieta, ¿qué implica exactamente?
—En realidad, se trata de ajustar los gramos de cada comida junto al coach, Leonardo Seriani, a quien le mando un fuerte abrazo porque hizo todo el seguimiento. Gran parte del logro también es de él, porque sin su trabajo hubiese sido imposible.
Fuimos modificando la alimentación: en algunos momentos agregamos comidas y, en la puesta a punto final, se redujeron determinadas cantidades para lograr una definición que estuvo muy cerca de ser perfecta y que me permitió alcanzar estos primeros lugares.
Siempre digo “casi perfecta” porque siempre hay algo más para mejorar. En esta preparación se ajustó mucho más la dieta que el entrenamiento.
—¿Cuál fue la mayor exigencia de esta competencia?
—Los rivales fueron muy buenos. Hubo momentos en los que nos pusieron cabeza a cabeza. Van eliminando a quienes quedan terceros o cuartos y, al final, enfrentan a los dos mejores para que los jueces definan.
En esas instancias hay que hacer poses libres y lucirse. Ahí fue donde pude marcar la diferencia. En dos ocasiones tuve que definir la categoría en los últimos minutos y logré imponerme poniendo en juego la parte escénica, la preparación física y también la mental.
Es como disputar una final entre los dos mejores competidores de cada categoría.
—¿Todo eso se define mostrando los grupos musculares?
—Claro. Se trata de mejorar las poses y destacarse en esos minutos decisivos, porque te exponen arriba del escenario y quedás solo frente a otra persona.
—¿Esperabas un resultado tan contundente?
—No. Cuando gané la primera categoría empecé a retocar la pintura corporal. Mi novia, Natalia, me dio un apoyo tremendo durante toda esta segunda preparación. Gracias a ella, que fue muy importante en todo el proceso.
La pintura también tiene mucho que ver, porque ayuda a resaltar la definición muscular.
—Además de la condición física, está la estética.
—Exactamente. Hay que recordar que competimos sobre un escenario, en un teatro de Fray Bentos muy lindo, con luces y cámaras. Todo eso influye y hay que trabajar mucho la pintura para que el físico luzca de la mejor manera.
Todo tiene un detalle y forma parte de la competencia.
—¿Cómo era un día de preparación para esta jornada?
—No te voy a decir exactamente qué comía, pero sí cómo se organizaba. Había comida uno, comida dos, comida tres, comida cuatro, comida cinco, comida seis y comida siete.
—¿Siete comidas?
—Sí, siete comidas, cada tres horas. Todo estaba marcado por el reloj. Incluso, si estabas durmiendo, había que levantarse, comer y volver a acostarse.
En mi caso, como trabajo de noche, no tenía tantos problemas porque llevaba la comida conmigo y no estaba durmiendo. Se me complicaba un poco más en la mañana.
Aprovecho también para agradecerles a mis compañeros del turno de las 15 por todo el apoyo: Pablo, Erwin, Luca, Pedro, Sara, Richard y toda la barra que siempre estuvo acompañándome.
—¿Qué significan estos cuatro trofeos y cuáles son los más importantes para vos?
—La categoría Men’s Physique es en la que estoy incursionando y es la más importante para mí. Dentro de ella, la Men’s Physique Master fue la principal porque tuvo rivales muy duros.
Después vino la Men’s Physique Senior, que también fue muy exigente, y luego la Men’s Physique Novato, en la que participaron muchas personas que competían por primera vez. Ahí pude ganar de punta a punta gracias a la condición física que llevaba y porque ya me sentía más seguro arriba del escenario.
La cuarta categoría fue Men’s Physique Short, en la que me anoté casi sobre el final.
El Men’s Physique busca una espalda en forma de “V”, hombros redondeados, tríceps marcados y un abdomen seco y definido, aunque sin un volumen excesivo.
La categoría Short utiliza un pantalón más corto que deja ver más el trabajo de piernas, por lo que exige un desarrollo físico distinto.
—Porque a veces se ve mucho volumen arriba y menos desarrollo abajo.
—Exactamente. En esta categoría también tenés que tener buenas piernas.
La modalidad Men’s Physique Short solamente existe dentro de la federación NABBA; la IFBB no la tiene. Por eso aproveché para anotarme. Es una categoría muy difícil.
—Para algún joven o alguna persona que quiera empezar en el fisicoculturismo, ¿puede acercarse a través tuyo?
—Sí, claro. Este es un gran momento para que quienes quieran arrimarse al gimnasio o al deporte en general puedan hacerlo.
No solamente para el fisicoculturismo. Siempre es un buen momento para empezar a entrenar y prepararse.
