Icasuriaga planteó preocupación por la reglamentación de INAU para bailes con ingreso de menores

El edil Santiago Icasuriaga planteó en la Junta Departamental su preocupación por la reglamentación del INAU aplicada a bailes y fiestas organizadas por clubes sociales y salones. Señaló que las exigencias y posibles multas están llevando a muchas instituciones a realizar eventos solo para mayores de 18 años, dejando afuera a adolescentes de 15, 16 y 17 años.

por Enrique Antonio

Durante la sesión de la Junta Departamental, el edil Santiago Icasuriaga (Lista 55, Partido Nacional) puso sobre la mesa una problemática que, según señaló, afecta a clubes sociales, salones y organizaciones que realizan fiestas, bailes y actividades con presencia de público joven.

El representante nacionalista se refirió a la reglamentación de INAU vinculada al ingreso de menores de 18 años a eventos donde también existe venta o consumo de alcohol.

Según explicó, la normativa exige separar físicamente el espacio donde están los menores del sector donde se vende o consume alcohol, incluso mediante una reja u otro tipo de división.

“La reglamentación de INAU exige que haya una reja que separe la parte donde se consume o se vende alcohol de donde tienen que estar los menores”, señaló.

Dificultades para los clubes y organizadores

Icasuriaga sostuvo que cumplir con esas exigencias genera dificultades importantes para las instituciones organizadoras, especialmente porque en la práctica resulta complejo controlar permanentemente la circulación de adolescentes y adultos dentro de un evento.

El edil explicó que los permisos pueden solicitarse para mayores de 14 años, mayores de 16 años o directamente para mayores de 18.

Sin embargo, advirtió que, si en una inspección de INAU se encuentra a un menor en el lugar donde se vende alcohol, o a un mayor consumiendo alcohol en el sector destinado a menores, la multa recae sobre la institución organizadora.

“Si va una inspección de INAU y encuentra un menor en el lugar donde se vende alcohol, o un mayor consumiendo alcohol en el lugar donde están los menores, corre una multa, y no es chica”, expresó.

Eventos solo para mayores de 18 años

El edil señaló que, como consecuencia de esta situación, muchas instituciones están evaluando realizar bailes únicamente para mayores de 18 años.

A su entender, eso termina dejando afuera a adolescentes de 15, 16 y 17 años, que antes podían participar de determinadas actividades sociales en espacios organizados.

Icasuriaga puso como ejemplo lo ocurrido recientemente en el Club Sarandí, donde, según dijo, debieron quedar afuera jóvenes de esas edades por el riesgo de sanciones.

“Tuvimos que dejar afuera chiquilines de 15, 16 y 17 años justamente por el problema de las multas ante una inspección de INAU”, afirmó.

“No les estoy echando la culpa a los inspectores”

El edil aclaró que su planteo no está dirigido contra los inspectores de INAU, con quienes dijo haber conversado sobre el tema.

“No les estoy echando la culpa a ellos. Acá el tema es la reglamentación que tiene INAU”, sostuvo.

Según Icasuriaga, el problema está en que la normativa genera una situación contradictoria: las instituciones deben extremar controles para evitar el ingreso de menores o para separarlos de los espacios donde hay alcohol, pero muchos de esos jóvenes terminan quedando en la calle, sin seguridad ni supervisión.

Menores afuera y sin control

Para el edil, impedir el ingreso de adolescentes a fiestas organizadas no necesariamente evita el consumo de alcohol, sino que puede trasladar el problema a la vía pública.

“Nosotros les prohibimos la entrada a menores de 18 años, pero esos menores se quedan en la calle consumiendo alcohol y quién sabe qué otras cosas más”, expresó.

Icasuriaga sostuvo que dentro de las instituciones hay seguridad y cierto control, mientras que en la calle los jóvenes quedan más expuestos.

“Si se les permitiera entrar, dentro de las instituciones hay seguridad; en la calle no tienen seguridad ninguna”, señaló.

Multas y necesidad de revisar la normativa

El edil advirtió que las multas pueden superar los 100.000 pesos, lo que representa un riesgo económico importante para clubes y organizaciones sociales.

Por ese motivo, consideró necesario revisar la reglamentación a nivel nacional, de forma de encontrar un equilibrio entre la protección de los menores, el control del consumo de alcohol y la posibilidad de que los adolescentes participen en espacios seguros.

“Creo que acá el gobierno tiene que hacer algo con respecto a esto, porque de esta manera lo que estamos haciendo es dejando a los gurises en la calle”, afirmó.

Pedido a diputados e INAU

Icasuriaga solicitó que sus palabras sean remitidas a los dos diputados por el departamento y a la dirección de INAU, para que el tema pueda ser analizado y trabajado a nivel nacional.

El planteo busca abrir una discusión sobre los efectos prácticos de la normativa y sobre las dificultades que enfrentan las instituciones locales a la hora de organizar actividades con participación de adolescentes.