José Rizzo: “Sarandí del Yí necesita un Centro Ciudadela”

El edil José Rizzo, de la Lista 1971 del Frente Amplio, presentó ante la Junta Nacional de Drogas un proyecto para crear un dispositivo Ciudadela en Sarandí del Yí. En entrevista con Página Cero, explicó que la iniciativa surge del reclamo de familias afectadas por el consumo problemático de drogas y de la necesidad de atender una microrregión que incluye localidades de Durazno, Florida y Lavalleja. También habló del superávit acumulado por la Intendencia, de obras pendientes en Sarandí del Yí.

por Enrique Antonio

Con respecto a la creación de un nuevo Centro Ciudadela en Sarandí del Yí. ¿Cómo surge esa idea y bajo qué necesidad se plantea este proyecto?

La idea surge de una necesidad que plantean, sobre todo, las familias afectadas por el consumo problemático de drogas. Yo siempre digo que no estoy inventando la pólvora. Esto surge de escuchar e intercambiar con la gente, con integrantes de algunas instituciones y con personas que están tratando de formar y trabajar en una junta local de drogas en Sarandí del Yí.

A partir de esos intercambios se llega a una conclusión lógica, y es más que evidente: se necesita un Centro Ciudadela.

Sabemos que hay vecinos y vecinas de Sarandí del Yí que vienen al Centro Ciudadela de Durazno, que funciona y trabaja bien. Esto no es una crítica hacia el funcionamiento del Centro Ciudadela. Pero los Centros Ciudadela están instalados en las capitales departamentales, y Sarandí del Yí siempre ha estado en una zona de influencia muy importante.

Con la mejora de las rutas, y lamentablemente con el avance del consumo problemático de drogas en localidades muy pequeñas del interior del país, vemos que Sarandí del Yí está rodeado por una microrregión de entre 15 y 20 mil habitantes.

¿De dónde salen esos habitantes? Tenemos, por ejemplo, Capilla del Sauce, que está a 18 kilómetros de Sarandí del Yí, pero pertenece al departamento de Florida y se encuentra a 120 kilómetros de su capital departamental.

Nos pasa lo mismo con Nico Pérez y Batlle y Ordóñez, dos localidades, una de Florida y la otra de Lavalleja, que están a apenas 50 kilómetros de Sarandí del Yí. Son solo siete kilómetros más de lo que está El Carmen de Sarandí del Yí. Ahí hablamos de unos 8 o 9 mil habitantes.

Entonces, pensando en optimizar recursos, porque siempre existen dificultades con los recursos, sobre todo humanos, consideramos que la zona de influencia es importante. A eso hay que sumarle Cerro Chato y, por supuesto, Blanquillo y La Paloma. Una persona que tenga que venir desde La Paloma al Centro Ciudadela en la capital departamental está a una distancia muy considerable.

Todas esas localidades forman parte de esa región, de esa microrregión de Sarandí del Yí, y pueden aportar usuarios que necesiten un dispositivo de estas características.

Además, hay algo muy importante: esas localidades tienen conexión a través del transporte público. Y eso también es un detalle fundamental.

¿Hay alguna otra organización o institución que atienda la problemática de la adicción en Sarandí del Yí?

No. Sabemos que se deriva a ASSE y también depende mucho del conocimiento que tenga la familia sobre el dispositivo Ciudadela.

Lo que sí hay son familias que se están organizando. Son familias que tienen algún integrante con problemas de consumo y que están trabajando.

Eso demuestra que la demanda existe y es real.

También sabemos de algunos casos de personas que pretenden venir a atenderse a Durazno, pero a veces tienen hijos a cargo o no tienen los medios para trasladarse. Si bien a través del dispositivo se puede trabajar el tema de los pasajes, no siempre están dadas las condiciones.

A veces, lo que muchos necesitan es ese empujoncito. Si el centro estuviera en la localidad, creo que más personas estarían dispuestas a acceder al dispositivo.

Esos son los argumentos que nosotros planteamos.

Hace unos días presentamos la propuesta al secretario de la Junta Nacional de Drogas. La vieron con buenos ojos, así que ahora es cuestión de esperar. De nuestra parte, seguiremos insistiendo de tanto en tanto para que se sumen otras instituciones, como el municipio y la Intendencia.

Justamente eso quería consultarte, porque Jorge Díaz decía que un aliado territorial indispensable para este tipo de proyectos son los municipios y la Intendencia, tanto por los lugares donde instalarse como por la posibilidad de aportar funcionarios para distintas tareas, más allá de los técnicos.

Yo creo que todo aporte que pueda venir desde los distintos niveles del Estado (municipio, Intendencia y Gobierno Central ) puede hacer que esto sea mucho más fácil de instalar.

Recién estamos empezando, pero tenemos esperanza porque es una necesidad de la gente. Cuando se hizo el planteo, la repercusión fue importante. Ahí uno tiene un termómetro para decir: esto realmente importa.

Además, hay gente que entiende que la droga no se combate solamente desde la represión. También se combate sabiendo de qué se trata y entendiendo que hay personas que necesitan ayuda.

Creo que están dadas las condiciones para que esto llegue a buen puerto.

José, te llevo para otro tema. Se viene la Rendición de Cuentas de la Intendencia, con un superávit acumulado de unos 11 millones de dólares. Vos que venís de la legislatura anterior, ¿cómo ves ese superávit y en qué creés que es necesario invertirlo, sobre todo pensando en Sarandí del Yí y la zona?

Más allá de las consideraciones personales que pueda hacer, creo que ese superávit hay que dialogarlo mucho.

Hay necesidades no solamente en Sarandí del Yí. También las hay en los barrios de la capital departamental, en El Carmen y en otras localidades más alejadas. Por eso, cuando se habla de superávit, a mí me gusta usar el término “repartirlo equitativamente”.

Además, ese superávit, en la mayoría de los casos, corresponde a obras que no se realizaron o que no se ejecutaron. Habría que revisar qué quedó sin hacer, qué viene atrasado y de dónde surge ese superávit.

También habría que volver a plantearlo para que todas las fuerzas políticas y todos los que representamos a nuestros vecinos podamos trabajar. Así como se trabajó en el presupuesto quinquenal, donde el Ejecutivo escuchó a la oposición y al resto de los partidos, creo que se debería seguir en esa misma línea.

Puntualmente, en Sarandí del Yí quedaron varias obras sin ejecutar. No voy a aburrir haciendo la historia de lo que pasó entre el alcalde anterior de Sarandí del Yí y el exintendente Vidalín, pero quedaron muchísimas obras pendientes.

Una obra de muchísimo dinero, que ahora está en ejecución pero que correspondía realizar en 2025 y no se hizo, es la terminal de Sarandí del Yí. Estamos hablando de casi un millón de dólares.

Podríamos decir que, dentro de ese superávit, hay un millón de dólares que correspondería a Sarandí del Yí.

Ya en 2024 hubo alrededor de un 8 o 9% de obras que no se ejecutaron y que también quedaron para ese superávit.

El período anterior también se caracterizó porque no se consolidaron los barrios en la localidad. Solamente hubo una obra de cordón cuneta e iluminación, que fue en el barrio MEVIR en el año 2021. Durante los otros cuatro años no se hizo un metro de cordón cuneta en Sarandí del Yí.

Entonces creo que de ese superávit hay mucho que correspondería a Sarandí del Yí. Y si seguimos analizando El Carmen y cada una de las localidades donde no se ejecutaron obras, creo que habría que redistribuir de vuelta, escuchando a los vecinos y a quienes los representan.

¿Como se viene trabajando desde por parte en la Junta y en el Municipio?

Tengo un diálogo muy fluido con el concejal del Frente Amplio, Mauricio Roja. Es un diálogo permanente. Estamos en contacto, nos cruzamos en cualquier esquina y siempre estamos intercambiando información.

A veces, por una cuestión laboral, no podemos estar más presentes en la Junta, pero el equipo que tenemos en la bancada orejana trabaja muy bien en las comisiones. Somos cuatro ediles que formamos la bancada y consideramos que estamos trabajando bien.

Ahora sumamos al diputado suplente, que también nos da una apertura para golpear algunas puertas a nivel nacional, sobre todo para obtener respuestas en cuanto al funcionamiento de organismos nacionales en nuestro departamento y también a la hora de llevar algunos planteos.

Esperamos seguir creciendo y mejorando nuestro trabajo como legisladores.

¿Qué visión tenés de hacia dónde debe ir el Frente Amplio, sobre todo pensando en lo departamental y local?

En cuanto a lo departamental, creo que todos los sectores siempre hemos sido muy serios a la hora de trabajar.

Me parece fundamental que se vea más, o que se note más, nuestra presencia a nivel departamental.

También tenemos que tener apertura para escuchar a todo el departamento. No podemos entrar en esa vorágine en la que el partido nos consume todo y terminamos trabajando solo en la capital departamental. Eso no nos puede pasar.

Por otro lado, me parece que desde la oposición a nivel nacional hay ataques que, de cualquier cosa, pretenden hacer una tormenta dentro de un vaso de agua. Eso nos obliga a estar siempre explicando esa tormenta, y a veces no podemos explicar que hay cosas que se han ido mejorando.

De pronto no se mejora a la velocidad que se necesita, porque había cosas que quedaron bastante destrozadas del período anterior. No recibimos la Ferrari tal como ellos la pintaban. Había que hacerle muchas cosas.

Pero ha ido mejorando.

Entiendo la urgencia de mucha gente, porque hubo cosas que realmente se destrozaron y ahora hay que levantarlas de nuevo. Y a veces cuesta.

Creo que vamos hacia adelante y que, en algún momento, el ciudadano y la ciudadana van a empezar a darse cuenta de que sí, que hay cosas que han ido mejorando.