Bruno defendió las transferencias a los gobiernos departamentales: “No son una dádiva, son una devolución”

El edil Juan Andrés Bruno cuestionó la forma en que se presentan las transferencias del Gobierno Nacional a los gobiernos departamentales y sostuvo que no deben entenderse como una ayuda, sino como la devolución de una parte de lo recaudado en cada territorio. Además, planteó que Uruguay sigue teniendo una fuerte concentración de recursos en Montevideo y pidió avanzar en mayor descentralización.

por Enrique Antonio

Durante la sesión de la Junta Departamental, el edil Juan Andrés Bruno (Lista 55, Partido Nacional) realizó una intervención centrada en la distribución de recursos entre el Gobierno Nacional y los gobiernos departamentales.

El representante nacionalista comenzó señalando que se había “autoimpuesto” no volver a hablar de números en la Junta, pero decidió hacerlo a partir de una información publicada en un medio local sobre la Rendición de Cuentas de la Intendencia de Durazno correspondiente al año 2025.

Según explicó, la nota hacía referencia a los recursos de la Intendencia, distinguiendo entre recursos de origen departamental y transferencias del Gobierno Nacional. Para Bruno, esa forma de presentar el tema exige una aclaración.

“Puede parecer una discusión semántica o muy teórica, pero es importante aclarar que las transferencias nacionales en realidad son una devolución de una parte de lo recaudado en el departamento”, sostuvo.

El origen constitucional de las transferencias

Bruno recordó que las transferencias a los gobiernos departamentales tienen origen y fundamento en la Constitución de la República.

En ese sentido, hizo referencia a la reforma constitucional de 1996, impulsada por el Partido Nacional, que incluyó artículos vinculados a los recursos destinados a los gobiernos departamentales.

“La redacción actual de los artículos 214 y 298 de la Constitución tiene origen en esa reforma”, señaló.

El edil aclaró además que aquella reforma no fue apoyada por todos los partidos políticos.

Para Bruno, ese cambio constitucional representó un avance importante en materia de descentralización fiscal.

“Se ha multiplicado por cuatro”

El edil comparó el último año de gobierno del intendente Raúl Iturria, previo a la reforma constitucional, con los datos más recientes disponibles.

Según indicó, las transferencias del Gobierno Nacional a los gobiernos departamentales se multiplicaron por cuatro como resultado de aquella reforma.

Bruno señaló que los datos utilizados fueron tomados del Observatorio de la OPP.

“Se ha avanzado. La reforma del 96 fue un avance”, afirmó.

Sin embargo, advirtió que ese avance no alcanza para corregir la fuerte concentración de recursos que todavía existe en Uruguay.

Uruguay y la baja distribución de recursos

Bruno sostuvo que Uruguay continúa estando entre los países con menor distribución de recursos hacia los gobiernos subnacionales.

Para fundamentar su planteo, citó un informe de la CAF titulado “En qué y cómo gastan los gobiernos subnacionales”, con fecha de 2025.

Según expresó, al comparar América Latina con los países de la OCDE, los recursos distribuidos a los gobiernos subnacionales en la región son menos de la mitad.

A su entender, esto demuestra que el debate sobre las transferencias no puede mirarse únicamente desde la relación entre el Gobierno Nacional y las intendencias, sino como parte de una discusión más amplia sobre descentralización.

Recursos humanos concentrados

El edil también planteó que, además de las transferencias, el gasto del Gobierno Nacional se encuentra fuertemente concentrado.

En particular, se refirió a la distribución de los recursos humanos del Estado.

Bruno mencionó una percepción instalada en el interior: que si a las ciudades se les quita el BROU y las comisarías, esas ciudades desaparecen.

Sin embargo, sostuvo que los datos de la Oficina Nacional del Servicio Civil muestran otra realidad.

“Esa percepción no se confirma en los números”, afirmó.

Durazno y Montevideo: diferencias en la atención pública

Bruno comparó la cantidad de trabajadores públicos en relación con la población en Durazno y Montevideo.

Según indicó, en Durazno los trabajadores públicos representan aproximadamente el 10% de la población, mientras que en Montevideo representan el 12%.

Aunque la diferencia puede parecer menor, el edil sostuvo que al desagregar por sectores se observan desigualdades más claras.

En materia de seguridad, señaló que en Montevideo un funcionario policial atiende a 55 personas, mientras que en Durazno atiende a 135.

En servicios sociales, un funcionario atiende a 241 personas en Montevideo y a 411 en Durazno.

En salud, un funcionario atiende a 90 personas en Montevideo y a 112 en Durazno.

En servicios de justicia, un funcionario atiende a 488 personas en Montevideo y a 912 en Durazno.

El caso del Ministerio de Ganadería

Bruno calificó como “paradigmático” el caso del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

Según expresó, en Durazno, un departamento de fuerte perfil ganadero, un funcionario del ministerio atiende a 4.430 personas, mientras que en Montevideo un funcionario atiende a 2.067.

“Un funcionario atiende a muchas más personas en Durazno que en Montevideo”, afirmó.

El edil sostuvo que esta situación no ocurre solamente en Durazno, sino que se repite en el interior del país.

“Se puede avanzar más”

Bruno reconoció que desde la reforma de 1996 se ha avanzado, pero insistió en que todavía queda mucho camino por recorrer.

Planteó que se puede pensar en cambios en la forma de calcular el Fondo de Desarrollo del Interior, así como en la descentralización de competencias de organismos nacionales.

Entre los ejemplos mencionó a OSE y al Mides, y puso sobre la mesa el saneamiento como una posible área de descentralización.

“Soñar con un avance es necesario”, expresó.

Transferencias: devolución, no dádiva

En el cierre de su intervención, Bruno volvió al eje central de su planteo: la necesidad de comprender correctamente qué son las transferencias nacionales a los gobiernos departamentales.

Para el edil, esas transferencias no deben ser entendidas como una concesión del Gobierno Nacional, sino como una devolución parcial de lo que se recauda en los propios territorios.

“Para poder soñar debemos primero tener claro que las transferencias que hoy existen no son una dádiva del Gobierno Nacional, sino simplemente una devolución de lo que se recaudó en el territorio y se está devolviendo en parte”, concluyó.