La diputada Magela Rinaldi recibió al intendente Felipe Algorta para analizar distintos temas vinculados a Durazno, con especial énfasis en el futuro del parque fotovoltaico impulsado por el Gobierno Nacional y el proyecto turístico previsto para Baygorria. Durante la entrevista defendió el diálogo institucional, remarcó la importancia de las energías renovables y afirmó que trabajará para contribuir a que ambas iniciativas puedan concretarse en beneficio del departamento.
Esta reunión con Felipe, en realidad, la teníamos planteada para antes de mi viaje a China. Fue bastante sobre la hora esto de que la Embajada de China invitara a algunos legisladores, así que la pospusimos. El otro día, cuando estuve en Cerro Chato por los 99 años del primer voto de la mujer, estaba el intendente y allí estuvimos charlando y coordinamos esta reunión para el martes, aprovechando que él estaba en Montevideo. Así que lo recibí allá, en el Palacio.
Yo quería conversar con él sobre varios temas, algunos particulares de Durazno que, obviamente, cuando uno anda en la vuelta la gente le hace llegar como inquietudes.
—Sí, claro.
Exacto. Son temas que les corresponden al Gobierno Departamental y yo, así como articulo con el Gobierno Nacional, también articulo con el Gobierno Departamental. Siempre estoy dispuesta a trabajar para hacer llegar esas solicitudes y colaborar en todo lo que sea posible.
Estuvimos trabajando varios temas de ese estilo. Por suerte tuve respuesta en todos. Después abordamos un tema que está presente desde hace unas cuantas semanas, desde que se interpuso este primer recurso.
La charla comenzó porque yo, en su momento, también saqué un comunicado. Confío en este proyecto que tiene el Gobierno Nacional del parque fotovoltaico porque creo que tiene una proyección a futuro para el país, un desarrollo energético basado en energías limpias que también es necesario para la soberanía nacional.
—En eso coincidimos.
Exacto. Era un proyecto que se iba a instalar en nuestro departamento, representaba una inversión importante para Durazno, durante la instalación iba a generar unos 120 puestos de trabajo y, posteriormente, el mantenimiento del parque también incorporaría otros puestos laborales.
Además, estuve hablando con algunos estudiantes de UTEC que cursan carreras vinculadas a las energías renovables. También representaba un espacio para desarrollarse académicamente, ya fuera mediante pasantías o luego del egreso. Tener uno de los cuatro o cinco parques fotovoltaicos que habrá en el país en nuestro departamento también era muy importante.
Entonces, yo confío en ese proyecto, pero también quería escuchar la posición del intendente, más allá de lo que sabíamos del proyecto turístico. Quería que él realmente me lo contara.
—¿Qué te convenció?
Primero que nada, hablamos con mucha franqueza. Yo le dije: «Yo no estoy para trancar nada. No soy de las que sale al grito de nadie. Sí estoy para trabajar y articular».
Y, si me preguntás qué quiero, quiero los dos proyectos. Creo que la mayoría de los [pasaje dudoso en la transcripción] queremos los dos proyectos.
A mí lo que me preocupa es por qué no aceptar el otro lugar. Porque, si hablamos con sentido común, a nadie le gustaría ir a un complejo turístico y encontrarse con esos grandes paneles.
—Por supuesto.
Coincidimos. También hay un equilibrio estético que es necesario. Además, quería conocer de primera mano cuál era el proyecto que tenía el intendente.
—¿Te lo mostró?
Sí. Me mostró un proyecto de casi 200 páginas que involucra todo el ordenamiento territorial y que también contempla Baygorria.
Él se fue sobre las cuatro y cuarto de la tarde de mi despacho; yo, a las cuatro y media, entré en sesión y salí a las diez de la noche. Así que poco tiempo tuve para leerlo realmente. Pero me dejó el proyecto porque yo quería conocerlo. También le pregunté cuál era el avance de ese proyecto.
—Sí, ahí quería detenerme. Justamente hablábamos de eso con el intendente cuando iba hacia Cerro Chato. Hoy, por ejemplo, en una entrevista con Licandro, él dijo que ese proyecto no existía. Por eso te preguntaba si lo habías visto o si lo tenías, para evitar malos entendidos.
Como te decía, yo quiero las dos cosas. No se trata de trancar el desarrollo de un proyecto para favorecer al otro. Los dos son importantes.
Todavía no le di una lectura completa al proyecto, porque sinceramente los tiempos no me dieron. Pero lo importante es que el proyecto existe. Es un proyecto mucho más amplio y dentro de ese documento está incluido el proyecto para Baygorria.
Me estuvo mostrando un plano de Baygorria y explicándome todo lo que pensaba desarrollar allí. Me parece un proyecto interesante, no digo que no.
Y también me gustan estas charlas con el intendente porque creo que podemos hablar con franqueza. Yo trabajo así en política.
Independientemente del sector político al que pertenezca cada uno, el objetivo tiene que ser Durazno. No poner trabas porque uno sea blanco, colorado o frenteamplista. Eso también se lo dije y él me lo agradeció.
Le manifesté que cuando tengamos diferencias políticas —porque las vamos a tener, ya que pertenecemos a partidos distintos y creemos en modelos de país diferentes— las voy a expresar. Pero siempre desde el respeto y desde la voluntad de contribuir. Esa es la posición que hoy tengo respecto a estos dos proyectos.
Le pregunté concretamente cuál era el avance del proyecto.
También le pregunté si ya conocía a algunos inversionistas interesados. Me respondió que no, y entiendo que cuando uno presenta un proyecto y hace un llamado, posteriormente llegan las inversiones. Él confía en que es un buen proyecto y que habrá interesados. Esa es la realidad.
Después le comenté mi postura, que es la misma que he manifestado públicamente: confío en este proyecto del Gobierno Nacional.
En su momento estuve haciendo averiguaciones porque tampoco salgo a opinar sin informarme. Tampoco me gusta hacer publicaciones o escribir cosas en redes sociales simplemente para aparecer en la prensa. Esa no es mi forma de trabajar.
Entonces le dije: «Yo hablé con la ministra, hablé con UTE». Él me explicó que el recurso que interpuso correspondía a una determinada zona. Teníamos el mapa sobre la mesa y me fue mostrando toda el área. También me señaló que existía otra zona donde ese recurso no abarcaba y que allí podrían instalarse los paneles solares.
Yo le comenté que, cuando hice las consultas, me dijeron que en ese lugar había monte nativo y que por eso no existían posibilidades de instalar el parque allí. Primero, porque había que intervenir con el Ministerio de Ambiente y, además, por una cuestión de tiempos.
El Gobierno Nacional ya había realizado la licitación para la empresa que iba a instalar el parque fotovoltaico. Cuando el intendente interpuso el recurso, surgió justamente ese problema de tiempos. Había que conseguir otro terreno y Río Negro ya estaba contemplado dentro del proyecto, por lo que finalmente se trasladó hacia ese departamento.
Desde el Gobierno Nacional nos transmitieron que eso no significa que Durazno haya perdido definitivamente este proyecto. Hoy se está trabajando en Río Negro y en Salto justamente por una cuestión de tiempos.
—Pero vos corroboraste que desde el Gobierno Departamental y varios ediles integrantes de la Comisión de Ambiente sostienen que allí no existe monte autóctono.
Bueno, él me dijo que no. Entonces, lo que voy a hacer, porque creo que es lo que corresponde, es presentar un pedido de informes al Ministerio de Ambiente y a la dirección correspondiente [sigla dudosa en la transcripción], que son quienes tienen monitoreados todos nuestros montes nativos y además son los encargados de protegerlos.
Voy a solicitar un mapeo completo de todo ese terreno para conocer con exactitud dónde existe monte nativo y dónde efectivamente podrían instalarse los paneles. Hoy contamos con tecnología, con drones, y ellos tienen registrado todo ese territorio.
Después de eso, lo que quiero —y así se lo manifesté también al intendente— es trabajar y articular entre el Gobierno Nacional y el Gobierno Departamental.
Evidentemente existe un conflicto entre la ministra y él.
—Exactamente. Porque, según sabemos, este proyecto fue presentado hace tiempo. Incluso hemos hablado con Marcelo Mondino, que estuvo en los comienzos de esta iniciativa. La ministra Cardona tomó conocimiento, pero también sabemos que existe un conflicto entre ellos y esa es otra cuestión que debería separarse.
Totalmente. Yo puedo tener un conflicto contigo y eso no significa que vaya a dejar de hacerte una nota. No es el caso, pero sirve como ejemplo.
Entonces le dije que estaba dispuesta a investigar, a través del Ministerio de Ambiente, todo este tema del monte nativo, verificar cuáles son las zonas donde realmente se puede instalar el parque y comenzar a trabajar.
Eso no significa que dentro de dos meses vayamos a tener instalado un parque fotovoltaico en Durazno. Significa seguir trabajando en ese camino y lograr articular entre el Gobierno Nacional y el Gobierno Departamental para que finalmente se concreten los dos proyectos.
Quizás eso no ocurra dentro de unos meses ni el año próximo. Tal vez sea un objetivo para 2028. Pero mi intención es que ese parque también llegue a Durazno porque, como dije anteriormente, confío en ese proyecto. Creo que es importante para el país y también para nuestro departamento.
Y tampoco reniego de que un proyecto turístico en Baygorria sea importante para la zona. No digo que no.
—Tomando en cuenta que Durazno tiene un problema histórico de empleo, durante unos ocho meses la instalación de la planta generaría una cantidad importante de puestos de trabajo. Después quedarían muy pocos, quizás algunos vinculados a UTEC, como vos decís. En cambio, un desarrollo turístico podría generar empleo durante todo el año.
Yo creo que hay que tener una mirada local, pero también una mirada nacional. Todos pertenecemos a este país y después somos duraznenses.
A nivel nacional considero fundamental el desarrollo de las energías renovables. Es una cuestión de soberanía. En algún lugar esos parques tienen que instalarse y creo que contar con un parque fotovoltaico de estas características también representa desarrollo para el departamento.
Más allá de la cantidad de puestos de trabajo permanentes —que sinceramente no sé cuántos serán exactamente una vez terminada la instalación— también genera movimiento económico y desarrollo para toda la zona.
No, en eso coincidimos totalmente.
Entonces, esa es mi postura. La charla fue muy franca y consistió en decirle que no porque un proyecto sea impulsado por el Partido Nacional, que hoy gobierna el departamento, yo voy a estar en contra. Eso me parece muy necio. Tampoco, por ser duraznense, voy a decir que sí a cualquier cosa si entiendo que no corresponde.
Sería una actitud poco madura desde el punto de vista político. Respeto que haya personas que, por pertenecer a otro partido o sector, se manejen desde la chicana política. A mí esa forma de hacer política no me gusta.
—Yo te planteaba el tema laboral porque algo parecido ocurrió con UPM. En su momento, cuando estaba en plena [pasaje dudoso en la transcripción] la obra…
Sí. Ahí creo que, si bien después bajó la cantidad de puestos de trabajo, también es cierto que Durazno creció y se desarrolló mucho. Muchos comercios llegaron y quedaron instalados en el departamento, y eso también genera puestos de trabajo. Hay un montón de aspectos que hay que tener en cuenta.
—Claro, pero la expectativa que existía en aquel momento era otra. Incluso hemos hablado con Galeano y siempre plantea que, una vez terminada la obra, todo ese movimiento disminuyó. Y no queremos que eso vuelva a suceder con la planta.
Sí. Como te decía, más allá de los puestos de trabajo inmediatos, también hubo un proceso de desarrollo. Subieron los alquileres, llegaron comercios grandes que permanecieron en Durazno y hubo un movimiento económico importante.
Después no se generó la cantidad de empleo directo que muchos esperaban, pero sí contribuyó al desarrollo del territorio. Yo creo que el parque fotovoltaico puede ir en ese mismo sentido.
Esa es mi postura. Quería dejarla clara porque me parecía necesario tener esta charla.
Cada vez que le planteo al intendente la necesidad de reunirnos para conversar sobre algún tema, encontramos la forma de hacerlo. De hecho, el otro día fue él quien me dijo que tuviéramos una reunión. Yo le respondí que también tenía algunos temas para plantearle y él me dijo: «El martes ando por Montevideo». Le contesté: «Bárbaro, yo te espero».
Me parece que esa es la forma de trabajar porque, en definitiva, yo no integro ni el Ejecutivo Departamental ni el Ejecutivo Nacional. Los legisladores quedamos en una posición intermedia. Nuestra tarea principal es legislar, pero también cumplimos un rol de cercanía con el Gobierno Departamental y con el Gobierno Nacional, más allá del partido político que gobierne.
Creo que debemos trabajar para contribuir y esa va a ser siempre mi postura.
Yo se lo dije claramente: de mi parte nunca va a encontrar una chicana política. Sí encontrará una postura firme cuando no esté de acuerdo, porque eso me parece correcto. Lo que no comparto es poner palos en la rueda simplemente porque uno es oposición o porque el gobierno pertenece a otro partido.
Eso no le hace bien a nadie.
Es un poco lo que hablábamos durante la campaña política: cuán necesario es cambiar esa forma de pensar para lograr una verdadera descentralización y trabajar por el desarrollo de todo el país.
También le valoré algunas cosas. Por ejemplo, que la Junta Departamental tenga un presidente del Frente Amplio, algo que nunca había ocurrido y que me parece positivo.
La propia bancada destacó que hoy existe mayor apertura para escuchar propuestas. Eso también está bueno.
Entiendo, además, la posición de los ediles del Frente Amplio. Conversé con algunos de ellos y me explicaban que este tema llegó a la Junta Departamental apenas dos días antes de votarse y prácticamente debió resolverse de apuro. Ellos confían en el proyecto impulsado por el Gobierno Nacional, al igual que yo.
Creo que, si hubiera estado en ese lugar, probablemente habría actuado de la misma manera. No creo que hubiera hecho algo distinto.
Pero también valoro mucho este diálogo sincero. Le dije que, para mí, lo humano dentro de la política muchas veces no recibe la importancia que merece.
Seré una romántica de la política, pero creo que hay que volver a humanizarla.
Por más que pertenezcamos a partidos distintos, yo no tengo nada personal contra nadie. Podemos confrontar políticamente o discrepar en algunas ideas, pero después siempre tiene que existir la posibilidad de conversar, articular y trabajar juntos.
De mi parte esa disposición siempre va a estar. Él también me dijo que, de su lado, sería así y le creo.
Por eso considero que esta reunión era necesaria. También era importante generar confianza entre ambas partes y dejar claro que estoy para articular.
Defiendo el proyecto nacional, pero al mismo tiempo quiero trabajar para que también pueda desarrollarse el proyecto turístico, porque sinceramente creo que lo mejor para Durazno es que ambos proyectos puedan concretarse.
—Y no puede ser que terminemos perdiendo nosotros, porque hoy no tenemos ni una cosa ni la otra. El proyecto del intendente todavía no ha avanzado y él mismo me dijo que nunca tuvo interés en que todo esto terminara así; que hizo planteos en su momento y no obtuvo respuestas.
Yo también le comenté que, desde el otro lado, me transmitieron que la presentación del recurso no cayó bien.
A veces son cuestiones de egos políticos. Yo quiero dejarlas de lado porque no estoy en ese lugar.
—Y no sos así.
Exactamente. Por eso mi intención era conversar, manifestarle mi disposición a colaborar, defender el proyecto nacional y, al mismo tiempo, intentar articular para que ambos proyectos finalmente puedan desarrollarse.
—Y no puede ser que terminemos perdiendo nosotros en Durazno, porque al final hoy no tenemos ni una cosa ni la otra. El proyecto del intendente tampoco ha avanzado y él me dijo que, en realidad, no tenía interés en que todo esto terminara así; que en un principio había planteado el tema y no obtuvo respuestas.
Yo le comenté que, desde la otra parte, me dijeron que la presentación de ese recurso no cayó bien.
A veces son cuestiones de egos políticos. Yo quiero dejarlas de lado porque no estoy en ese lugar.
—Y no sos así.
Exacto. Entonces, mi idea era esa: conversar y manifestarle mi disposición a colaborar, defendiendo el proyecto nacional, pero también intentando articular y trabajar para que se desarrollen los dos proyectos.
