El edil Marcos Motta planteó en la Junta Departamental la necesidad de proteger el área donde se desarrolló la Batalla de Carpintería, ante la proximidad de los 190 años de aquel hecho histórico. Propuso impulsar su declaración como monumento histórico departamental, con el objetivo de preservar su valor histórico, arqueológico y paisajístico.
por Enrique Antonio
Durante la sesión de la Junta Departamental, el edil Marcos Motta (Lista 880, Partido Nacional) presentó un planteo vinculado a la identidad histórica de Durazno y del país.
El representante nacionalista recordó que el próximo 19 de septiembre se cumplirán 190 años de la Batalla de Carpintería, un acontecimiento civil y político que marcó el nacimiento de las divisas tradicionales del Uruguay y que también incidió en el devenir histórico del país durante el siglo XIX.
Motta sostuvo que, más allá de los libros de historia y de los homenajes tradicionales, Durazno tiene una responsabilidad concreta: custodiar el escenario real donde ocurrió aquel episodio.
“Durazno tiene el inmenso honor y la enorme responsabilidad de custodiar el escenario real donde aquellos hombres se enfrentaron”, expresó.
Un patrimonio histórico de Durazno
El edil afirmó que el campo de batalla de Carpintería constituye hoy un verdadero patrimonio del departamento.
Según señaló, a diferencia de otros sitios históricos que fueron absorbidos por la urbanización o alterados drásticamente, este paisaje se ha mantenido prácticamente intacto.
Motta explicó que la historia principalmente ganadera de la zona permitió que la topografía, los horizontes y el paisaje no sufrieran grandes transformaciones.
Para el edil, esa condición convierte al lugar en un espacio singular, porque conserva características similares a las que observaron Fructuoso Rivera y Manuel Oribe hace casi dos siglos.
“Este paisaje se ha mantenido prácticamente intacto, ya que su rica historia, principalmente ganadera, ha permitido que la topografía, los horizontes y el paisajismo permanezcan fieles a lo que en aquellos momentos vieron los ojos de Rivera y Oribe”, señaló.
Una estación de interpretación en el lugar de los hechos
Motta vinculó la protección del sitio con la intención del Gobierno Departamental de fomentar el turismo histórico y cultural en esa zona del departamento.
En ese sentido, destacó que comenzó una obra de relevancia en el lugar: la construcción de una estación de interpretación.
Según explicó, este espacio contará con ventanas hacia el paisaje, orientadas estratégicamente hacia los principales puntos donde se desarrolló el combate.
La finalidad será que los visitantes puedan comprender el despliegue táctico de la batalla y vivenciar la historia en el propio escenario donde ocurrieron los hechos.
Conservar el paisaje para conservar la memoria
El edil advirtió que, para que ese esfuerzo tenga sentido, resulta urgente conservar el lugar tal como se encuentra actualmente.
Motta alertó sobre el riesgo de que el paisaje natural de Carpintería se pierda o se desfigure por intervenciones humanas, como el avance significativo de la forestación masiva o modificaciones drásticas del suelo.
“Si permitimos que el paisaje natural de Carpintería se pierda o se desfigure por la intervención de la mano del hombre, estaríamos vaciando de contenido este esfuerzo”, afirmó.
Para el edil, el valor del sitio no está solamente en señalar dónde ocurrió la batalla, sino en poder observar el mismo paisaje histórico que da sentido a la memoria.
“Nadie va a viajar a ver un lugar totalmente obstruido. El historiador, el turista o los propios estudiantes van a buscar el paisaje histórico, que es el que le da sentido a nuestra memoria”, expresó.
Monumento histórico departamental
A partir de esa preocupación, Motta planteó la iniciativa de impulsar la declaración del área donde se llevó a cabo la Batalla de Carpintería como monumento histórico departamental.
El objetivo, según explicó, es resguardar su valor histórico, arqueológico y paisajístico, y dotar al departamento de herramientas para proteger un espacio clave de la memoria nacional.
“Proteger este suelo es una obligación que tenemos con nuestra identidad y una oportunidad de desarrollo”, sostuvo.
Un aula viva de historia
Motta remarcó que la protección patrimonial del campo de batalla permitiría asegurar que ese rincón de Durazno no se transforme ni pierda su valor.
Para el edil, el área de Carpintería debe seguir siendo un espacio educativo, turístico y cultural, capaz de acercar la historia a estudiantes, visitantes y vecinos.
“Debemos asegurar que no se transforme ese rincón tan preciado que tenemos en Durazno, para que siga siendo un aula viva de historia y un destino turístico de primer nivel”, expresó.
Destinatarios del planteo
Motta solicitó que sus palabras sean remitidas al Ejecutivo Departamental, al intendente, a la Comisión Departamental de Patrimonio, al Ministerio de Educación y Cultura y, especialmente, a la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación.
El planteo busca abrir un camino institucional para preservar el área del campo de batalla de Carpintería y proteger su valor ante posibles transformaciones futuras.
