El Gobierno de Durazno avanza en la ejecución de una importante obra pluvial en la intersección de avenida Martín Salaberry y Batalla de las Piedras, destinada a dar solución a un histórico problema de desborde de aguas de lluvia que durante años afectó a viviendas y comercios de la zona.
Los trabajos consisten en la construcción de una nueva boca de tormenta, una estructura hidráulica diseñada para captar y canalizar el agua de lluvia, evitando su acumulación y el desborde sobre veredas y calzadas.
La obra responde a un reclamo de larga data de los vecinos, situación que se había agravado con el crecimiento urbanístico registrado en el sector.
Olga y Miriam, vecinas del lugar, expresaron su satisfacción por la solución que se encuentra en plena ejecución y recordaron las difíciles situaciones que debieron atravesar cada vez que se registraban lluvias intensas.
«La boca de tormenta que está enfrente no daba abasto y el agua rebasaba hacia nuestras casas. Tuvimos que hacer un cordón para tratar de evitar que entrara, pero igual llegaba a los dormitorios, la cocina, el comercio del fondo, la casa de mi hijo y la panadería», relataron.
Una de ellas recordó que en una oportunidad «el agua llegó hasta arriba de la cama y en el ropero de mi hija alcanzó el segundo cajón. Se mojaron cómodas y muchos muebles; fueron pérdidas muy importantes».
Las vecinas señalaron que la concreción de esta obra representa un gran alivio para quienes viven en el barrio.
«Estamos muy contentas y esperamos que con esto no vuelva a pasar. Ahora podremos dormir tranquilos, sabiendo que no vamos a perder nuestras cosas, porque para nosotros todo lo que se pierde representa un enorme sacrificio», manifestaron.
