Andrea Venosa: “INAU tiene un rol de prioridad en infancias y adolescencias, y ese rol tiene que estar acompañado por presupuesto”

La directora general de INAU, Andrea Venosa, dialogó con Página Cero durante su visita a Durazno. Habló sobre la recorrida por el interior del país, los ejes estratégicos de la nueva administración, la situación con la que encontraron al organismo, la necesidad de fortalecer el sistema de protección, los desafíos en Durazno, la atención a adolescentes, los egresos de hogares, la pobreza infantil y el presupuesto necesario para llevar adelante nuevas políticas.

por Enrique Antonio

Andrea, en primer lugar, ¿cómo viene la jornada en Durazno? ¿Cuál fue el motivo de tu visita a la ciudad?

Nosotros estamos recorriendo todo el interior del país desde que asumió el directorio de INAU en el 2025.

Entendemos que debemos tener cercanía con los equipos de trabajo, tanto con las direcciones departamentales de INAU como con los equipos de educadores y técnicos que trabajan en atención directa de niños, niñas y adolescentes.

Este directorio se planteó varias líneas de trabajo, cinco ejes estratégicos, pero hay uno de ellos que para nosotros es fundamental: poder fortalecer la vida en familia de niños, niñas y adolescentes.

En eso creemos que hay que hacer una transformación sobre el sistema de protección especial, o sea, todo lo que tiene que ver con las residencias o los hogares de INAU.

Ahí hay mucho para fortalecer, tanto en lo que tiene que ver con recursos humanos, educadores y técnicos, pero también con poder anexar familias amigas y fortalecer la familia de origen de niños, niñas y adolescentes en aquellas cosas que dificultan el cuidado de esos niños, para que puedan volver hacia sus familias.

¿Con qué INAU se encontraron y cuál fue el trabajo en este tiempo de la nueva administración?

Nos encontramos con un INAU que no había hecho concursos de ingreso de personal.

Había gente que se había jubilado, un número importante de funcionarios que se jubilaron, y no teníamos listas de prelación para poder sustituirlos.

También nos encontramos con que las obras, todo lo que tiene que ver con lo edilicio, muchos edificios que tiene INAU en todo el país, estaban con falta de mantenimiento. No se habían hecho obras en estos cinco años.

Y lo que también nos dificultó en el inicio fue que teníamos un 10% de déficit. INAU no llegaba a cubrir todas las cuentas mensualmente.

Eso sucedió porque no había una planificación del gasto y se abrieron centros de primera infancia en áreas donde no eran necesarios. Hubo que mantener esos centros a pesar de no tener niños para atender.

Entonces teníamos y tenemos territorios donde sí faltan centros de primera infancia, por ejemplo, y otros dispositivos para adolescentes; y otras zonas donde tenemos una oferta muy grande de centros de primera infancia con pocos niños.

Eso hizo que nosotros tuviéramos que hacer una planificación a cinco años en base a indicadores.

Ahí tomamos los indicadores del INE, del Instituto Nacional de Estadística, más los del Mides, para hacer una transversalización y ver qué territorios son los que más necesitan un apoyo de INAU, por las situaciones de vulnerabilidad de niños y adolescentes, por las situaciones de pobreza infantil que tenemos georreferenciadas en Uruguay y también por la falta de presencia del Estado en los territorios.

Con la baja natalidad, más que ir hacia ampliar la cobertura de primera infancia, que la tenemos y la queremos mantener, creemos que tenemos que ir hacia la atención de los adolescentes.

Es una franja etaria que no tiene proyectos para poder recrearse, para prepararse para el mundo del trabajo, para el mundo educativo, y creemos que ahí hay mucho todavía para explorar.

Ahora estamos en un plan donde se van a dar aperturas en distintos departamentos de lo que antes se llamaba centros juveniles. Nosotros ahora vamos a darles otro nombre, pero tiene que ver con lugares donde los adolescentes puedan ir a contraturno de su liceo o UTU a hacer determinadas tareas, recrearse o prepararse para el mundo del trabajo.

Acá en Durazno hay una solicitud de un centro juvenil. Además de eso, ¿en qué lugar se encuentra el departamento cuando ustedes hicieron ese análisis y ese mapeo de pobreza infantil y de familias pobres?

Nosotros tomamos el departamento de Durazno y analizamos también las situaciones.

Hay un territorio en Durazno, que es el barrio La Higuera, en la ciudad, donde para nosotros tenemos que tener más intervenciones.

Tenemos un CAIF, pero hay un centro juvenil que está planificado desde el 2023. Queremos analizar y poder generar una apertura de un centro juvenil en ese lugar a finales de este quinquenio.

También queremos trabajar con el interior de Durazno, con las distintas localidades.

Ahí tenemos algunos proyectos que estamos pensando para poder brindar atención en localidades más chicas del departamento.

Nosotros también iniciamos un concurso de educadores para todos los departamentos del país, incluido Durazno. Ahora está en la etapa de realización de la prueba.

Creemos que ahí vamos a poder no solo sustituir a aquellos educadores que ya se jubilaron, sino también poder inyectar los educadores necesarios.

También estamos pensando en equipos técnicos: psicólogos y trabajadores sociales.

A finales de año se va a venir un concurso para poder tener esos técnicos en territorio, porque son los que pueden hacer un acompañamiento y seguimiento a las familias, que para nosotros es muy importante.

Hay un tema delicado que ha pasado acá en el departamento y sabemos que ha pasado en otros: adolescentes que están en hogares, que muchas veces tienen salidas transitorias o salidas del día a día, y eso genera que terminen en el consumo. En el caso de las gurisas, sobre todo, han sucedido casos de explotación sexual. Eso mientras están en el hogar. Después, cuando salen del hogar, también el egreso es complicado. ¿Cómo trabaja INAU esto y qué herramientas puede llegar a tener para mejorar la situación?

Ahí tocaste dos temas que para nosotros son fundamentales.

Uno son las salidas no acordadas.

INAU ya venía desde el 2024 trabajando en un nuevo protocolo de salidas no acordadas, que implica modificar el reglamento para el sistema 24 horas.

Lo estamos trabajando en conjunto con otras instituciones: con el Ministerio del Interior, con el Poder Judicial y con el Ministerio de Salud Pública.

Va a implicar una búsqueda más activa de los chiquilines cuando se van sin autorización, y también ponderar el riesgo al que están sometidos.

Porque no es lo mismo una salida no acordada porque se van a la plaza con amigos y se quedan unas horas, o se van a jugar al fútbol, que una salida no autorizada en el marco de una explotación sexual o de una red de microtráfico o narcotráfico, donde puede haber otras implicancias.

Después está lo otro que comentabas, que son los egresos.

Nosotros tenemos un plan de egreso para los adolescentes cuando cumplen 18 años. Básicamente lo que dice es comenzar a trabajar desde el día uno en que ingresan al sistema de protección de INAU.

Eso implica tener una buena trayectoria educativa, pero también preparación para el mundo del trabajo y contar con algunas becas laborales que permitan que los chiquilines tengan sus primeras experiencias laborales.

La semana pasada firmamos, por ejemplo, con la Junta Departamental de Montevideo, 10 lugares de pasantías de primera experiencia laboral.

Lo estamos replicando con otras juntas departamentales que también han querido ser socias en esto, pero también con intendencias.

Estamos, a su vez, en tratativas con empresas privadas que, en el marco de la Ley de Empleo Juvenil, también se están acercando. Nosotros estamos acercando nuestros proyectos para ver si podemos tener una amplia oferta de lugares donde puedan hacer sus primeras experiencias laborales.

Para nosotros es importante trabajar en esto porque, si vemos las estadísticas de las situaciones de calle en Uruguay, hay muchas de esas personas que han pasado por el sistema INAU, por el INR o por INISA y no han tenido respuestas o no han podido insertarse después en la sociedad.

Entonces creemos que somos el último eslabón antes de la inserción adulta de esos gurises a la vida en sociedad, y tenemos que brindarles todo lo que más se pueda.

Lo otro que también estamos trabajando mucho es con el Ministerio de Vivienda, en un convenio que va a permitir que los gurises salgan con una solución habitacional o con un alquiler compartido con otros adolescentes.

La idea es que puedan tener un subsidio bien bajo, para que lo puedan cubrir con los salarios que tengan.

Hablando del territorio y de Durazno, ¿cuáles son los principales desafíos de INAU acá en el departamento?

En Durazno tenemos algo muy positivo para nosotros y que no lo tienen otros departamentos: Durazno no tiene bebés de 0 a 3 años en centros, en hogares de INAU.

Uruguay tiene, además, la tasa más alta de internación en hogares de niños, niñas y adolescentes de la región y hemos sido observados por organismos internacionales.

Nosotros queremos apostar a que cada vez más niños puedan tener la oportunidad de vivir en familia, ya sea en su familia, en una familia amiga o en una familia adoptiva.

Durazno no tiene bebés y los niños pequeños son derivados a familias de acogimiento.

Pero creemos que sí hay un desafío muy grande en poder trabajar con las familias.

El seguimiento familiar, para poder generar capacidades en las familias para el cuidado de niños, niñas y adolescentes, es fundamental. Ahí lo que nos falta son equipos técnicos.

Acabamos de generar un ETAF para Durazno, un proyecto que empezó en estas semanas.

Es un proyecto con equipo técnico que tiene el seguimiento de familias que están en una situación de vulnerabilidad, y lo que hace es tratar de evitar que los niños tengan que ir a un hogar.

Si se necesita un tratamiento en salud mental para algún referente adulto, si se necesita un apoyo económico con transferencias, se coordina con el Mides. También INAU tiene un apoyo económico para familia de origen, y eso se tramita por parte de estos equipos.

Se va trabajando en hacer ese fortalecimiento con el Ministerio de Vivienda, porque tiene los subsidios de alquiler para familias.

Entonces se trata de hacer todo ese trabajo de seguimiento técnico y de acompañamiento, que muchas veces es sentarse con la familia, escuchar un poco, estar con la familia un tiempo para ver qué es lo que está pasando.

Si hay alguna situación de violencia, ni que hablar que se ve qué estrategia realizar, si hay que sacar al niño de ese ámbito o hacer la denuncia.

Creo que ese es un desafío para Durazno.

En esto de ver las zonas del país donde hay más conflictos comunitarios, La Higuera es un lugar que tenemos diagnosticado con conflictos de violencia comunitaria y microtráfico.

Tenemos que tratar de tener más presencia allí y ver qué pasa con esas infancias y adolescencias.

Se trata de generar comunidades cuidadoras, entornos cuidados para esas infancias y adolescencias.

Ahí creo que el centro juvenil, el apoyo al programa Más Barrios, que viene ahora del Ministerio del Interior con el Ministerio de Vivienda, y que INAU esté presente también, son claves para velar por qué pasa con los niños y adolescentes, cómo los ayudamos y cómo hacemos para que tengan un entorno sano de vida.

En la lucha contra la pobreza infantil y adolescente, ¿qué rol va a jugar INAU? ¿Qué recursos se le destinaron? También te consulto si en esta próxima Rendición de Cuentas se hizo algún pedido extrapresupuestal.

Nosotros estamos analizando justamente la posibilidad de hacer algún pedido extrapresupuestal, pero todavía eso no ha sido decidido por el directorio de INAU, porque estamos en reuniones con el Ministerio de Economía y Finanzas.

Entendemos que la prioridad de este gobierno es hacia las infancias y las adolescencias.

Por tanto, INAU tiene que tener un rol en ese aspecto, y ese rol tiene que estar seguido por un presupuesto.

Porque si pensamos en que queremos hacer aperturas de estos dispositivos para adolescentes en el interior del país, si queremos acompañar a Más Barrios, si queremos tener también presencia en aquellos hogares más pobres con nuestras prestaciones económicas, como familias de origen, por ejemplo, todo eso lleva presupuesto.

Incluso lo que más lleva, como siempre pasa con las instituciones, son los salarios de funcionarios.

Todos estos concursos que estamos haciendo para psicólogos, trabajadores sociales, educadores sociales y educadores van a demandar más presupuesto del que ya tenemos.

Así que tenemos la esperanza de que, en esta prioridad que ya fue una voluntad del gobierno (decir que se va a priorizar infancias y adolescencias en esta Rendición de Cuentas), INAU también esté contemplado.