Tras casi una década al frente del Instituto Tecnológico Regional (ITR) Centro Sur de la Universidad Tecnológica (UTEC), Daniela González anunció que adelantará su salida de la dirección. La decisión, explicó, responde a motivos de salud y personales. En la entrevista realizó un balance de su gestión, destacó el crecimiento de la institución y dejó un mensaje en defensa de la educación y de la universidad como pilares para el desarrollo del país.
—Le costó mucho tomar la decisión.
—Sí, me costó mucho tomar la decisión. Hablábamos hace un rato que, por la Ley Nº 19.043, los directores de los institutos tecnológicos regionales ingresamos concursando con un proyecto por cinco años. A los cinco años se puede renovar con un nuevo proyecto por otros cinco años y ese es el máximo que establece la normativa. Cumplido ese plazo, el contrato finaliza automáticamente.
Como ingresé el 15 de febrero de 2017, asumiendo la dirección, aunque ya desde 2015 trabajaba en la Dirección de Educación, mi contrato vencía el 15 de febrero de 2027.
En realidad, lo que estoy haciendo es adelantar esa decisión unos seis meses. Además, ya concursé nuevamente para un cargo docente con el objetivo de dedicarme cien por ciento al área académica.
La decisión fue difícil de tomar, pero se dieron ciertas situaciones internas y algunas presiones. Como ustedes saben, porque en algún momento lo hemos hablado, desde hace dos años estoy atravesando un proceso oncológico y tuve que poner la salud en primer lugar, porque algunas situaciones comenzaron a ser muy desgastantes.
La idea era llegar hasta el 15 de febrero, pero, después de mucha reflexión, tomé esta decisión para comenzar la transición hacia el área académica.
—¿Qué le dejan estos nueve años al frente del ITR Centro Sur?
—En primer lugar, el privilegio de haber sido parte de la creación de una universidad. Muy poca gente en el mundo puede decir que tuvo el privilegio de integrar el conjunto de personas que creó una universidad y eso es algo realmente espectacular.
También fue muy importante participar en la construcción del edificio y recuperar un espacio histórico como el viejo hospital. Haber tenido ese privilegio me llena de orgullo.
La educación forma parte de mi vida desde que tengo uso de razón. Sentaba a mis hermanos a darles clase con una tiza sobre una puerta, usándola como pizarrón.
Sigo convencida de que la educación es lo que puede generar cambios en la humanidad y en las personas. También es la que permitirá sostener el mundo en el que vivimos, un mundo que atraviesa cambios permanentes y mucha incertidumbre.
—¿Qué mensaje les deja a los estudiantes, a los egresados, a los docentes y a la sociedad de Durazno y la región?
—Sin duda. Como hablábamos, Durazno tiene instalado el campus, pero también abarcamos toda la región: Florida, Flores y San José, donde está la otra sede.
El primer mensaje es que mantengan la educación bien en alto.
Considero que la educación debe ser una política de Estado. Hay que cuidarla y también cuidar la universidad, porque está permitiendo que muchas personas tengan equidad, inclusión y la preparación necesaria para el mundo en el que vivimos, donde lo único seguro es la incertidumbre.
También les diría que sean auténticos, que tengan convicciones muy claras y que participen.
A los estudiantes y también a los egresados, que por suerte ya son muchas generaciones, les pido que no se alejen de la universidad. La institución necesita de esos nuevos profesionales y de esas nuevas generaciones para seguir evolucionando y creciendo.
Es fundamental mantener ese amor por la educación.
—Si bien le quedaban algunos meses para finalizar el contrato, ¿cómo queda ahora la dirección? ¿Habrá una directora interina o continuará hasta que sea designado el nuevo director o directora?
—En los organismos públicos, cuando uno presenta la renuncia a un cargo de dirección, primero debe pasar por el Consejo, que tiene que aceptarla. Por lo tanto, por ahora continúo desempeñando las mismas funciones.
Lo mismo ocurrió con otro ITR, donde el director culminó el período máximo de diez años. En esos casos se realiza un llamado público para la presentación de proyectos y la designación del nuevo director o directora.
Aquí ocurrirá exactamente lo mismo. En breve saldrá el llamado y, por supuesto, voy a acompañar la transición para que sea lo más transparente posible.
Tenemos un equipo de colaboradores, docentes, coordinadores y directores de primer nivel. Es un equipo muy sólido que podrá seguir trabajando junto a quien asuma la dirección en los próximos meses.
—Seguirá vinculada a la UTEC.
—Sí. En este caso, el cargo para el que concursé está vinculado a otro ITR y también a varios proyectos que ya hemos conversado con la Intendencia y con el Museo, que vamos a desarrollar a partir de una nueva carrera.
Además, ya tenía un cargo docente en Ciudadanía Digital, así que voy a seguir trabajando en propuestas académicas y recorriendo el territorio, especialmente después de estos nueve años y medio de experiencia.
