Felipe Cardone se refirió al conversatorio sobre salud mental que la Juventud Socialista de Durazno realizará este sábado en Casa del Pueblo. Durante la entrevista abordó la realidad que enfrentan muchos jóvenes, el impacto de las redes sociales, las dificultades de acceso al empleo y la necesidad de generar políticas públicas que contemplen un abordaje integral de la salud mental.
Este sábado, a las 18 horas, vamos a tener una actividad organizada por la Juventud Socialista de Durazno en Casa del Pueblo, ubicada en Herrera 796, local del Partido Socialista que funciona desde mucho antes de que yo naciera.
Nos va a acompañar un panel integrado por Nicolas Wirgman, secretario general de la Juventud Socialista del Uruguay, quien le dará al conversatorio un enfoque más político y de contenido partidario. También estará presente María Bocchiardo, edil departamental y directora departamental de la RAP en Durazno.
Además, contaremos con Sandra Acevedo, quien aportará una mirada desde la educación. Es profesora de Filosofía en el liceo departamental y no integra la orgánica del Partido Socialista.
También tenemos la intención de incorporar a una psicóloga, algo que nos confirmarían en las próximas horas, para aportar otra perspectiva. No queremos que sea una actividad exclusivamente política ni exclusivamente del Partido Socialista. Si bien la organiza el Partido Socialista, buscamos darle un marco a este tema y generar un espacio donde participen diferentes voces y opiniones políticas, teniendo como punto de encuentro la salud mental.
Es un tema que naturalmente interesa a las personas de mi edad y a los más jóvenes, porque lamentablemente tenemos amigos y amigas que atraviesan situaciones de depresión, ansiedad y otros problemas vinculados a la salud mental. Por eso es necesario hablar de ello.
Creo que hoy este tema está mucho más presente en la sociedad. Hay quienes lo adjudican al uso de la tecnología o de las redes sociales, pero son situaciones que existieron siempre y que muchas veces no recibían la atención necesaria. La sociedad no ponía el foco, la comunidad médica tampoco lo hacía con la intensidad actual, y es necesario generar espacios donde se pueda hablar de una realidad que existe.
Los partidos políticos tenemos la responsabilidad de abordar los temas que afectan a la sociedad, a los adolescentes, a los jóvenes y a las infancias. Como actores sociales, tenemos la obligación de poner sobre la mesa este tipo de situaciones.
En ese marco organizamos esta primera actividad, que será una charla y un conversatorio. Además, nuestros ediles han realizado intervenciones en la Junta Departamental sobre esta problemática y hemos solicitado respuestas a la Intendencia respecto a posibles actividades de concientización y programas que puedan implementarse.
Estamos trabajando para que este tema no sea una bandera política de la Juventud Socialista de Durazno, sino para convertirnos en altavoces de una realidad que viven los jóvenes en todo el territorio nacional y especialmente en Durazno, donde han ocurrido situaciones trágicas vinculadas a esta problemática.
Esta es una opinión personal, no técnica ni profesional. Entiendo que una persona que vive en un contexto complejo tiene mayores dificultades para cuidar su salud mental. Quien tiene problemas económicos, no consigue trabajo o enfrenta dificultades familiares vive el día a día de una manera mucho más difícil que alguien que cuenta con contención, educación y una proyección de futuro.
Sin dudas, se trata de un problema que requiere un abordaje integral. El Estado debe estar presente. Más allá de las discusiones sobre si debe ser grande o pequeño, lo importante es que sea un Estado presente. La clase política tiene la responsabilidad de construir herramientas y generar contextos para que cualquier persona pueda trabajar, vivir y formar una familia en un país donde tenga posibilidades de proyectarse.
En las redes sociales vemos constantemente a jóvenes influencers que promueven hábitos saludables vinculados al ejercicio físico, la alimentación y otros aspectos positivos. Yo valoro ese tipo de mensajes. Sin embargo, para comer bien se necesita dinero. Las personas que consumen frutas, verduras y carne de forma equilibrada pueden hacerlo porque tienen la posibilidad económica de sostenerlo.
Lo mismo ocurre con quienes concurren diariamente a un gimnasio, compran suplementos o mantienen determinados hábitos. Los influencers pueden generar hábitos positivos, pero también frustraciones en quienes no tienen acceso a esos recursos.
Muchas veces se muestran estilos de vida difíciles de sostener para gran parte de los jóvenes. Eso genera frustración, ansiedad y otros problemas que terminan afectando la salud mental.
Por eso creo que las redes sociales son una parte importante del problema, pero no la única. La salud mental es una realidad compleja que se sostiene sobre múltiples factores sociales, económicos y culturales.
La situación actual de Durazno genera expectativas por distintos proyectos anunciados, como el shopping o nuevas inversiones privadas. También existen programas públicos como Jornales Solidarios o Uruguay Impulsa.
Los jóvenes observamos con atención esas oportunidades porque todos conocemos a alguien que está buscando trabajo. Cuando aparece una convocatoria, compartimos la información y alentamos a quienes necesitan una oportunidad laboral a inscribirse y mantener la esperanza.
Sin embargo, Durazno continúa enfrentando dificultades importantes en materia de empleo juvenil. Muchos jóvenes acceden a trabajos precarios, mal remunerados o sin aportes al BPS, algo que debe atenderse tanto desde la responsabilidad empresarial como desde los organismos de control del Estado.
Existen señales positivas, pero también una realidad marcada por la inestabilidad laboral. Muchos trabajos son temporales y no permiten construir proyectos de vida a largo plazo.
Ningún joven puede proyectar una vida en Durazno cuando no tiene trabajo. Por eso hay responsabilidades compartidas entre el sector público y el sector privado para generar más oportunidades.
Desde el comienzo quisimos que esta actividad no tuviera un contenido exclusivamente partidario. Buscamos conformar un panel diverso, con distintas miradas y experiencias.
Sandra Acevedo aportará una visión desde la educación y desde el vínculo cotidiano con gurises y gurisas que atraviesan diferentes situaciones personales. Los docentes muchas veces sostienen problemáticas que exceden lo estrictamente educativo y que reflejan dificultades presentes en toda la sociedad.
María Bocchiardo aportará su experiencia desde la Junta Departamental y desde sus responsabilidades en la RAP. Nicolas Wirgman, por su parte, brindará una mirada política vinculada al tratamiento de la salud mental desde los distintos partidos.
Le pedí especialmente que hablara de política sin limitarse al Partido Socialista, sino analizando cómo el sistema político en su conjunto aborda este tema.
La salud mental requiere políticas de cuidado, atención y prevención. Es una responsabilidad de todos los partidos políticos impulsar herramientas que permitan atender esta realidad de manera profunda.
No dudo del compromiso que existe en todos los sectores políticos, tanto del Frente Amplio como de la Coalición Republicana. Es cierto que en los últimos años el tema ha ganado espacio en la agenda pública y hoy se discute mucho más que décadas atrás.
En el año 2000, durante una de las peores crisis económicas del país, prácticamente no se hablaba de salud mental. No existían programas específicos como algunos de los que funcionan actualmente.
Es imposible saber qué habría ocurrido si esos programas hubieran existido entonces, pero sin dudas queda la reflexión sobre la importancia de contar con herramientas de prevención y contención.
Tengo esperanza en que la política pueda ser cada vez más eficiente para enfrentar esta situación. Desde distintos espacios de militancia, desde los ediles hasta los legisladores nacionales, existe sensibilidad respecto a este problema.
Para quienes somos jóvenes, además, este tema forma parte natural de nuestras preocupaciones y de nuestras principales banderas de trabajo.
