Tras la conmemoración del Día Internacional de los Archivos, realizada el martes 9, vuelve a ponerse en valor la trayectoria de Odesa Lagazeta, una de las primeras reporteras gráficas del Uruguay. Desde su estudio Foto Solís y su trabajo en el periódico Los Principios, registró durante décadas la vida social, cultural y cotidiana de San José. Hoy, el trabajo de recuperación y preservación de su archivo permite redescubrir una obra que constituye un valioso testimonio de la memoria visual maragata y del papel pionero de las mujeres en la fotografía profesional uruguaya.
Texto e investigación: Casa Dominga, Yoana Risso (CdF) y Alexandra Nóvoa (CdF).
Odesa Lagazeta (San José de Mayo, 1926–2010).
Hija de una familia rural de Cañada Grande, creció entre tareas de campo. Estudió secretariado comercial en San José y, a inicios de la década de 1950, comenzó estudios de fotografía y filmación en la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), en Montevideo, con el fin de abrir un estudio fotográfico en San José. En la UTU, con el docente Severo González, aprendió sobre la toma fotográfica, el revelado y la impresión. Para comenzar su trabajo adquirió una cámara Leica.
Junto a integrantes de su familia, Odesa Lagazeta abrió en San José el estudio de fotografía social Foto Solís. Se dedicaba a cubrir casamientos y cumpleaños, y a realizar fotos carné de estudiantes de la UTU y del liceo —ubicados en la cuadra del estudio—, así como de trabajadores de la ciudad para emplear en trámites.
Como parte de las enseñanzas adquiridas en la UTU, realizaba experimentos de revelado en color, una práctica fotográfica poco usual por entonces en el país.
En 1954, y en representación de su estudio fotográfico, fue una de las primeras socias mujeres de la recién creada Asociación de Fotógrafos Profesionales del Uruguay (AFPU).
En un contexto en el que el oficio de reportero gráfico era predominantemente masculino, Odesa Lagazeta comenzó a trabajar en el periódico Los Principios, de San José, convirtiéndose en una de las primeras reporteras gráficas de Uruguay.
Otro de sus trabajos permanentes fue el registro de las actividades del Teatro Bartolomé Macció desde su reinauguración en 1973, como fotógrafa contratada por la Intendencia de San José.
Gran parte de su producción fotográfica estuvo dedicada a flores y plantas, su otra gran pasión, que la llevó a ser presidenta del Garden Club. Su jardín también cumplía la función de proporcionarle aire puro luego de trabajar prolongadamente encerrada en su laboratorio con fuertes productos químicos.
Odesa Lagazeta se jubiló en la década de 1990. Desde su estudio fotográfico Foto Solís y su trabajo en prensa retrató la vida cotidiana de su comunidad. Su archivo aparece hoy como memoria viva y mirada sensible que dialoga con el presente.
