Clubes de ciencia impulsan habilidades y proyectos estudiantiles

Las ferias departamentales de clubes de ciencia volverán a reunir este año a estudiantes de distintos niveles educativos con proyectos vinculados a ciencias sociales, biológicas y tecnología. La primera instancia se realizará el 20 de agosto en Durazno y también habrá actividades descentralizadas en el interior del departamento.

Cuando hablamos de clubes de ciencia hablamos de jóvenes explotando habilidades, muchas veces ocultas, con investigación de por medio y proyectos que terminan saliendo a la luz de forma importante. En Durazno, una vez más, se prepara una nueva edición de las ferias departamentales.

María Ruiz explicó que los clubes de ciencia “siempre han dejado visibles proyectos que de otra forma se guardan en un cajón”.

Indicó que participan estudiantes desde primaria hasta nivel terciario y que este año también se incorporan maestros recibidos que impulsan sus propios clubes en la categoría Tero.

“Siempre estamos activos con diversas áreas del conocimiento que salen a la luz”, señaló.

Este año se preparan tres instancias de feria. La primera será el jueves 20 de agosto en la ciudad de Durazno, abierta desde primer año escolar hasta las categorías mayores. Además, junto a Inspección Departamental de Primaria, se coordinan otras dos instancias para escuelas rurales durante octubre, una en Sarandí del Yí y otra en Durazno, con el objetivo de descentralizar las actividades.

Ruiz explicó que los temas de investigación son elegidos cada año por los propios estudiantes junto a sus docentes.

“Tenemos muchos trabajos en el área social, en ciencias humanas, ciencias biológicas y también tecnología”, expresó.

Asimismo, destacó que ya se están inscribiendo clubes de todo el departamento y que el equipo integrado por Federico Franco, Andrea López y la propia Ruiz viene recorriendo distintas localidades para promover la participación.

“Hemos visto clubes con cosas cotidianas del entorno de los niños. Por ejemplo, niños que encontraron un huevo en el patio de su escuela y eso desató un estudio brillante sobre cómo el hornero hace sus nidos, la altura, el grosor de las paredes y distintas variables”, comentó.

Agregó que este tipo de investigaciones terminan conectando distintas áreas del conocimiento.

“Es dentro de las ciencias biológicas, pero también tiene un toque de tecnología, porque el humano también hace sus casas de barro y sabemos que eso tiene ventajas en cuanto a la termorregulación”, explicó.

Ruiz remarcó además el papel del interior del departamento en este tipo de experiencias.

“Tenemos ejemplos como la escuela de San Jorge, que trabaja todos los años con temáticas de la ruralidad y de su propia institución”, indicó.

También mencionó experiencias en Sarandí del Yí, Blanquillo, La Paloma y Carlos Reyles, donde muchos clubes trabajan sobre problemáticas y situaciones vinculadas directamente al entorno de los estudiantes.

“Eso nos llena de orgullo porque el club de ciencias está siendo aplicado al entorno directo de los niños y a la generación de habilidades”, afirmó.

Entre las temáticas recurrentes aparecen el reciclaje, la valorización de residuos y el compostaje.

“La resolución de problemas vinculados a los residuos orgánicos siempre aparece”, sostuvo.

También señaló que existen proyectos vinculados a ciencias sociales y acompañamiento educativo de niños hospitalizados o atravesando situaciones complejas de salud.

“Hay todo un sistema de apoyo y contención a la familia y al propio niño, y hay clubes que trabajan esas temáticas”, explicó.

Ruiz destacó que las ferias departamentales se organizan en tres grandes áreas: científica, social y tecnológica.

Recordó además que el año pasado el liceo Rubino obtuvo una mención especial con un maniquí diseñado para practicar reanimación cardiopulmonar (RCP).

“Son cosas prácticas, aplicadas y que implican un desarrollo espectacular”, valoró.

También subrayó que muchos estudiantes encuentran en los clubes de ciencia un espacio distinto al aula tradicional.

“A veces un estudiante que no se engancha en clase, cuando participa en un proyecto pasa a liderar, a involucrarse y a desarrollar habilidades que estaban escondidas”, afirmó.

Finalmente, invitó a las instituciones interesadas a inscribirse antes del 30 de junio a través de la página de Cultura Científica del Ministerio de Educación y Cultura.