EL VALIOSO TESORO DEL CONOCIMIENTO

“Mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países”

Lamotte-Houddard

Por Saúl Moisés Piña

En el marco de las iniciativas de la época artiguista, cuya fecunda trascendencia sigue en plena vigencia, merece un particular destaque la fundación de una institución de prestigio y que habla de la lucidez de aquellos hombres en avizorar el futuro. El 250 de mayo de 1816 y durante la celebración de las Fiestas Mayas fue inaugurada la Biblioteca Pública en Montevideo, en un acto solmene y con una conceptuosa oración inaugural del Presbítero Dámaso Antonio Larrañaga, quien había propuesto al Cabildo Gobernador la necesidad de establecer una Biblioteca Pública, “donde puedan concurrir nuestros jóvenes y todos los que deseen saber”. El Cabildo consultó a Artigas que estaba en Purificación, quien respondió rápidamente, señalando: “jamás dejaría de poner el sello de mi aprobación a cualquier obra, que en su objeto llevase inculspido el título de pública felicidad”.

La Biblioteca Pública es la única institución artiguista que aún pervive en el Uruguay y los primeros cinco mil libros fueron ejemplares reunidos por el aporte del presbítero Juan Manuel Pérez Castellanos, los Padres Franciscanos y por el propio Larrañaga. En la actualidad cuenta con casi un millón de volúmenes y una extensa variedad de material audiovisual, periodístico, manuscritos y valiosos documentos.

El libro posee una esencialidad, por esa capacidad de tener al igual que el ser humano, una parte material, un cuerpo, y una dimensión espiritual, en lo que resulta una suerte de alma que se vincula a cada lector de manera diferente. Es sin duda el libro, uno de los principales protagonistas de la cultura moderna. No obstante el desarrollo dinámico y revolucionario de otros medios de comunicación social- donde coexisten el periodismo escrito de antigua tradición, el cine, la radio y la televisión, el libro es un vehículo fundamental del sistema cultural. En países de gran desarrollo se experimentó en el escenario educativo, el apoyo de audiovisuales, películas y material grabado, estimándose que ello superaría al clásico manual escolar basado en los libros.

La experiencia comprobó que nada puede ser tan efectivo como el libro y la práctica de la lectura. El material impreso adopta un carácter más complejo y se integra a un conjunto de instrumentos de enseñanza. Dicen los analistas que la palabra impresa permite al alumno graduar el ritmo de adquisición de conocimientos y darle cabida en un sistema de pensamiento. En nuestro departamento tenemos el elevado privilegio de contar con esas usinas del conocimiento, que son las Bibliotecas Públicas que dependen de la Intendencia, en los Liceos y algunas que son barriales. Anualmente se organiza la tradicional “Feria del Libro “y el Municipio apoya a escritores duraznenses en la publicación de sus trabajos.

Hoy 25 de mayo se celebra el “Día del Libro “. Sería bueno que a nivel nacional, se incrementara el estímulo a los autores uruguayos en favor del libro, que resulta un camino directo de acceso a ese gran tesoro que es el más valioso que hoy podemos tener los seres humanos: el conocimiento, fuente de valores, que otorga libertad y es el basamento de la democracia.