Reservada, segura, en paz y feliz

Nora Pérez, de 39 años, muy reservada y cuidadosa de su ámbito familiar y personal. Reflexiona mucho antes de tomar decisiones y, una vez que lo hace, avanza con seguridad. Es mamá y profe de yoga especializada en yoga en el aula y yoga para niños, niñas y adolescentes. También en mindfulness. Es una mujer feliz.

Por Anabela Prieto Zarza

Hija de Ciriaco y Nelia, es la menor de tres hermanas. Con Amalia y Cecilia mantiene un vínculo muy lindo, de amistad y complicidad, que pude presenciar. “Son divinas mis hermanas, no sabés lo que son”, me dice. Tiene tres sobrinos: Alejo, Joaquín y Agustín. También tiene amigas que son familia.

Desde hace 18 años forma pareja con Jorge, con quien tiene dos hijos: Matilda, de 15 años, y Galileo, de 7. En varias oportunidades resalta lo lindos que son sus hijos, las bellas personas que son y la hermosa familia que han formado. Aunque es desafiante la maternidad es lo que más disfruta de la vida.

Su primera infancia transcurre en San Gregorio. Luego, junto a su familia, se trasladan a Durazno, donde cursa primaria en la Escuela Nº 1. Continúa sus estudios en el Rubino y finaliza el liceo en Montevideo.

Después de secundaria, estudia de todo. Comienza el profesorado de Literatura en el ámbito formal, pero no lo termina: sabía que lo suyo no iba por ahí.

Desde los 20 años comenzó a estudiar yoga que es su pasión. Ha realizado varios cursos, entre los que destaca el de masajista; también es maestra de reiki, entre otros. Siempre se ha dedicado a terapias alternativas, que integra en su actividad, en la que predomina la docencia de yoga. De hecho, se define como profe de yoga desde siempre. Da clases a niños, adolescentes y adultos.

Desde hace 8 años trabaja en el Servicio de Violencia y Género, y el resto de su jornada laboral lo dedica a sus clases. Desde hace 15 años tiene grupos en AEBU y, desde el año pasado, trabaja en el Liceo Impacto, donde se siente muy feliz por la transformación que están logrando con esos chicos y sus familias.

En diciembre del año pasado surge el Centro Bienestar, un proyecto con objetivos claros: brindar un espacio donde las personas puedan recibir atención integral para mejorar su calidad de vida. Allí se integra la nutrición con Carina, la psicología con Ninella y el ejercicio físico con Florencia. Con yoga acompañan ese proceso, logrando que quienes concurren transiten este camino con más liviandad y sin presiones.

Para Nora, “el yoga es disciplina, es parte de todo proceso, es un camino de ida. Constituye un hábito muy fácil de incorporar en la vida cotidiana, aporta claridad, equilibrio físico y emocional, y nos permite acompañar cualquier proceso”.

En sus tiempos libres, su mayor disfrute es estar con su familia y compartir tiempo con sus hijos. Le gusta mucho leer. Es muy inquieta: siempre está buscando hacer y estudiar cosas nuevas. “De hecho, estoy cursando la carrera de Tecnólogo en Turismo en UTU. La hago de forma virtual. La disfruto mucho, a pesar de que es muy demandante y exigente, y de que siempre tengo que estar haciendo entregas. Es de carácter terciario, creo que por eso la exigencia”.

Tiene dos perritos, Canela y Pom Pom Purín. “Se llama así”, me dice sonriendo y sin más explicaciones, y agrega: “yo le digo Purín”.

Le pregunto si tiene sueños por cumplir y me dice: “Responder esa pregunta me cuesta un montón, porque siempre voy haciendo lo que quiero. Voy al día, medio atropellada y a mi manera, pero lo voy haciendo. Tengo una familia muy linda, y sostenerla es mi mayor anhelo. Todo lo demás se hace, lo demás viene. Lo material llega con trabajo y con confianza en una misma”.

Nora es una mujer íntegra, segura de sí misma. “Yoga le permite ver el lado bueno de las cosas. Yoga saca lo lindo de las personas”.

Cree que la clave está “en no esperar el momento perfecto para priorizarse: el bienestar no es un lujo, es una necesidad. Nos tenemos que animar a hacer, a aprender, a estudiar, a seguir lo que nos apasiona sin importar la edad. Porque, al final, lo que verdaderamente importa es cuidar los vínculos, la familia y los amigos”.